Después de un crudo invierno con fuertes lluvias y frío intenso, la primavera siempre es bienvenida para quienes desean alegrar el alma con el canto de los pájaros, la luz del sol, una naturaleza más colorida con el verde de la hierba y el renacer de las flores, y una temperatura más amigable para quienes sufren de esas bajas temperaturas.
Esos cambios de estación suelen ir acompañados con cambios de vestuario en nuestro armario, que en primavera también se vuelve más alegre con modelos más coloridos y tonos más claros, acordes a la nueva época del año.
Para el olvido queda la ropa de invierno como abrigos, bufandas, guantes, calcetines de lana, y accesorios como la bolsa de agua caliente que algunos siguen introduciendo al pie de la cama para templar los pies por las noches… ¡A menos que seas de los que prefieren el ladrillo calentado al horno, como en las viejas épocas!
En primavera, las miradas se centran en prendas ligeras, cómodas y versátiles para adaptarse a los cambios de temperatura. Es ahí cuando se ponen de moda los vestidos midi, cruzados, maxivestidos fluidos y faldas blancas, camisetas básicas de algodón, blusas con encajes, bordados, mangas románticas, pantalones de lino, vaqueros de lavado claro, zapatillas blancas, o sandalias de tira por citar algunos ejemplos.
Y como en cualquier otro mercado, en el de la moda también ejerce su influencia la ley de la oferta y la demanda.
Al demandarse más ropa ligera y con tonos más claros, los precios de esos modelos de prendas se incrementan, mientras que los modelos propios de la estación precedente disminuyen.
El inversor value se cuela en una tienda de ropa
¿Podrías imaginar qué modelo compraría el inversor value, si se acercara en esta época del año a una tienda de ropa?
Antes de sentenciar tu respuesta, te dejo algunas pistas…
La inversión value (“valor” en su traducción del inglés) consiste, en esencia, en pagar menos de lo que algo vale realmente, porque el mercado (o la gente) lo está infravalorando por motivos temporales (moda, miedo, desinterés o ciclos) o emocionales.
Por lo tanto, el inversor value analizará si el precio de un activo es inferior a su valor real, fijándose en su solidez, su capacidad de generar valor a largo plazo y en si el mercado lo está infravalorando por motivos temporales, con un margen de seguridad suficiente antes de invertir.
Busca valor, no popularidad; paga poco hoy por algo que vale más a largo plazo.
Con estas pistas, seguramente ya te habrás hecho la idea acerca del modelo que compraría el inversor value en la tienda de ropa durante la primavera: un buen abrigo.
A la vuelta del invierno, el precio de los abrigos volverá a incrementarse porque siguen siendo de utilidad para combatir el frío; lo que sucede, es que en esta época del año las temperaturas son más altas.
La inversión value en los mercados financieros
En el mercado bursátil, la inversión value es una estrategia que busca comprar acciones que cotizan por debajo de su valor intrínseco, con la expectativa de que el mercado eventualmente reconozca su verdadero valor. Esta estrategia sigue unos principios clave:
Margen de seguridad: Comprar con un descuento significativo respecto al valor estimado, para protegerse de errores de cálculo o imprevistos.
Horizonte largo: Requiere paciencia; el mercado puede tardar años en corregir una infravaloración.
Disciplina emocional: Ir contra el sentimiento del mercado, comprando cuando otros venden por miedo.
Enfoque en fundamentales: Analizar estados financieros, flujo de caja, deuda, calidad del negocio y ventajas competitivas duraderas.
Para el análisis de fundamentales, los inversores centrarán la vista en la ratio Precio/Beneficio, comparándola con el sector o el histórico en busca de que su relación sea lo más baja posible. También buscarán el resultado más bajo posible de la relación Precio/Valor contable, especialmente en empresas con activos tangibles sólidos; buscarán también un flujo de caja libre, consistente y creciente, y un rendimiento por dividendo atractivo y sostenible.
La empresa que reúna esas características, seguramente pasará a formar parte de la cartera del inversor en valor. Una cartera que también me gustaría que fuese la mía, aunque no dispongo del tiempo suficiente para buscar empresas con las características anteriormente mencionadas; y por lo tanto, lo más sensato será delegar esa búsqueda y análisis a quienes se dedican exclusivamente a ello, invirtiendo a través de un fondo de inversión especializado en inversión value.
Durante mi búsqueda semanal de un fondo de inversión en valor, esta vez fue el HAMCO Global Value el que llamó mi atención, por los siguientes motivos a destacar.
HAMCO Global Value Fund
Este fondo de renta variable internacional está diseñado para identificar oportunidades atractivas a largo plazo en empresas de cualquier sector, capitalización y región. Desde la sociedad gestora, HAMCO Asset Management, aclaran que su filosofía de inversión Deep Value está respaldada por más de 25 años de experiencia en los mercados financieros.
El fondo se enfoca en mercados poco explorados por el consenso, pero con excelentes perspectivas de revalorización. Invierte en compañías infravaloradas, olvidadas por el mercado o que han sido desatendidas por los analistas, pero que cuentan con sólidos fundamentos y un alto potencial de revalorización a largo plazo, siempre considerando el perfil de riesgo de cada inversión.
Su fecha de lanzamiento fue en octubre de 2019, y a día de hoy cuenta con cuatro estrellas Morningstar.
Para medir el desempeño del fondo, éste aplica como benchmark el MSCI Daily Net TR World ex-US.
Con una beta de 0,69 y una desviación estándar del 10,26%, el nivel de riesgo del fondo es de tan solo 3 en la escala del 1 al 7.
Pensado para inversores que buscan mantener su inversión a largo plazo, el tiempo recomendado para mantener el producto en cartera es como mínimo de 5 años.
El fondo presenta diferentes clases en euros, las cuales te detallo a continuación:
La evolución de la rentabilidad del fondo al 30 de abril de 2026, la puedes ver en el siguiente gráfico:
Las rentabilidades anuales generadas hasta el momento, son las del siguiente cuadro:
Si bien rentabilidades pasadas no aseguran rentabilidades futuras, como se puede observar, el fondo ha obtenido elevadas rentabilidades desde su lanzamiento, incluso en los peores años del período transcurrido hasta hoy.
El responsable de esos buenos resultados alcanzados por el fondo, es el equipo de gestores liderado por John Tidd, responsable de la estrategia de inversión value del grupo.
Las principales posiciones que componen la cartera del fondo se presentan en la siguiente lista:
Pero recuerda: antes de tomar cualquier decisión de inversión, siempre es recomendable que consultes con tu asesor financiero de confianza, a fin de valorar juntos tu situación personal, objetivos, y perfil inversor.
Y ahora sí te dejo, que me voy al centro comercial a ver si encuentro un buen abrigo de oferta para el próximo invierno. No sé si conseguiré ahorrar mucho aplicando la filosofía value a mi armario, pero de lo que sí estoy completamente seguro es de que la compra me ayudará a desarrollar una de las virtudes más importantes del inversor en valor: la paciencia. Porque, siendo sinceros, todavía quedan demasiados meses por delante hasta que vuelva a hacer el frío suficiente como para amortizarlo, y como me vea paseando en pleno agosto con el abrigo recién comprado solo para sentir que hice una buena inversión… probablemente necesite algo más que asesoramiento financiero.