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blog Ferrán Castillo
Análisis técnico y estrategias operativas

Alan Greenspan (V): Veni,Vidi,Vici


La “destrucción creadora”, idea que Joseph Schumpeter llevó a la práctica decía asi: Una economía de mercado, internamente se nutrirá una y otra vez de empresas viejas y fallidas, después se redistribuirá los recursos hacia nuevas y más productivas empresas creadas en el momento presente.
Para Alan Greenspan ese fue su credo, casos como el telégrafo cuando después de su extraordinario servicio desapareció para dar a luz a los teletipos y más tarde se dio paso al actual teléfono.
La nostalgia no podrá nunca con los cambios tecnológicos por más que se quiera. En los años 50 la hojalata era la reina de las sopas, la comida enlatada era lo mejor en esa época por varias razones, entre ellas su almacenaje durante largos períodos de tiempo y además permitía el envío a grandes distancias de estos productos.
A finales de 1958 el sector acerero vivió un fuerte retroceso y los problemas de producción provocados por la fuerte competencia alemana y japonesa obligaron a saltar a la palestra a la industria del aluminio que por aquellos años tampoco estaba en buena forma.
Desde Townsend-Greenspan se vió ese cambio de mercado como una nueva oportunidad de generar beneficios para todos a costa del acero.Las latas de cerveza, el abrefácil, tanto Alcoa como Reynolds o la misma Schlitz vivieron años alcistas en sus libros, la Coca-Cola y la Pepsi también se sumaron a la orgía del aluminio que imperaba en el país cerca del año 1964.
Las acciones del aluminio tocaron el cielo durante los años 1966-1969, los inversores compraban todo lo que oliera a aluminio.
Como comenta Schumpeter el acero pasó a mejor vida dando paso al aluminio como el gran poder norteamericano presente y futuro, la destrucción creadora se activó en esos momentos y Greenspan lo aprovechó.
Los informes que realizaba para los inversores de la sociedad confirmaba la gran expansión del aluminio, los clientes se agolpaban solicitando análisis del sector a diario y la Townsend-Greenspan funcionaba a la perfección.
Años más tarde el socio de Greenspan fallece y el toma las riendas de la empresa, influenciado por el pensamiento de Ayn Rand se reencuentra con valores que parecían no existir en su agenda y se da cuenta que todo su trabajo empírico y basado en números es perfectamente compatible con el estudio del comportamiento de las sociedades y sus culturas.
En la campaña a la presidencia de los EEUU de Richard Nixon, Alan Greenspan aceptó el cargo de presidente del consejo de Asesores Económicos del presidente, él sabía que ese juramento implicaba respetar la constitución y las leyes del país.
Noches en vela a la luz de un buen fuego recapacitando sobre sus constantes contradicciones de su mente, leyes incorrectas que debía de acatar, su positivismo lógico estaba en entredicho….
Saludos.
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