Divergencias en los indicadores

Uno de los principales usos de los indicadores es la detección de divergencias respecto al precio. El movimiento será saludable y gozará de suficiente fuerza cuando se vea acompañado por los indicadores. Las divergencias se producen cuando los movimientos de los indicadores y los movimientos de los precios no se mueven en compañía, y su valor radica en la advertencia de falta de fuerza en la tendencia o de agotamiento en el movimiento en curso.
 
Es importante destacar que los movimientos muy fuertes en algún momento suelen cursar con divergencias que se acaban resolviendo en el sentido de la tendencia. Por consiguiente, la divergencia no implica necesariamente la finalización del movimiento existente, y su existencia no debe suponer la apertura o cierre de una operación, sino que la toma de posiciones tendrá que ser referida a lo que dictamine el propio precio. Los indicadores son únicamente una herramienta subordinada y adicional.
 
Una divergencia alcista tiene lugar cuando el precio genera nuevos mínimos que no son acompañados por los indicadores; mientras que una divergencia bajista acaece cuando el precio genera nuevos máximos que no son acompañados por los indicadores. La importancia de las divergencias hay que cifrarla en función de su duración, del número de nuevos máximos o de nuevos mínimos, y de la proximidad a la línea de cero.
 
Las reglas serían las que siguen a continuación:
  • cuanto más tiempo se prolongue la divergencia, más significativa será la misma;
  • cuanto mayor sea el número de nuevos máximos o de nuevos mínimos que no sean acompañados por el movimiento del indicador, más significativa será la divergencia;
  • cuanto más se acerque la divergencia a la línea de cero, más significativa será la divergencia.
Así mismo, conviene prestar atención a:
  • si la zona en que se produce la divergencia es una importante zona de soporte o resistencia;
  • si se produce alguna pauta de velas japonesas que implique una señal de giro;
  • si hay un aumento o una disminución significativa del volumen;
Si se cumplen las reglas anteriores y el precio, no obstante, no confirma la señal de divergencia de los indicadores se considera como un fallo de la divergencia. Los fallos de divergencias pueden resolverse violentamente, en forma de continuación del movimiento existente, y remarcan la fortaleza del mismo.

Como ejemplo, para una mejor comprensión, he tomado el gráfico del futuro del Ibex y un indicador de seguimiento de tendencia como el Macd, dado que se trata de movimientos tendenciales. A lo largo del año 2007 se puede apreciar como el precio alcanza nuevos máximos mientras que el oscilador se niega a seguir el movimiento alcista de los precios, produciéndose una divergencia bajista. La divergencia era muy bajista a juzgar por la duración en el tiempo, el gran número de máximos que no se ven acompañados y la continua aproximación a la línea de cero.
 
Durante los meses de noviembre de 2008 hasta marzo de 2009 se gesta una divergencia alcista al producirse un nuevo mínimo en el precio que no goza de la compañía del indicador, que marca un máximo creciente. La divergencia no es tan poderosa como la anterior: el tiempo de formación es inferior, así como el número de nuevos mínimos, y está lejos de la línea de cero. Sin embargo, tiene lugar en una importante zona de soporte de medio plazo y se genera una pauta candlestick prácticamente de tipo envolvente y, seguidamente, un hueco alcista de ruptura.
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