En este artículo explicamos las diferencias fundamentales entre los principales sistemas de tipo de cambio: el tipo de cambio fijo, el flexible y el mixto o administrado, que es precisamente la variante que más países aplican en la práctica.
Por un lado, el tipo de cambio flexible lo utilizan prácticamente todos los países desarrollados. Por otro, el tipo de cambio fijo es más común en economías en vías de desarrollo. Y entre ambos extremos, existe el tipo de cambio mixto o administrado, adoptado por potencias como China.
Tipo de cambio fijo
Es el sistema de cambios en el que las autoridades fijan el tipo de cambio que quieren mantener, sin que este responda a la oferta y demanda de ambas divisas. Una de las principales razones para elegir este sistema es que la moneda no quede a merced de inversores o especuladores. Generalmente los países eligen fijar el valor de su moneda a otra moneda —la más común es el dólar— o a un bien material como el oro.
Las modificaciones son infrecuentes: los países que fijan su tipo de cambio lo hacen para mantenerlo durante un largo período de tiempo. Solo ante desequilibrios importantes en la economía o la política se puede reajustar el tipo de cambio para mantenerlo en una banda razonable.
Para mantener los tipos de cambio fijos, el banco central debe actuar en dos situaciones:
- Exceso de demanda de moneda extranjera: el gobierno debe ofertar moneda extranjera, lo que reduce las reservas centrales.
- Exceso de oferta de moneda extranjera: debe comprar divisas ofertando moneda nacional, lo que aumenta las reservas centrales.
Esto exige que los bancos centrales gestionen activamente sus reservas, que son limitadas, por lo que el déficit no puede perpetuarse.
El tipo de cambio fijo impide que los bancos centrales manejen libremente la política monetaria —no pueden influir en los tipos de interés para estimular o enfriar la economía—, pero aporta estabilidad al comercio internacional al hacer predecibles las exportaciones e importaciones futuras.
Ejemplo vigente: el Franco CFA, usado en varios países subsaharianos (Togo, Benin, Costa de Marfil, Mali), está fijado al Euro. Otro ejemplo clásico es el dólar de Hong Kong, cuyo tipo de cambio se mantiene en una banda estrechísima respecto al dólar estadounidense desde 1983.
En esta gráfica, el eje X representa e (el tipo de cambio nominal, es decir, moneda extranjera por unidad de moneda nacional) y el eje Y el nivel de renta en una economía pequeña abierta. Y1 es el nivel de renta de equilibrio y e1 el tipo de cambio de equilibrio. En tipo de cambio fijo, el banco central ajusta la curva LM —que expresa el equilibrio en el mercado de dinero— para mantener e1 constante.
Tipo de cambio flexible
El tipo de cambio flexible se basa únicamente en la ley de la oferta y la demanda: son las fuerzas del mercado las que regulan el tipo de cambio entre dos divisas.
- Si hay un exceso de oferta de moneda nacional, la moneda se devalúa hasta que el mercado recupera el equilibrio.
- Si hay un exceso de demanda de moneda nacional, la moneda se aprecia, llevando de nuevo al mercado a su equilibrio inicial.
La principal ventaja del tipo de cambio flexible es la autonomía monetaria: el país puede decidir sobre los tipos de interés en función de su situación económica, sin estar condicionado por la defensa de un tipo de cambio determinado. La zona euro y la mayoría de economías avanzadas operan bajo este sistema.
Entre las desventajas destacan la especulación —grandes movimientos de capital pueden desestabilizar el mercado— y la incertidumbre que introduce para el comercio internacional, al presentar un riesgo cambiario para exportadores e importadores.
Tipo de cambio mixto o administrado
En la práctica, muchos países no adoptan ninguno de los dos extremos puros, sino un sistema mixto o de flotación administrada. En este modelo, el tipo de cambio flota en principio en función del mercado, pero el banco central interviene ocasionalmente para evitar fluctuaciones excesivas o para orientar el tipo de cambio hacia un nivel deseado.
El ejemplo más relevante a nivel global es China con el renminbi (yuan): el banco central fija diariamente un tipo de cambio de referencia y permite que la divisa fluctúe dentro de una banda limitada respecto a ese nivel.
El sistema mixto combina las ventajas de ambos modelos: permite cierta flexibilidad para absorber shocks externos pero proporciona estabilidad suficiente para el comercio y la inversión.
Tabla comparativa: fijo vs flexible vs mixto
Característica |
Tipo fijo |
Tipo flexible |
Tipo mixto |
¿Quién determina el tipo? |
El banco central |
El mercado (oferta/demanda) |
El mercado con intervención ocasional |
Autonomía monetaria |
Limitada |
Total |
Parcial |
Riesgo de especulación |
Bajo |
Alto |
Medio |
Estabilidad para el comercio |
Alta |
Baja |
Media-alta |
Ejemplos actuales |
Hong Kong, Franco CFA |
Eurozona, EEUU, Reino Unido |
China (yuan), India (rupia) |
¿Qué sistema afecta más al inversor en forex?
Para un trader o inversor en el mercado de divisas, el tipo de cambio vigente en cada país tiene implicaciones directas:
- Los pares con divisas de tipo fijo tienen baja volatilidad y son poco atractivos para el trading especulativo.
- Los pares con divisas de tipo flexible (EUR/USD, GBP/USD, USD/JPY…) concentran el mayor volumen de negociación global y ofrecen las mejores condiciones de liquidez y spreads.
- Los pares con divisas de tipo mixto pueden presentar saltos bruscos cuando el banco central interviene, lo que añade un riesgo regulatorio que los traders deben contemplar.
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Este artículo tiene carácter exclusivamente informativo y no constituye asesoramiento financiero ni recomendación de inversión.