De la “hucha del cerdito” a los mercados financieros: varios apuntes y un diálogo entre carteras de inversión

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Una vez que decides desplazar tus ahorros a una cartera de inversión cruzas un Rubicón para el que es necesario estar preparado. No es lo mismo ahorrar (acumular euros) que invertir (gestionar euros). Para la primera fase de acumulación es fundamental la disciplina en economía doméstica, gestión de ingresos y gastos, y no complicarse la vida con los instrumentos financieros (lo ideal sería una cuenta corriente o depósito sin comisiones). 

En la segunda fase, cuando decides invertir, es necesaria una base mínima en formación financiera para identificar riesgos y aprovechar oportunidades. El abanico de alternativas de inversión es mucho más amplio que el del ahorro. Acciones, bonos, fondos de inversión, ETF, etc., tomarán el relevo del depósito o cuenta corriente como vehículo para tus euros acumulados. Y todas estas alternativas de inversión comparten un común denominador: los mercados financieros. Nuestros euros habrán pasado de la seguridad de la hucha del cerdito a la imprevisibilidad de los mercados financieros. Un cambio para el que debemos estar preparados. Y el primer paso, el más importante, es comprender la naturaleza del mercado, el riesgo al que vamos a exponer a nuestros ahorros, y el estrés que deberá soportar nuestro sistema nervioso y proceso de toma de decisiones.

Para explicarlo vamos a ver diferentes casos prácticos de carteras de inversión, empezando por la CARTERA#1 INDEXADA&PASIVA (60% renta variable + 40% deuda pública). Es decir, invierte en ETF´s o fondos indexados y mantiene constante esa estructura 60/40 (haremos rebalanceo mensual para reajuste de pesos por efecto mercado). Los subyacentes son el MSCI Euro y deuda pública diversificada EUR; el horizonte temporal, los últimos 7 años (hasta 31/10/20). 

La rentabilidad media anual de esta cartera fue del +1,7% en el período, y en el gráfico dibujamos la evolución de 1.000€ invertidos hace 7 años. Pero lo importante está en el gráfico de la derecha, que es un histograma de frecuencias de las variaciones mensuales. Nos dice en el eje horizontal el nivel de caída o subida de la cartera (mensual) y en el ejer vertical la frecuencia o porcentaje de ocasiones en las que ha sucedido ese movimiento. En el lado izquierdo están agrupadas las pérdidas mensuales, que van desde el -12% al -2% y suponen el 18% (frecuencia) del total de la muestra. Como son 84 meses (7 años) quiere decir que en 14 meses (18% x 84 meses) los resulatdos de la cartera fueron negativos. La cola de la derecha, donde están agrupadas las ganancias, pesa un 55% (frecuencia) por lo que fueron 46 meses en los que la cartera ganó más de un 2%. Y los 24 meses que faltan para completar los 84 del total de la muestra se sitúan en el rango +/-2%. El histograma de frecuencias nos permite tener una mayor comprensión de la rentabilidad media anual del +1,7%, un mapa mucho más completo sobre cómo se ha logrado ese rendimiento.



 
Pasemos a la CARTERA#2 INDEXADA&ADAPTATIVA, que mantiene los activos subyacentes (ETF´s MSCI Euro y deuda pública diversificada EUR) pero que adapta la estructura de la cartera siguiendo la fórmula de calibración de cartera de la Inversión Adaptativa. A diferencia de la Cartera#1,en esta ocasión el peso de los activos no es constante 60/40, se van adaptando a los resultados del multiplicador de la confianza [M] y la temperatura del mercado [T]. Para esta CARTERA#2 la rentabilidad media anual en los últimos 7 años fue del +6,4%, y en el análisis del histograma vemos cómo se fue construyendo esa rentabilidad. Ahora la cola de las pérdidas pesa menos, un 8%, y además desaparecen las variaciones mensuales negativas más extremas. En el lado opuesto, la cola de las ganancias sube hasta el 62% de las ocasiones, concentrándose esta ganancia de peso, respecto a la Cartera #1, en las variaciones mensuales del +2%. El cambio de pasivo a adaptativo ha tenido un impacto de +470pb en la rentabilidad media anual, con una notable transformación del histograma de frecuencias que sugiere una cartera más estable (sin eventos extremos negativos) y consistente.



¿Y si cambiamos los ETF´s por una selección de fondos? Es lo que hacemos en esta última CARTERA#3 SELECTIVA&ADAPTATIVA. Para la selección de fondos utilizamos la Triple Corona GdC, que analiza el impacto del equipo de gestor sobre tres variables: (i) rentabilidad, (ii) consistencia y (iii) estabilidad. Ahora la Cartera#3 tiene como vehículos los fondos de inversión RV EUR con Triple Corona GdC y un ETF sobre deuda pública diversificada EUR. El peso de cada activo, al igual que en la Cartera#2, depende de la fórmula de la Inversión Adaptativa que analiza el multiplicador de la confianza [M] y la temperatura del mercado [T]. El cambio de ETF´s por FFII Triple Corona GdC tiene un impacto a favor de la cartera de +280pb extra de rentabilidad media anual (pasa del 6,4% al 9,2%); y eleva +2pp el peso de la “cola positiva” hasta el 64%. Esta última transformación se focaliza sobre las variaciones mensuales del +4%, que es la que más peso gana cuando pasamos de la Cartera#2 a la Cartera#3 (representada con las barras de color rojo en el siguiente histograma)   




 
¿Qué tienen en común estas tres carteras? Se apoyan en una metodología. Que no es ninguna fórmula mágica, tan solo una forma sistemática de razonar y decidir sobre un tema complejo. Son tres metodologías diferentes, porque cada cartera tiene su propio “credo”. Escuchemos el “yo creo” de cada cartera en esta inédita conversación:   

CARTERA#1: “Yo creo que los mercados son eficientes, los inversores racionales y con capacidad para tomar decisiones óptimas en cualquier momento. Creo que los movimientos de las cotizaciones son aleatorios, como el movimiento browniano de las partículas de gas cuando sube la temperatura. Y, por lo tanto, la distribución que mejor describe la naturaleza de un mercado aleatorio, gracias a sus participantes racionales y optimizadores, es la distribución normal o campana de Gauss. Y esta nos dice que lo importante está en el cuerpo central de la distribución (promedio), ya que las colas o extremos son observaciones residuales con muy poco peso y que no afectan al conjunto de la muestra. Concluyo que, bajo el prisma de mis creencias, una cartera pasiva e indexada es la mejor alternativa.” 

 
CARTERA#2: “Yo creo que tienes razón en casi todo, CARTERA#1. Quizás con un pequeño pero muy importante matiz: “a veces”. Los mercados son eficientes y los inversores racionales… a veces. La distribución normal hace acto de presencia en el patrón de los activos financieros… a veces. Porque los inversores somos racionales, pero también emocionales, extremadamente vulnerables al ciclo pánico – codicia. Y estas emociones son las que no hacen constante nuestra actitud hacia el riesgo, y en los extremos de este ciclo la “sabiduría de la multitud” que defiendes, se transforma en “locura de las masas”. Las colas de la distribución de riesgos ya no son residuales, ganan peso y afectan al conjunto de la estructura. Y lo importante no es el “promedio” o cuerpo central de ese histograma o distribución, lo importante está en las colas. Adivinar cuando se acerca un evento extremo es imposible, pero sí podemos identificar los entornos en los que históricamente se producen estos “terremotos” y cuando las probabilidades de seísmo aumentan, actuar en consecuencia adaptando la cartera.”  

 
CARTERA#3: “Me gusta este matiz, CARTERA#2. Además parece que los resultados y la observación sosegada de la naturaleza del mercado lo avalan. Pero yo creo que se debe dar una oportunidad al talento. Si con un cambio en la metodología del asset allocation (de pasiva a adaptativa) podemos transformar el histograma ¿por qué no intentarlo con los vehículos que componen la cartera (security selection)? La condición debe ser la excelencia. Incluir aquellos fondos de inversión con una capacidad demostrada para capturar (i) rentabilidad, (ii) consistencia y (iii) estabilidad. Y aquí he de hacer una confesión. Cuando me hacen fotos siempre salgo muy guapa por una razón: “el efecto ex – post”. Me explico queridas compañeras. Después de analizar todos los fondos de los últimos 7 años, elijo los mejores para mi cartera. Es decir, lo hago a posteriori (ex-post) en este sencillo ejemplo. Hay mucha formas de corregir este sesgo, y compruebo que sigo saliendo muy guapa en la foto.”   

 

Empezamos el post con un doble objetivo, discutir sobre (i) el proceso de toma de decisiones y (ii) el riesgo de los mercados financieros. En la conversación anterior se habla del primer punto. Tenemos pendiente hablar del riesgo. Y aquí nuestra posición es clara: somos incapaces de reducir el concepto de riesgo a un número. Estadísticos como la varianza, beta, VaR, etc. nos dicen muy poco, o nada, sobre el concepto que nosotros tenemos de riesgo y cómo gestionarlo. 

Por el contrario, hay muchas reflexiones o definiciones de riesgo, no numéricas, con las que nos sentimos identificados. Como esta de Peter Bernstein en Contra los Dioses: La extraordinaria historia del riesgo

La esencia de la gestión del riesgo radica en maximizar las áreas donde tenemos cierto control sobre el resultado, mientras minimizamos las áreas en las que no tenemos absolutamente ningún control sobre el resultado”. 

Hay otra de Howard Marks que también suscribimos 

El riesgo que asumes cuando la rentabilidad esperada es realmente atractiva porque la probabilidad de pérdida permanente está dentro de parámetros razonables. Esa es una gestión inteligente del riesgo”.  

Y aquí está nuestra lista de actitudes que debemos evitar como inversores para (i) maximizar las áreas donde tenemos cierto control sobre el resultado, e (ii) identificar si las probabilidades están a favor o en contra: 

 
·         Un desequilibrio entre la confianza (alta) y el conocimiento (bajo) nos lleva a la “montaña de los excesos”. 

·         Dogma: “Punto esencial de una religión, una doctrina o un sistema de pensamiento que se tiene por cierto y que no puede ponerse en duda dentro de su sistema”. Para invertir, mejor ponerlo TODO en duda. Será más rentable para tu cartera estar en el “valle de la desesperación” que en la “montaña de los excesos”. 

·         El buen uso de la estadística para el análisis no es lo mismo que el abuso. Tengamos siempre presente las hipótesis, esa alquimia que transforma conceptos puramente estadísticos en medidas de riesgo o valoración. 

·         La diferencia entre riesgo e incertidumbre no reside en si tenemos el control sobre el resultado. Ninguno lo tiene. Se trata de saber si conocemos todas las opciones posibles, y sus probabilidades (riesgo), o no (incertidumbre). El problema es que en los mercados financieros, en las decisiones de inversión, en la gestión de empresas, hay más incertidumbre que riesgo. 

 
Al final, de lo que se trata es, primero, conocer la naturaleza del mercado. Una vez que la hemos estudiado tal como es, sin hipótesis ni suposiciones, tendremos que decidir si aceptarla o intentar transformar los resultados a través de una metodología que también observe la naturaleza del mercado como es, sin hipótesis ni suposiciones. Si logramos identificar las áreas sobre las que tenemos cierto control sobre el resultado, y trabajamos una metodología que nos ayude a identificar si las probabilidades de éxito están a favor o en contra, tendremos como resultado una transformación del histograma del mercado.




 

Bibliografía: “Inversión Adaptativa” (Profit Editorial) 



  1. en respuesta a Magar
    #2
    Daniel Suárez
    Gracias por la lectura y la valoración, @magar. Lo cierto que este post es de los que más tiempo me ha llevado.

    Saludos!
    Daniel
  2. #1
    Magar
    Muy buen post, Daniel.
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