¿Hay señales de recuperación en la economía mundial?

¿Se recuperó la economía mundial de la repentina y profunda recesión que comenzó el otoño pasado?

Algunos signos vitales, como la producción industrial, el comercio y la inversión extranjera directa (IED), están repuntando, pero se mantienen a niveles muy inferiores a los observados antes de la crisis. En 2010 y 2011 se prevén tasas de crecimiento inferiores a las que solíamos observar en los últimos años, aunque de todos modos serán bastante estables. Estamos esperando un crecimiento del orden del 5,5% en 2010 para los países en desarrollo.

No obstante se prevé que la brecha entre lo que el mundo es capaz de producir y lo que de hecho produce siga siendo amplia: aproximadamente en seis puntos porcentuales del producto interior bruto (PIB) en el caso de los países en desarrollo.

Estas naciones podrían además experimentar una reducción en su potencial productivo a largo plazo, casi en un 4% de su PIB, debido a los costes más elevados del financiamiento y el debilitamiento del sistema financiero.

Eso significa que el desempleo será un problema sostenido para los países en desarrollo y para los de ingresos alto y que continuarán por un tiempo muchas de las transiciones difíciles y cambios estructurales que están ocurriendo actualmente, mientras el mundo se adapta a esta desaceleración económica y al menos nivel de producción.

Banco MundialDe hecho, muchas naciones todavía sienten los efectos de la contracción económica. Es probable que el crecimiento de los países en desarrollo sea menor al 2% en 2009, comparado con un 8% del año anterior.

Cerca de 43 de ellos de bajo ingreso siguen padeciendo los efectos combinados de las crisis alimentaria, económica y de combustible. Y se estima que los déficit financieros para cubrir las necesidades de gastos esenciales podrían ascender a unos US$11.600 millones en estos países y predice que hacia fines de 2010 al menos 90 millones de personas más vivirán en la extrema pobreza.

En África "mueren los bebés" cuando se desacelera el crecimiento



En una región pobre como África, cuando los ingresos comienzan a disminuir y el crecimiento per cápita es negativo, las vidas de las personas de se ven afectadas. Una de las estadísticas más perturbadoras que encontramos es que, cuando se presentan este tipo de contracciones del crecimiento, mueren los bebés. Según la dimensión de esta desaceleración de África se calculó que podrían fallecer entre 30.000 y 50.000 niños antes de su primer año de vida.

La crisis económica demoro alrededor de seis meses en golpear a esta zona del mundo y la tasa de crecimiento anual cayó del 4,8% en 2008 a casi el 1% en 2009. Los flujos de capital privado se redijeron, y otro tanto ocurrió con los ingresos provenientes de la exportación de materias primas.

Según las proyecciones, las remesas disminuirán en un 8% este año en el continente africano, luego de registrar un crecimiento de tasas de dos dígitos durante los últimos cuatro o cinco años. Si el empleo no repunta en Estados Unidos y Europa occidental, donde reside la mayoría de los emigrantes africanos, los niveles de éstas podrían ser aún inferiores.

Hay países que reciben remesas que representan el 25% de su ingreso nacional. Los países más pequeños y más pobres, los Estados frágiles y los países afectados por conflictos dependen muchas de ellas. Quizás un descenso del 10% no parezca importante si se lo compara con la caída de los flujos de inversión extranjera. Pero incluso una reducción de esa magnitud puede significar privaciones importantes para los pobres, en particular, y también para los gobiernos que dependen del ingreso de moneda extranjera.

No hay alivio a la vista para países emergentes de Europa y Asia central



Varios países de Europa oriental y Asia central también se encuentran en dificultades, luego de ser "probablemente los más golpeados" por la crisis financiera. Se prevé un crecimiento económico negativo en esta zona de un -6% en 2009, y varios países estarán en el rango de un -10%. Las cifras oficiales de desempleo aumentaron de 8,5 millones a 11,5 millones, pero el número real de parados podría ser inclusive mucho mayor.

Las remesas se redujeron en dos dígitos y en algunos países a la mitad de los niveles registrados en 2008 y el financiamiento extranjero se redujo. La deuda externa es un problema que acecha a la región, que acumula más de US$300 millones de deuda por vencer el próximo año y que debe ser financiada de alguna manera.

Se prevé que los déficits fiscales se eleven a más del triple en algunos países y obliguen a los gobiernos a adaptarse a presupuestos más ajustados. La recesión invirtió la tendencia de fuerte inclinación de la pobreza en la región.

Y estas cifras no indican cuanto peor es la situación para los 150 millones que ya padecían la pobreza o eran vulnerables a ella. No existen "brotes verdes" para los trabajadores de la región y su familias.

Surgen nuevos problemas comerciales



Otras regiones también tuvieron que enfrentar créditos más caros, la reducción de los mercados exportadores y la disminución de la IED como consecuencia de la crisis financiera.

Los países de ingreso bajo están preocupados también porque se pueda desacelerar la ayuda o cambie de destino a medida que los donantes enfrenten dificultades en sus propios territorios, mientras que las naciones emergentes del llamado grupo BRIC, están intranquilos por las importantes reducciones de sus mercados de exportación habituales, como son Estados Unidos y Europa.

En parte, el comercio mundial se recuperó desde su nivel mínimo, una caída del 35%, de la primavera pasada. Se espera que el descenso en general sea de un 10% este año. Sin embargo, un gran porcentaje de la recuperación comercial se debió al estimulo monetario y fiscal y al reabastecimiento de existencias.

A medida que los gobiernos comiencen a retirar estos beneficios, la gran pregunta es: ¿La demanda del sector privado se hará cargo de la tarea? Queda claro que en los grandes países importadores del mundo, los hogares verán mucho más restringida la capacidad de consumo a la que estaban acostumbrados. En el corto plazo, una recuperación mayor a la esperada rescataría a América Latina, algo que ya está ocurriendo en Sudamérica.

Pero hay una mayor incertidumbre en cuanto a que el mundo en si en conjunto pueda recuperar un patrón de alto crecimiento para mediados de 2010 de una manera más equilibrada, donde Estados Unidos ahorre más, China consuma y gaste más y, quizás, América Latina invierta más.

¿Y después de la crisis?



En el futuro, el mundo se beneficiaría de "múltiples polos de crecimiento", dijo Robert B. Zoellick, presidente del Grupo del Banco Mundial, durante un discurso pronunciado el 28 de septiembre en la ciudad de Washington. Pero primero hay que proteger a los vulnerables.

Con inversiones en infraestructura, las personas y la empresa privada, los países de América Latina, Asia y Oriente Medio en general podrían hacer un aporte a la "nueva normalidad" de la economía mundial. Y África, con una población de 1.000 millones de personas, también puede convertirse en un polo de crecimiento.


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