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Desde hace bastante tiempo vamos oyendo de todas las partes implicadas en la economía española hablar de las bondades de nuestro sistema financiero, de la fortaleza de nuestros bancos, de las garantías de nuestro sistema.

Desde hace bastante tiempo vamos viendo como la economía va entrando en recesión, las fusiones entre cajas urgen, la bolsa cae día si y día también (dejemos de lado el rebote del otro dia), las advertencias de los países de la zona euro se suceden.

¿Cuál es la situación real de nuestra economía?. Y lo que es más importante, ¿qué riesgo corren nuestros ahorros?.

Sin ir más lejos, una web económica (no diré nombres por lo de la publicidad en sitio ajeno) se atrevía a publicar una tabla en la que aparecían las diferentes bancarrotas que han tenido lugar en España desde la edad media, ¡¡ ole el optimismo !!

Uno se pasa la vida ahorrando, sufriendo por asegurarse un futuro, por tener algo el día que realmente lo va a necesitar, dejando de lado algunos caprichos por tener una vida tranquila.. y va, y de repente, una entidad totalmente segura, con buena imagen, calificada con nosecuántas “A” mayúsculas por una importantísima entidad calificadora de riesgo, mira tu por dónde entra en bancarrota.

Vale, de acuerdo, tenemos el maravilloso Fondo de Garantía de Depósitos por el cual cada uno de nosotros tiene garantizada la maravillosa cantidad por las pérdidas que se puedan ocasionar. Pero, si alguna vez se ha hablado de la solvencia real de un banco ante una retirada masiva de sus depósitos, ¿alguien se ha parado a pensar en la solvencia real de dicho fondo?.

Desde este blog de tesorería no nos vamos a cansar de repetir una palabra que ya debería ser sabida y aplicada por todos: DIVERSIFICACION, vamos aquellos que nuestros abuelos decían de “no tener los huevos en el mismo cesto”. Y aquí es dónde vamos a incidir en una pequeña cosa.

Vivimos en un mundo cada vez más globalizado, en el que todo el mundo está a un clic de distancia, en el que hablar con una persona en las antípodas es tan sencillo como marcar un número de teléfono o teclear un nombre en una red social, en el que es habitual fabricar en un hemisferio para ensamblar en otro y vender en ambos.

Pero, ¿y las finanzas?, ¿cómo están de globalizadas?.

Cuando hablo de la globalización de las finanzas no me refiero a las economías de los países, que están más que en ello, me refiero a la economía doméstica, a la individual, a los ahorros de cada uno aunque nuestro bolsillo no se despegue de nuestro cuerpo.

Porque, si soy capaz de comprar algo de China a través de internet, ¿por qué no puedo abrir una cuenta en un banco extranjero?. No estoy hablando de paraísos fiscales, ni de economías tropicales, ni de inversiones arriesgadas. Estoy hablando de economías de primer nivel, con niveles de cobertura similares a los nuestros, con infraestructura financiera desarrollada y con tipos de interés similares o, incluso, superiores a los nuestros.

Por supuesto, tampoco estoy hablando de evasión de capitales, de opacidad fiscal.

Estoy hablando de depositar nuestro dinero en un banco normal, solvente y reconocido internacionalmente, al igual que hacemos en la oficina de la esquina de casa, pero en otra parte del mundo, declarando las transferencias de dinero al Banco de España y los intereses a la Hacienda Española, vamos igual que hacemos aquí, pero estamos diversificando por entidades y, ahí viene la novedad, por países. Disminuyendo el riesgo entidad y el riesgo país.

Al fin y al cabo, ¿no es ING un banco holandés?, ¿o el Barclays uno inglés?, ¿o el Deustche uno alemán?... ¿y por qué no un banco Australiano, o Canadiense, o Neozelandés?

Seguro que su asesor financiero ya le ha comentado esta posibilidad, mostrándole las ventajas de la operación, presentándole alternativas entre varios bancos y países y mostrándole la rentabilidad que puede obtener y la seguridad.. Ah, se me olvidaba, que tiene asesor fiscal y asesor laboral, pero todavía no tiene asesor financiero.

En todo caso, no se preocupe ni haga caso de mis palabras, puesto que su España nunca va a entrar en bancarrota, ni va a suspender pagos…. ¿o si?.

  1. en respuesta a H3po4
    #21
    yukina

    Yo tengo la misma duda.

    Creía tener seguro mi dinero en ING pensando que no estaba en España, sino en Holanda!!.

    Un saludo.

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