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Golpedefecto
Economía, energía, ámbito social y político, sin ser políticamente correcto

El riesgo de una sociedad sin dinero en efectivo

El mundo económico está sufriendo todavía las secuelas de la Gran Recesión de 2008 y  transformaciones importantes derivadas del proceso de globalización y de la reacción de muchas sociedades a dichos fenómenos.


Las medidas proteccionistas y la ralentización económica han impulsado los tipos de interés a mínimos con el objeto de impulsar la demanda y la economía. Sin embargo, las medidas de política económica convencionales no han dado los resultados esperados y el crecimiento económico ha tardado en despertar. Motivo por el cual, se han planteado alternativas no convencionales para estimular demanda como el Quantitative Easing o los tipos de interés negativos. 


Estas medidas tampoco han dado el resultado deseado, por lo que en el imaginario económico han renacido otras ideas ya planteadas en el pasado para estimular el movimiento del dinero. Entre ellas, podemos destacar  las propuestas por Silvio Gesell e Irving Fisher  (stamp script) implicando el pago por una estampilla semanal por valor del 0,1% del valor del billete y que se adheriría al billete, actuando como un impuesto sobre la acumulación;  o la propuesta de Marvin Goodfriend (magnetic stripes) vicepresidente de la Reserva Federal de Richmond  incorporar bandas magnéticas  a los billetes, para controlar aquellos que tenían movimiento y aplicar una tasa a aquellos inmovilizados. 


Ahora, esta idea se ha visto plasmada en la intención de eliminar el dinero en efectivo por el dinero electrónico. Que persigue dos objetivos principales: dificultar la economía sumergida e ilegal; y un mayor control de la efectividad de la política monetaria.


Los efectos sobre la economía sumergida son obvios, ya que aunque siempre pueden surgir alternativas al movimiento de riqueza obtenida ilegalmente, como utilizar oro o diamantes, son menos líquidos y más fáciles de detectar. Por tanto, la eliminación del efectivo contribuiría a aflorar este tipo de actividades, contribuyendo a sanear las finanzas públicas a través del incremento de los ingresos, a reducir los elevados niveles de deuda que han acumulado muchos países, y/o alternativamente incrementar el gasto social.


En este sentido, es de destacar el caso de Dinamarca, país en que la utilización de efectivo se ha reducido significativamente, acompañándose esta tendencia de una reducción de la economía sumergida, del orden de un 31%, pasado entre 2012 y 2014 de 45.000 mill de kroner a los 31.000 mill.  Suponiendo además este cambio un ahorro importante, ya que el coste de manejar efectivo es más del doble que manejar tarjetas de débito. 


El segundo punto, la efectividad de la política monetaria vendría dada por  la inexistencia de alternativas a la colocación del dinero privado, ya que los tipos de interés negativo se trasladarían a cuentas y depósitos, siendo la única posibilidad de evitarlos la inversión o el consumo, reduciendo la probabilidad de que la “trampa de liquidez”  de Keynes impida estimular la demanda.


Recientemente, Kennet Rogoff, professor de economía y política pública de Harvard  en su libro, titulado “The Curse of Cash”, alaba la sociedad sin efectivo, si bien indica que la retirada de efectivo debería producirse progresivamente. Pero sorprendentemente, entre las virtudes que anuncia de una sociedad sin cash, hay una muy llamativa, ya que argumenta que la eliminación del cash podría reducir la inmigración ilegal, no siendo necesario el control de fronteras, ni por supuesto el muro de Trump. Indicando incluso que podría llegar a suponer una labor humanitaria, favoreciendo a los inmigrantes ilegales, ya que no se les explotaría con sueldos miserables por debajo de los legales.


Rogoff acierta en el hecho de que no cobrarían salarios menores a los legales, el problema es que no percibirían ningún tipo de salario porque no habría ilegales, ya que serían incapaces de encontrar un trabajo, motivo por el cual indudablemente la inmigración se reduciría. Esto a su vez daría lugar a cierta contradicción, ya que se trata de reducir la inmigración en un país que está creciendo y que actualmente presenta una tasa de desempleo cuasi-estructural.

 

Pero además, a nivel global, si todos los países llevaran a cabo las mismas políticas proteccionistas, los posibles emigrantes serían condenados a vivir en su tierra en condiciones posiblemente miserables sin posibilidad de salir de dicha situación,  por lo menos, mientras simultáneamente se mantuvieran barreras a sus exportaciones.
Por tanto, la sustitución del efectivo como medio de intercambio, teóricamente puede aportar grandes ventajas. El problema es que la eficacia de su aplicación depende de factores del entorno. 


Inconvenientes de un sistema de pagos exclusivamente digital

A pesar de las ventajas aportadas por un sistema de pagos digital, su implantación presenta simultáneamente varios  inconvenientes.

 

  • a) El principal podría ser la protección de la anonimidad, aunque en este sentido habría que matizar que no hay que identificar el control de los movimientos con el acceso a la información de dichos movimientos, siendo necesario para que esta separación sea efectiva una regulación estricta y un riguroso control de su cumplimiento.
  • b) Otro problema podría ser la integración de aquellas personas más desfavorecidas de la sociedad, que no disponen de una cuenta bancaria. Este problema puede ser solucionado si se implanta una renta básica universal, como ya se está estudiando en algunos países , siendo pionera en este sentido Finlandia, donde se inició un estudio piloto este año.
  • c) Un tercer problema, pero en este caso técnico, sería la resistencia de la red de pagos electrónicos a caídas o ataques cibernéticos.
  • d) La eliminación del efectivo obligaría a tener toda la liquidez en cuentas bancarias. Y en una situación de tipos de interés negativos no existiría alternativa a la posibilidad de mantener el dinero en el calcetín o el colchón, produciéndose una pérdida de poder adquisitivo al aplicarse comisiones o tipos de interés negativos sobre tales depósitos. Esta situación contribuiría a  una mayor eficacia de la política monetaria, pero a costa de la libertad del individuo, suponiendo un modo más de represión financiera.

Además, los ciudadanos quedarían expuestos al incremento arbitrario de comisiones bancarias (pudiendo producirse una cierta connivencia ente poderes político y económico), ya sea por mantenimiento de las cuentas,  ya que sería necesario tener como mínimo una cuenta bancaria, o por utilización de los medios de pago electrónicos, ya que se crearía un mercado cautivo por decreto.


Todo ello es más grave si tenemos en cuenta que los tipos negativos han sido creados artificialmente por los bancos centrales y no representan una situación de mercado, suponiendo otro ejemplo de represión financiera. 


Asimismo, los movimientos de capitales internacionales estarían más controlados, lo que puede ser bueno si se trata dinero ilícito. Pero en este sentido, tendemos a confundir que los movimientos de capitales no tienen su origen exclusivamente en actividades ilegales, sino que también forma parte de lo que se denomina globalización, en la que se incluyen también el libre movimiento de personas y bienes. 


Pero dada la situación actual, en que el populismo y proteccionismo incrementa su presencia, se podrían imponer limitaciones al movimiento del dinero legal, lo que supondría una limitación de la libertad privada y una marcha atrás en la globalización. 


Y el poner la marcha atrás en la globalización puede perjudicar la economía mundial, tal como explica Ruchir Sharma, analista jefe de Morgan Stanley aquí, en una visión histórica muy interesante; y a quien le interese una versión más cercana de mi cosecha la puede obtener aquí.


Como se puede apreciar, la política influye enormemente sobre la eficacia de la medida. La eliminación del efectivo implicaría un mayor control fiscal y los ingresos públicos aumentarían, lo que puede suponer importantes ventajas de cara a posibles reducciones de impuestos, reducir el volumen de deuda pública o destinar más fondos a gasto social. 


De estos hechos se deduce que, para la implantación de una medida de este tipo, es esencial previamente la existencia unas instituciones plenamente democráticas, con una separación de poderes real, donde la corrupción sea inexistente o por lo menos mínima, con instituciones políticas, sociales y legales que protejan un verdadero estado de derecho, no solo con una justicia igual para todos, sino que también preserve los derechos de los ciudadanos. Ya que de lo contrario,  la ausencia o debilidad de este tipo de instituciones  sería contraproducente y facilitaría la captación ilegítima de riqueza por un pequeño grupo de población.


En este sentido, si analizamos la situación en España actualmente, la medida supondría un riesgo importante, dada la incompetencia demostrada en gestión, la falta de independencia de los distintos poderes del estado, la infiltración política en todas las instituciones  y el grado de corrupción existente, algo superior a la media  según transparencia Internacional (figura siguiente).

Corrupción

Figura.- STATISTA. El mapa de la corrupción mundial.  

Por los motivos expuestos, es fundamental que antes de dar el paso hacia la sociedad sin efectivo, se debería impulsar un cambio hacia una democracia y estado de derecho "reales", con instituciones verdaderamente independientes y fuertes que obligaran a los políticos a responder de sus actos y defendieran a los ciudadanos de los abusos del estado.


Sin embargo, esta transformación democrática no parece que vaya a ocurrir, y de forma peligrosa se están tomando medidas que nos acercan a una sociedad basada en transacciones electrónicas, como es la limitación de los pagos en metálico que  el señor Montoro redujo a 1.000 euros desde los 2.500 anteriores, aunque también es necesario indicar que no es el único país que ha adoptado este tipo de medidas.


Pero a pesar de todos los inconvenientes que supone una sociedad sin dinero en efectivo, las tendencias parece que irremisiblemente se dirigen hacia ese modelo de transacciones. El informe de “World Payments Report 2016 de Cap Gemini y BNP Paribas estima que las transacciones globales que no implicaron efectivo creció hasta los 426.300 milll de $ en 2015 (figura siguiente). 

numero transacciones no en efectivo

Figura.- Cash is on its way out  but what will replace it?
La figura muestra como el mayor volumen de transacciones que no se llevan a cabo en efectivo se producen principalmente en Norteamérica, y como el volumen de transacciones global ha evolucionado entre los años  2011 y 2015 de 306,3 a 426,3 miles de millones de $, lo que supone un incremento del 39,17%.


Indudablemente la utilización de sistemas electrónicos de pago entra dentro de la libertad individual de cada uno. Sin embargo, es previsible que la tendencia de una cada vez mayor penetración de estos sistemas de pago provocará la exclusión progresiva del efectivo, lo que dará lugar a que llegue un momento en que la excusa para eliminarlo definitivamente sea que prácticamente ya no se utiliza, y entonces ya estaremos atrapados. Por tanto, la conclusión es que, en cierto modo, nosotros mismos estamos cavando nuestra propia tumba.


Esta transformación no está ocurriendo solo en los países desarrollados, y en la India se ha llevado a cabo recientemente un “experimento”, en que el primer ministro indio Narendra Modi, eliminó el 86% del dinero en efectivo de la circulación  con objeto de enfrentarse a la corrupción, lo que sumó al país en el caos.


Los resultados de esta iniciativa se muestran en un estudio de All India Manufacturers' Organization, que indica que en las micro y pequeñas industrias indias se ha producido una pérdida de empleo del 35% y los ingresos se han reducido un 50% en un periodo de tiempo de un poco más de un mes posterior a la implantación de la medida. Consecuencia de que la mayoría de las transacciones se realizan en efectivo. Estas medidas, al mismo tiempo, reducen el crecimiento y se acompañan de deflación, al reducir la masa monetaria en circulación y como consecuencia la demanda.


La situación de la India podría extrapolarse a lo que podría ocurrir en otras economías poco desarrolladas, ya que  evitar la economía sumergida minorista puede agravar la situación de los más desfavorecidos, cuyo trapicheo quedaría reducido al trueque, mucho más complicado. 


Sin embargo, también hay que reconocer que la situación de la India no es extrapolable a los países occidentales desarrollados, donde los medios de pago electrónicos están mucho más desarrollados, lo que ha facilitado la progresiva sustitución del dinero en efectivo por las transacciones electrónicas (figura siguiente). Y además el proceso se ha llevado a cabo de forma voluntaria por los ciudadanos, siendo los países nórdicos europeos pioneros en este tipo de iniciativas. 

Caja relativa

Figura.- BLOOMBERG. Scandinavias Disappearing Cash Act


De hecho, hoy en día, Dinamarca, conjuntamente con Noruega, es uno de los países con menor volumen de monedas y billetes en circulación, habiéndose reducido significativamente desde 1991, en que el efectivo y los cheques eran responsables del 82% de las transacciones hasta alrededor del 20% que suponían en 2015. 

 

Resumen y conclusiones

La sustitución del dinero en efectivo como medio de pago puede ser una medida efectiva, aflorando la economía sumergida y disponiendo el estado de más recursos para reducir impuestos o financiar gasto público.


Sin embargo, las bondades de esta iniciativa serán visibles siempre y cuando se cumplan una serie de requisitos, tales como el mantenimiento de la privacidad de las transacciones, y sobre todo, de la existencia de instituciones con calidad democrática, que sean fiables e independientes del poder político y que velen por la integridad del sistema y preserven un estado de derecho real. No siendo en este sentido suficiente la igualdad ante la ley, sino que la ley sea justa y  reconozca los derechos y libertades de los ciudadanos en distintos ámbitos esenciales y los proteja de los abusos del estado.


En España, el problema probablemente surgirá del hecho  de que el orden de las cosas sea el inverso al adecuado: primero se eliminará el dinero en metálico y después, con suerte,  se realizarán estos cambios tan necesarios para evitar los riesgos derivados del control público de todos los fondos de todos los ciudadanos. 


Por este motivo, en nuestro país, la apuesta por la efectividad de la eliminación del cash parece más bien una utopía, dando lugar más probablemente a que el ciudadano se vea desprotegido al mismo tiempo que  se favorece la corrupción por las élites, pudiendo desembocar, en el caso más extremo, en la tiranía de unos pocos.

www.golpedefecto.blogspot.com

  1. #1

    Gonzalo Loayza

    Muchas gracias Victor por tu interesante post. En efecto, el tránsito hacia una economía sin cash generará muchos de los cambios que tú mencionas y si bien por ahora resulta difícil imaginarlo en muchos países, lo que sí es cierto es que estamos dentro de una tendencia de largo plazo.

    Desde mi punto de vista, necesitamos un mundo con menos regulaciones para que las oportunidades comiencen a aparecer en volúmenes suficientes para comenzar a mover la economía mundial a un ritmo mayor. Un mundo sin cash, podría constituir en efecto, un escenario en el que las políticas económicas y monetarias tiendan a "obligar" a los agentes a consumir o invertir. Resultaría fundamental que las personas y las empresas tuvieran un panorama mucho más amplio para poder invertir, escapándose de la estructura oligopólica hoy existente. Saludos!!!

  2. #2

    gracianafebe

    en respuesta a Gonzalo Loayza
    Ver mensaje de Gonzalo Loayza

    Poco que sumar a lo del amigo Gonzalo, cuesta imaginarselo pero estamos avocados a ello con el peligro que conlleva que todo se apague un dia y no tengamos nada material.

  3. #3

    dilbert

    Buen artículo, pero existe una alternativa que creo que no se ha tratado. Últimamente se leen muchas noticias acerca de Bancos Centrales que están explorando la posibilidad de emitir dinero electrónico, usando la tecnología de bitcoin. Por una parte tenemos el debate de ventajas/inconvenientes que ya se ha tratado sobre las transacciones electrónicas: trazabilidad, seguridad, falta de privacidad, afloramiento de la economía sumergida, etc.

    Pero hay un aspecto mucho más interesante en mi opinión: Si todos los ciudadanos podemos tener una 'cuenta' con dinero emitido por el Banco Central y podemos hacer transacciones directas sin tener un banco como intermediario, estaremos mucho más cerca del concepto de 'dinero soberano' que proponemos los de Dinero Positivo. Asimismo la infraestructura permitiría implementar fácilmente el 'helicopter money' (que nosotros denominamos QE4People), esto es, que el BC cree dinero y se reparta entre los ciudadanos. Y dado que esta red es pública y transparente, el BC tendría información detallada sobre el uso del dinero y su velocidad, lo que permitiría diseñar políticas monetarias mucho más efectivas.

    Igual estoy flipando mucho, pero creo que estamos más cerca que nunca de implementar el dinero soberano.

  4. #4

    nachocm

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    La idea es muy interesante, pero no creo que eliminara a los bancos de la ecuación. Aunque con tecnología blockchain en principio cada uno podría guardar su propio dinero, la responsabilidad de custodiarlo sería demasiada para muchas personas (olvidé la clave, perdí el ordenador donde tenía la cartera...). Al final habría intermediarios de todos modos. Eso si, el gobierno podría exigir que se ofreciera una "cuenta corriente de último recurso" sin coste.

    Creo que el sistema indio merece más atención. Están haciendo algo muy ambicioso, muy rápido y con mucha gente. Es lógico que a corto plazo haya impactos indeseados, pero me parece que van a conseguir algo histórico.

  5. #5

    dilbert

    en respuesta a nachocm
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    El eje de la idea no es eliminar a los bancos. Se trata de cambiar la naturaleza del dinero, que uno sea el verdadero propietario de su dinero, para lo cual forzosamente debe estar en el BC. Podríamos contratar los servicios de un banco para que gestione nuestra cuenta (domiciliaciones, cajeros automáticos, acceso seguro, etc), pero siempre sobre nuestra cuenta, no como sucede ahora que nuestro dinero pasa a ser propiedad del banco, entra en su balance, y simplemente nos apunta un número en la cuenta corriente que no es otra cosa que una promesa de pago.

    Y no proponemos eso porque tengamos manía a los bancos (que algunos también), sino porque pensamos que el sistema monetario actual es pernicioso. Como sabrás, el 97% del dinero lo crean los bancos cuando conceden préstamos, y eso tiene todo tipo de consecuencias negativas, burbujas, recesiones, deuda, etc... Para solucionar eso queremos eliminar la reserva fraccionaria y que todo el dinero lo cree el banco central. Y por eso el hecho de que el BC pueda emitir dinero electrónico nos parece un paso fundamental.

    En cuanto a la India, está recorriendo el camino inverso. Ahora usan ese 'dinero soberano' que es el efectivo, pero les están obligando a pasarse al sistema bancario (según ciertas informaciones, debido a presiones de lobbies de la gran banca y organizaciones como Visa). En cuanto superen los problemas iniciales, empezará a fluir el dinero bancario creado como deuda, y con él la sensación de riqueza (que es fácil de confundir con la verdadera riqueza, como bien sabemos los españoles). En 20 años preveo un gran auge, una tremenda burbuja, y después una gran recesión en la que se darán cuenta de que, además de pobres, están endeudados.

  6. #6

    nachocm

    en respuesta a dilbert
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    No voy a entrar en el asunto de vuestra propuesta, porque no la conozco a fondo y no puedo valorar las consecuencias que tendría (prometo enterarme).

    Pero respecto a la India, ¿no estás mezclando dos cosas distintas? El hecho de que una sociedad utilice fundamentalmente efectivo, no tiene por que estar relacionado con que la oferta de dinero esté limitada, hasta donde yo entiendo. El banco puede perfectamente dar un préstamo (creando dinero), y entregarlo en efectivo. De hecho, aunque probablemente no sea a día de hoy muy preciso, es frecuente oír hablar de "ponerse a imprimir dinero".

    Efectivamente, están siendo obligados a bancarizarse, pero con un sistema que les quita mucho poder a los bancos. Cada ciudadano está identificado biométricamente (han conseguido identificar prácticamente a todos los adultos, en un pais en el que hasta hace poco la gente nacía y moría sin ser registrados en ningún sitio), y recibe los subsidios del gobierno (u otros pagos), dirigidos a su número de identificación. Es decir, si cambias de banco, no tienes que decírselo a nadie, ya que los pagos no se hacen a una cuenta bancaria.

    Tienen también un sistema de pagos entre individuos, y otro para comercios ligado a la identificación: basta con saber tu número de identificación y leer la huella dactilar. No es necesaria tarjeta, y creo que es completamente gratuito.

    Es decir, han convertido al banco en una commodity, y a un ciudadano indio no le hace falta una tarjeta de crédito para hacer pagos electrónicos. No me parece que puedan estar muy contentos esos lobbies que comentas.

  7. #7

    Víctor Díaz Golpe

    en respuesta a dilbert
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    No se si he entendido muy bien lo que indicas, pero creo que relacionas la creación de dinero por la banca con la existencia de efectivo. Y la creación de dinero por la banca se produce por la existencia de la reserva fraccionaria bancaria, que también se daría con el dinero electrónico. El problema radica en que el dinero es fiduciario y no existe un activo real que lo respalde.

  8. #8

    dilbert

    en respuesta a nachocm
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    Así muy sintéticamente: hoy en día el dinero está compuesto por un 3% de efectivo creado por el BC y un 97% de dinero bancario creado por los bancos cuando conceden préstamos, y que sólo existe en sus libros. El principal problema es que es muy inestable: cuando quieren crean montañas de crédito que forman burbujas, y cuando les entra miedo no crean dinero por lo que la masa monetaria se encoge creando crisis y recesiones. Hay muchos más problemas graves pero no quiero extenderme.

    El truco de la reserva fraccionaria es que un banco te puede conceder un préstamo de 10.000€ simplemente apuntandolo en el libro. Si te lo tuviera que dar en efectivo desaparece la magia ya que no podrían crear dinero y sólo podrían prestar el dinero que tienen. Esa es precisamente nuestra propuesta, eliminar la reserva fraccionaria, que el 100% sea creado por el BC, y que la banca sólo pueda prestar el dinero que tiene, nunca crearlo. Con eso pretendemos controlar la masa monetaria y evitar los ciclos de burbuja y recesión.

    En el caso de la India, independientemente de que el sistema de pagos esté muy bien diseñado y sea muy práctico, lo que han conseguido es que un país con un alto porcentaje de dinero soberano, esto es, creado UNICAMENTE por su BC, pase a tener dinero bancario. De ese tipo de dinero los bancos pueden 'emitir' todo el que quieran, simplemente creando préstamos en sus libros. Podemos esperar un auge/burbuja conseguido por un incremento bestial del endeudamiento. Ten en cuenta que de todo ese dinero bancario que emiten, los bancos cobran intereses, que es al final el objetivo de todo el invento. Yo sí creo que estarán más que contentos los lobbies con un nuevo mercado de millones de nuevos clientes, que dentro de no mucho tendrán una hipoteca y un préstamo para el coche.

  9. #9

    dilbert

    en respuesta a Víctor Díaz Golpe
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    No entiendo muy bien tu comentario. Intento explicarme: El dinero en efectivo lo crea el BC, por lo tanto su tamaño está controlado. Lo podemos usar como medio de pago y como reserva de valor aunque sea fiduciario, porque está respaldado en última instancia por el Estado.

    El dinero bancario por otra parte simplemente es un apunte en el libro del banco. De ese dinero pueden crear todo el que quieran con unos efectos gravísimos (no quiero repetirme).

    El problema no es que el dinero sea fiduciario, sino que la banca puede crear todo el dinero-bancario que quiera gracias a la reserva fraccionaria. Y la prueba es que cuando existía el patrón oro, la banca creaba alegremente todo el crédito que quería, no estando jamás limitada por la cantidad de oro.

    Nuestra propuesta es que el 100% sea emitido por el BC y se prohíba la reserva fraccionaria. Y para eso nos da igual que sea fiduciario y/o electrónico.

  10. #10

    Víctor Díaz Golpe

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    gracias por la aclaración y estoy de acuerdo, pero sigo pensando que el problema es doble: el dinero fiduciario y la reserva fraccionaria.

  11. #11

    dilbert

    en respuesta a Víctor Díaz Golpe
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    A mi también me gusta el concepto de que el dinero esté referenciado a algo con valor intrínseco y que sea difícil de replicar masivamente, por ejemplo el oro. Pero después pienso en que la cantidad de oro no depende de la economía de una sociedad, ni de su crecimiento, sino solamente de las técnicas de minería, y la verdad, no me parece un fundamento sólido para el dinero del futuro.

    Por eso en última instancia me decido por una moneda fiduciaria, cuya cantidad óptima pueda determinarse de forma científica e independiente en cada momento. No por un gobierno ni por la banca, sino a través de otro mecanismo que hay que diseñar bien. Que igual es una utopía, pero a mi me parece alcanzable y por eso lo defiendo. Gracias a ti por el artículo y por poner estos temas monetarios sobre la mesa.

  12. #12

    Víctor Díaz Golpe

    en respuesta a dilbert
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    Permíteme una matización. Como bien dices el hecho de que exista una garantía real no quiere decir que esta sea oro, ya que las limitaciones en su existencia física pueden limitar el crecimiento económico. Por ejemplo, creo recordar que en la revolución francesa se utilizó el suelo. Eso no quiere decir que haya tenido éxito. Pero ese no es el problema.
    Para mí el problema reside en la posibilidad de una connivencia entre el tesoro público y el banco central que permita al primero gastar sin ningún tipo de restricción, pudiendo afectar al crecimiento económico futuro y a las próximas generaciones. Una herencia poco deseable.
    Un saludo y gracias por tus comentarios.


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