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Blog IPT Inversión para torpes
El largo plazo y los principios de Benjamin Graham

Pocoyó se pega un (otro) tiro en el pie (y II)

 Era una fría mañana de febrero, y sin embargo, llovía...
 
Pero eso ya lo he contado en el primer capítulo.
 
Afortunadamente el párking estaba al ladito del hotel. Entro, buenos días, ¿la Junta de accionistas de Zinkia?, a la derecha y tome el ascensor hasta la cuarta planta, gracias.
 
Subo. Cutre, cutre, cutre, la sala. Normal. Estamos en preconcurso de acreedores y si no hay pasta, no hay pasta. Y tampoco es cuestión de hacer ostentación con la que está cayendo. Ni llavero, ni boli. Normal. Punto para el Consejo.
Unas veinte sillas mal contadas. Estamos en familia.
 
Me siento en la segunda fila y al lado se acomoda Juan Sainz de los Terreros. El no me conoce, pero yo a él sí, de vídeos en charlas y conferencias. Genial, porque quiero preguntarle algunas cosas. Luego me presentaré. (Luego no tendré ocasión con el lío que se arma. Otra vez será). Juan es el bloguero y analista de referencia para todo aquel que esté interesado en el MAB y en empresas de pequeña capitalización en España. Imprescindible. No descubrí Zinkia a través de él, pero posteriormente sus opiniones me han resultado muy útiles. (ver recursos al final del artículo)
 
Empieza la Junta Extraordinaria.
 
 
La razón principal para asistar a la Junta es captar el ambiente, y con un poco de suerte, cazar alguna noticia al vuelo que me permita tomar decisiones importantes. Ser accionista de una empresa al borde de la quiebra requiere un seguimiento cercano, por muy barato que se hayan conseguido las acciones.
 
Mi cándido razonamiento en ese momento:
 
-Lucha denodada entre Castillejo (presidente, accionista mayoritario y tieso) y Valladares (11% de acciones, mexicano y forrado) por controlar la empresa, luego Zinkia tiene valor. Lo malo sería que nadie la quisiera, vamos digo yo.
 
-Valladares decidió ejecutar un crédito, que tiene como garantía la mitad de las acciones de Castillejo, con lo que pasaría a ser el principal accionista y controlar la empresa a mediados de enero, pero Castillejo, muy cuco, declaró concurso de acreedores en su empresa JOMACA, que es la propietaria de las acciones de Zinkia, de manera que la operación queda de momento paralizada. Luego Castillejo tiene que tener alguna alternativa de financiación para salir del paso. A eso vengo. A enterarme de sus planes.
 
-Este octubre pasado se emitieron los famosos bonos al 11%, que no suscribió ni el tato, y se suspendió la emisión. Y solo tres meses más tarde se convoca Junta Extraordinaria de accionistas, en la que ahora me encuentro, para aprobar una nueva emisión de bonos, esta vez convertibles. Luego si en octubre fracasó estrepitosamente la emisión y se vuelve a optar por una nueva emisión, es porque Castillejo tiene un as en la manga, que nos va a contar en un momentito, y yo llamo corriendo a Selfbank y compro más acciones. Está claro.
 
Qué inocente.
 
 
Toma la palabra el señor Presidente. En ambiente distendido y relajado expone lo de siempre:
 
1. Los bancos no le dan pasta a nadie. A él tampoco. Vía zanjada.
2. La CNMV se cargó la emisión del 11% con su advertencia. La primera vez en la historia que se hace algo así. Antipáticos.
3. Los medios. Los malvados medios que lo exageran todo. Y algunos mienten sistemáticamente. Una campaña orquestada. No da nombres.
4. Estos tres factores han causado la pérdida de un contrato y han retrasado la firma del resto. Pero es solo un retraso ¿eh?. Hay varias firmas inminentes (esto me suena)
5. La situación es delicada pero la empresa no corre peligro. Ni quiebra, ni gaitas. La empresa sigue creciendo y un preconcurso de acreedores es una figura legal magnífica para que la empresa solucione las tensiones de tesorería. 
6. Y si hubiera que entrar en Concurso de acreedores tampoco pasa nada y además no se descarta. Es otra fórmula legal, parece ser, que también estupenda.
7. De ampliaciones de capital, ni hablar del peluquín. No se necesita y  además diluiría las acciones. Que no, que no y que no. Ante todo, el accionista. Gracias José María. Mucho mejor financiarse al 13% (eso lo digo yo por lo bajito)
 
Uyuyuy, que poco me está gustando esto, pienso.
 
Y punto pelota. Ni una sola explicación sobre las condiciones de la misteriosa emisión de bonos, ni, de momento, ases en la manga.
 
Turno para los señores accionistas. La secretaria: que quien quiera hablar tenía que haberlo solicitado previamente en la mesa de inscripciones y que el máximo para hablar son cinco minutos, tal y como se especifica en el reglamento y que si alguien quiere participar y no se ha inscrito que se acerque y se inscriba en la mesa a la de...¡YA, se acabó el plazo!
 
Es lo que hay. No quieren que hablemos ¿y eso?.
 
En la primera fila se levanta un viejecito adorable. Un señor de los de antes, con su entrañable carta perfectamente manuscrita que va leyendo pausadamente. Da las gracias al Presidente cortésmente, al que dice conocer hace mucho años, por su dedicación y entrega a la empresa y tras un par de cumplidos más, expone de forma extremadamente correcta y elegante algunas preocupaciones. Es economista jubilado - requetejubilado, diría yo- y está inquieto. Nadie le ha enviado ni un papel, ni un balance, ni una carta y eso de la Internet no es lo suyo. Obviamente. Le da la impresión, por su experiencia, que la situación de la empresa es peor de lo que comenta el Presidente. ¿y eso de los bonos? ¿pero cómo va a votar una emisión de bonos si no ha dicho ni una sola palabra de las condiciones? Claro, eso mismo nos estamos preguntando todos.
 
Bueno, pues a ver si nos enteramos... pues va a ser que no. Primero las preguntas y después las respuestas. Qué raro todo.
 
Así que toma la palabra el señor que está sentado al lado del viejecito adorable. Es igualito que Herman Terstch. !Y habla igual! Yo creo que es Hermann Testch, solo que se ha presentado como Antonio algo.
Parece alguien muy cercano al Presidente y a la empresa y de manera también muy educada desgrana una a una sus quejas:
 
que ya está bien de complots, José María, que se han retrasado injustificadamente los resultados económicos del 2013, que el plazo para salir del preconcurso acaba en un par de semanas y no hay tiempo para emitir una emisión de bonos y mucho menos para que se apruebe, que debería reconsiderarse la ampliación de capital, porque los accionistas son libres de acudir a la ampliación si así lo desean y que el hecho de que él no quiera o no pueda no significa que sea malo para el accionista, que... ¡Tiempo!, interrumpe reloj en mano Castillejo en modo Supertacañón del un, dos , tres...¿qué?...El tiempo, que se ha acabado, añade secamente el presidente. Según el reglamento dispones de cinco minutos y los has agotado...pero ¿y qué prisa tenemos José María?, intercede el viejecito adorable...el reglamento, lo pone en el reglamento, léanselo, zanja Castilejo en un tono tosco que contrasta con el buen talante que hasta ahora han mostrado todos los accionistas.
 
Don José María se ha levantado con el pie izquierdo.
 
Esperaba lo contrario, accionistas cabreados como monas por la situación de la empresa y la caída de la cotización y al Presidente capeando el temporal con buenas palabras y sonrisas profident. Pero no, pareciera que los accionistas le hubiéramos pisado, uno tras otro, el mismo juanete al llegar.
 
O sea ¿que no me dejas hablar?, insiste Antonio algo subiendo la voz, cinco minutos dice el reglamento, pero ¿qué reglamento ni qué reglamento?, el que tienen todos a su disposición en la web no sé donde... alguien amaestrado aparece con un reglamento. Sí que lo pone: cinco minutos y no hay más que hablar y Antonio algo finaliza brevemente su alocución en un ambiente ya enrarecido y tenso.
 
Siguiente turno. Es el abogado que representa a Valladares. Ahora sí que se va a armar. Solicita al Presidente, con buen juicio, que conteste a las dos intervenciones anteriores para así poder tener más información sobre las cuestiones expuestas y poder preguntar por las dudas que queden. ¡No!, es la respuesta escueta y mal encarada del Presidente, que está de un humor de perros, mientras rota el dedo índice en gesto displicente, dejando claro que contestará de manera general al final del turno de preguntas. Así que el abogado repite lo ya expuesto: que la gestión es un desastre, que es una irresponsabilidad ponerse a estudiar una posible emisión de bonos a un par de semanas de que acabe el plazo para entra en concurso de acreedores, que no se han presentado las cuentas anuales, y tal y tal.
 
A estas altura me caigo del guindo. No estamos allí para aprobar una emisión concreta, sino para "facultar" al Consejo para hacerlo en las condiciones que mejor les parezca, si así les place. Los intervinientes lo han explicado muy bien:  No hay tiempo. Ni para estudiar la emisión, ni para presentarla, ni para que la apruebe la CNMV... y además ¿por qué iba nadie a querer unos bonos en febrero que el mercado ha despreciado en octubre?. Pues si no hay financiación bancaria, no hay ampliación de capital, no hay bonos, ni as en la manga, nos vamos derechitos al concurso de acreedores. Chungo.
 
 
Por fin toma la palabra el presidente, pero dice que lo hace en representación de JOMACA, accionista mayoritario del reino y que tiene un asunto muy importante que proponer a la Junta de accionistas, o sea, a él mismo. ¿será el as de la manga? Tampoco. Es que se cepilla a los señores consejeros Antonio Delgado y Angel-Martín Ortiz por falta de confianza hacia Su Santísima Trinidad, a saber, Presidente, Accionista mayoritario y Conde, y ahora mismito le propongo a la secretaria que lo incluya en el orden del día y que empiece la votación.
Antonio Delgado resulta ser Antonio algo, el segundo en intervenir, el doble de Herman Terstch. Y Angel es el representante de Valladares. Se los han cargado. 
 
Estupefacción general.
 
Detrás de mí explota un señor muy bien vestido que ya no puede aguantarse más la indignación y que dice venir en representación de un amigo con bastantes acciones que le ha pedido que se acerque a ver que cojones pasa con Zinkia.
 
!Esto es una vergüenza!, grita, ¡no tiene usted la palabra, caballero! le interrumpe el Presidente, pero todo esto ¿por qué? José María, dice el viejecito adorable con tono lastimero, ¡en una Junta Extraordinaria no se puede someter a votación una propuesta fuera del orden del día!, chilla el caballero elegante aún más fuerte...¡Según el reglamento no puede usted intervenir, caballero!...
 
Pero ni reglamento ni leches. Al caballero elegante ya no hay quien le calle y los defenestrados  aprovechan y se le unen exigiendo explicaciones y amenazando con impugnar la Junta, mientras el Presidente les exige silencio porque no tienen la palabra y sus cinco minutos están caducadísimos. Interviene entonces, desencajado, el abogado de la empresa, a recitar un papelón bien ensayado en el que advierte de tal artículo y de tal otro y de no sé cuantas jurisprudencias que posibilitan la decapitación sin que antes hayan sido publicadas en la orden del día.
 
¿y él sí que puede hablar?, exclama Antonio Delgado, ¡a mí me ha dado la palabra el Presidente!, responde el abogado con la cara toda colorada, vaya morro, pienso yo, lo mismo ni es accionista, no sé si puede este tío estar presente en la Junta...
 
Colega, que bochorno.
 
Todo lo tienen atado y bien atado. Es mi primera Junta de Accionistas, pero ya he asistido a otras muchas como colegiado, miembro de asociaciones profesionales y vecino de Aquí no hay quien viva, en las que todo estaba previamente cocinado. Una encerrona. Lo de los bonos es una excusa para convocar la Junta Extraordinaria y echar a los consejeros díscolos. Lo de convocarnos a los accionistas minoritarios para ver cómo se pelean, una falta de respeto intolerable.
 
Diez minutos de broncas y acusaciones más tarde comienza la votación, momento en el cual aprovecho para hacer una llamadita a Selfbank para solicitar una orden de venta de mis 4.000 acciones. Esto se hunde, señorita.
 
Los repudiados se ofrecen para, una vez cerrada la sesión, dar una explicación a los accionistas que lo deseen, puesto que no han podido hacerlo durante la junta. Yo por si acaso ya tengo mi orden de venta puesta y como Zinkia cotiza en el MAB y mueve muy poco volumen, tengo tiempo de sobra para suspender la orden según lo que me cuenten, ya que la siguiente negociación de acciones es a las 16.00h, 
 
El señor elegante se larga sin votar -bastante tiempo ha perdido ya en esta feria- y lo mismo hace la mayoría de accionistas minoritarios, testigos del esperpento. Para qué votar, si se va aprobar de todas formas con el voto de Castillejo. Yo en cambio me voy a quedar a cotillear hasta el final, que es a lo que he venido, así que me acerco a la mesa y voto.
 
Me opongo, ¿a qué punto?, es que son cuatro, ¿son cuatro?, sí, son cuatro, pues...¡a todos!. Hum. Y firmo.
 
Se levanta la sesión y nos quedamos solo tres o cuatro pardillos, de manera que la reunión posterior se convierte en una charla informal de escalera bastante productiva.
 
Esperaba una conversación indignada de Consejeros despechados y anclados en el "y tú más" y en cambio están bastante relajados. Antonio Delgado está aliviado de abandonar por fin el barco que se hunde y aún más por haber dejado constancia de su oposición al Presidente y evitar responsabilidades posteriores. Mientras que el representante de Valladares es un abogado que se dedica a estas cosas y lo que más le preocupa son los tres goles que le va a meter esta tarde el Madrid al Atleti en casa. Se equivocó por uno.  A los dos les ha pillado por sorpresa y en fuera de juego la maniobra, pero están requetevacunados de todo. Resignados. Una más del Presi y las que te rondaré, morena. Nada nuevo.
No cuentan detalles comprometedores ni chismes, pero tirando del hilo y consultado otras fuentes saco las siguientes conclusiones:
 
-JOMACA entra en concurso de acreedores para evitar la ejecución del préstamo y el cambio de accionariado. No hay  plan B. Solo retrasar lo inevitable. 
 
-Si no hay cambio de accionariado en Zinkia no hay ampliación de capital y nos vamos a concurso de acreedores. Más tiempo aún para retrasar lo inevitable.
 
-No hay emisión de bonos de aquí a marzo. Que nos vamos a concurso de acreedores
 
-No hay ninguna otra alternativa de financiación. Que no hay plan B
 
-Apenas hay contenidos nuevos desde hace tres años y no se firman licencias ni se van a firmar porque nadie se fía. La empresa está prácticamente paralizada.
 
-Castillejo tiene las horas contadas en Zinkia, pero pueden ser bastantes horas, con jueces y tribunales de por medio. Mal rollo para el accionista.
 
-Parece ser que Castillejo cobra un sueldo de Presidente, digamos que suculento. Por otros lados he oído que su situación financiera personal es delicada. Y la de JOMACA no digamos. Me van cuadrando algunas actuaciones a las que no veía sentido.
 
-Gente muy cercana a Castillejo lleva tiempo tratando de convencerle de que tome el toro por los cuernos, pero ha optado por la huida hacia delante en solitario. Es más, cuando se marcha Antonio Delgado, que en todo momento se ha portado como un caballero, y ha declinado dar información comprometida o personal, me entero por terceros que es amigo íntimo personal de Castillejo. Era, me imagino. Ha dicho hasta aquí puedo llegar y Castillejo se lo ha cargado. Se debe haber pasado al enemigo y eso tiene un precio.
 
-Importante. Valladares. Me asegura su representado que es un tipo estupendo, hecho a sí mismo, hijo de padre español y accionista de Zinkia desde 2009. Ni fondo bruite, ni guerras de poder ni tantas cosas que se han dejado caer. Invirtió en su momento en Zinkia porque creía en el proyecto y ha ido recomprando para promediar, hasta el 11% actual, pero no tiene un especial interés en la empresa. Lo que quiere es proteger su inversión, salvando el negocio y colocando a alguien profesional que lo gestione. Lo que queremos todos.
 
-Cuentas anuales. Nadie se refirió a este tema de forma explícita, pero por ciertos comentarios y atando cabos me da la impresión de que los resultados son desastrosos y no quieren hacerlos públicos. El retraso en la presentación de las cuentas tiene toda la pinta de ser irregular. Además, al documentarme para escribir este artículo me encuentro un hecho relevante que se me había escapado:
 

Desde las cuatro de la tarde soy ex-accionista de Zinkia. Vendo en 0,58€  por los pelos, porque apenas hay cruce de ofertas. Es lo que tienen estas empresas con poca liquidez. Bajarse en marcha no es tan sencillo.

Aún así, el enano cabezón me sigue gustando y no descarto confiar de nuevo en un turnover, pero eso será cuando haya dejado de llover. Al salir del hotel sigue diluviando. Algún día escampará en Zinkia, pero nos esperan borrascas con cielos cubiertos durante meses.

FIN

 

Recursos

-Hechos relevantes de la web oficial de Zinkia. Un coñazo, pero si te interesa: http://www.zinkia.com/informacioncorporativa/index.php?action=12&anno=0

-Ultimo informe financiero. I semestre 2013 http://www.cnmv.es/Portal/verDoc.axd?t={daadfe0e-9f50-4db1-a668-92c9e780291a}

-Blog de Juan Sainz de los Terreros. Imprescindible. Si os interesa una empresa en particular hay que ir viendo las entradas en sentido cronológico inverso. Algunas son de pago. Si sois inversores de alguna os interesará suscribiros para estar al día http://juanst.com/

-Presentación de José María Castillejo de la empresa en 2013. Así es como la conocí yo. Como veréis el discurso es el mismo: los bancos, la crisis... http://www.youtube.com/watch?v=u0ul6yDHwuM

-Capítulo de Pocoyó en su canal de  Youtube. 86 millones de reproducciones. Tela. Invertir en empresas que hasta un imbécil pueda gestionarlas, dice Buffett. http://www.youtube.com/watch?v=nmwIgF2gekY

-En inglés http://www.youtube.com/watch?v=LroTaG5Q8Ng

-Y en un idioma raro ¿turco? http://www.youtube.com/watch?v=Wwxskmbreiw

(Cuéntalo por ahí, que siempre hay gente que necesita estas cosas y no lo sabe. Si lo que quieres es insultarme, lo más rápido y sencillo es twitter: @sabiopelotas)

 
 
 
 
  1. en respuesta a Hizak
    - Ver mensaje
    #21
    Sabiopelotas

    Quizás me he expresado mal con lo de Valladares. Lo que quería decir es que no es un millonario aparecido de repente para partir la empresa en trocitos o un fondo buitre, sino un accionista relevante que quiere darle un giro a la empresa para salvar su inversión. Yo si creo que Valladares puede, y va a ser la salvación de Pocoyó. No soy jurista y no entiendo nada de estas cuestiones, pero me da la impresión de que ya está todo el pescado vendido y que Castillejo está sentenciado. Es sólo cuestión de tiempo.


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