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A bordo del Argos

Una mirada value al mundo de la inversión

Turno de preguntas de la 7ª Reunión Anual del Argos Capital FI

Os dejo las preguntas que me hicieron en la 7ª Reunión Anual del Argos Capital.

¿Has pensado en renta fija para invertir? ¿Por qué no ves interesante invertir en bonos de empresa?

En el pasado hemos utilizado bonos- tanto gubernamentales como corporativos, incluso deuda distressed- y posiblemente volvamos a utilizarlos en el futuro. En el caso del Argos el que figuremos como fondo mixto es simplemente una cuestión de flexibilidad. De poder elegir el activo que más margen de seguridad nos ofrezca, independientemente de si es renta variable o renta fija... o liquidez. Al final es una cuestión exclusivamente de ponderar valor y precio e incluso el mismo Buffett ha comentado en más de una ocasión que cuando los bonos están más baratos que las acciones hay que invertir en los bonos. No es lo habitual y de hecho en el Argos seguramente el grueso principal de la cartera será, con casi absoluta seguridad, acciones... pero ello no es impedimento para invertir en bonos en algún momento determinado.

En estos momentos, el no tener bonos (de empresa o de emisores gubernamentales) es sólo porque estamos encontrando mucho más valor en las acciones. Nada más.

¿Por qué está BME en la cartera?

La verdad es que BME es una de las empresas que merece la pena mantener mientras su modelo de negocio siga manteniéndose. A veces se piensa que los riesgos de la competencia sobre BME van a resultar en una debacle de la noche a la mañana de la compañía y que ésta, mientras eso sucede, se va a quedar sin poder hacer nada... ni siquiera intentar defenderse. Eso no es así. Sigue teniendo un modelo de bajísimos costes, enormes márgenes, el poco crecimiento lo va compensando ofreciendo nuevas herramientas o servicios... y mientras tanto nos ofrece una rentabilidad anualizada desde que la incorporamos hace siete años de casi el 15%... no es una mala rentabilidad en una empresa tremendamente saneada, la verdad.

La cartera está concentrada ¿No es mayor riesgo?

En teoría la concentración de la cartera debería significar una mayor volatilidad. Dado que la volatilidad no es lo que me preocupa- de hecho nos viene bien que exista- esa posibilidad no la contemplo. Pero además es que en líneas generales la volatilidad del Argos tampoco es especialmente elevada. Puede que sea por la liquidez que siempre tenemos en cartera- que obviamente reduce la volatilidad- o puede que sencillamente las empresas que incorporamos en la cartera resulten ser menos volátiles o que la correlación entre las mismas sea negativa (compensándose la volatilidad de unas con otras)... no lo sé porque no invierto pensando en la volatilidad.

Para mí el riesgo no es la volatilidad (ni para ningún value investor) sino no saber lo que estamos haciendo- invertir fuera del círculo de competencia- y pagar más por un activo de lo que vale- comprar sin margen de seguridad. En este sentido tener pocos títulos (actualmente tenemos 25) no es necesariamente más arriesgado.

¿Sigues sin ver interesantes los bancos?

De momento si... sólo he visto un banco- no nacional- que pudiera interesarme... pero la verdad, habiendo otras alternativas más sencillas de analizar no siento obligación de comprar ningún banco.

¿Comprar navieras?

Es un caso parecido pero diferente. Tenemos aún en cartera Norden y hemos tenido Teekay. El sector al contrario que los bancos, está en zona de mínimos- de ahí las dos posiciones en naviera que he comentado- pero ocurre igual que con las demás alternativas: no es una cuestión de sectores, es una cuestión de margen de seguridad. Si encuentro unas empresas en Reino Unido tremendamente baratas y sencillas... no necesito estar en el sector naviero. Recordad que no tenéis que tener todos los sectores. Al final se trata de encontrar billetes que valgan mucho más de lo que cuestan... da igual si son de 500 a 250 o si son de 50 a 25; no es importante el “donde”... lo único importante es que esté en nuestro círculo de competencia y que el valor sea significativamente superior al precio que nos pide el mercado.

Cuando buscas valor ¿no tienes en cuenta que puedas estar con mucho peso en un sector o un país?

Lo cierto es que no. A veces nos encontraremos con mucho peso en un sector o en un país determinado... pero no será algo buscado de forma premeditada sino simplemente por encontrar en dicho sector o país muchas oportunidades.

¿No hay mineras en cartera?

Bueno en este momento aún tenemos dos relacionadas con el sector minería: ArcelorMittal y Ausdrill y las dos son de las que más pesan, por lo que la respuesta es que sí... tenemos mineras en cartera; pero insisto, no se compraron por ser mineras sino simplemente porque estaban muy, muy baratas. Tuvimos mayor suerte con el momento de entrar en ArcelorMittal, pero Ausdrill ha funcionado incluso mejor.

Las empresas que hay en la cartera de Reino Unido ¿su mercado es interior? ¿No puede ser que estén tan baratas por miedo a la salida del Reino Unido de la Unión Europea?

La mayoría de ellas sí porque son empresas muy pequeñas (salvando por ejemplo a SportsDirect), aunque DFS por ejemplo tiene algo en España y en Holanda. En gran parte el efecto o el temor a cómo les puede afectar el Brexit es lo que les ha llevado a cotizar tan baratas, pero no sólo. El que sean empresas muy pequeñas es un factor que “ayuda” a que no sean muy seguidas y que por tanto estén más “baratas” que si fueran seguidas por multitud de institucionales y en algún caso también, el momento actual puede llevar un punto de incertidumbre. Eso en sí mismo es bueno ya que nos permite poder aprovechar dicha situación y comprar buenas empresas a precios realmente atractivos.

Amazon y Alibaba ¿son de crecimiento constante? Este tipo de empresas parecían caras el año pasado y han seguido subiendo ¿No compras ninguna de estas porque seguirán subiendo?

¡La verdad es que lo parecen! Bueno si supiera que van a seguir subiendo las compraría. El problema es el siguiente. Por un lado, y no sólo con estas dos sino con otras parecidas, sabemos que “no tenemos obligación “ de comprar nada y si encontramos billetes de cien a cincuenta ...da igual de qué color sean. En el asunto de la tecnología o en la ventaja competitiva de las empresas mi problema es que es difícil ver los problemas que les puedan surgir. En estos momentos se habla mucho del tema de la ventaja competitiva derivada del “efecto red”, que existe y es muy poderoso. La cuestión es que incluso esa ventaja puede ser eliminada; por varios factores pero el que más me preocupa es derivado precisamente de la velocidad del propio sector tecnológico. El VHS podía sentirse muy satisfecho tras haber desbancado al sistema Beta...su “efecto red” era descomunal... pero llegó otra nueva tecnología y esa ventaja competitiva desapareció de la noche a la mañana (como quien dice). Dado que la mayor parte de esas empresas son sólo “grandes ideas” que tienen poco coste de capital son “fácilmente” desplazables... tan sólo se necesita que llegue alguien que desarrolle otra forma de hacer las cosas, de resultar más atractivo y la financiación le llegará... Internet le ofrecerá la facilidad para acceder a un efecto red enorme y que podrá desplazar a las que ahora son dominantes.

No digo que vaya a pasar o que precisamente vaya a pasar con estas empresas... mi duda- y por lo que no quiero arriesgar el dinero de los argonautas- es si puede pasar. Creyendo que el propio sector tecnológico lo fomenta, prefiero dejar que otros inviertan en ellas. Eso no significa que no vaya a invertir nunca en ellas... pero tendré que tener las cosas más claras y posiblemente a un precio en el que no parezca que se cotiza un futuro perfecto para dichas empresas.

¿El fondo aprovecha las fluctuaciones del mercado vender cuando parece que el mercado está alto y comprar cuando está barato?

Si... o al menos esa es la intención. No tanto pensando en el “mercado” en general sino pensando en cada empresa de forma única. A veces el mercado cae, pero la empresa que quiero comprar no... o viceversa. Pero en estas últimas semanas dado que habíamos hecho liquidez suficiente antes de estas caídas hemos aprovechado para ello.

¿No hay tecnológicas ni farmacéuticas en la cartera?

No, no tenemos acciones de tecnológicas- en el sentido de empresas de software o similares- aunque sí hemos tenido empresas relacionadas con la tecnología como pueden ser Indra Sistemas, Corning o Garmin. Farmacéuticas o salud en general, pasa otro tanto de lo mismo: están- en líneas generales- fuera de mi círculo de competencia, por lo que mientras encuentre alternativas dentro de mi círculo, pueda valorarlas y estimar que cuento con suficiente margen de seguridad no veo la necesidad de tenerlas en cartera.

En los últimos tiempos han entrado bastantes argonautas nuevos, ¿qué les recomendarías?

Lo primero, agradecerles su confianza desde luego. Pero como consejo les diría que traten de leer todas las Cartas mensuales del Argos... no sólo a partir de ahora, que obviamente también, sino desde el inicio. La inmensa mayoría de los argonautas se ponen en contacto conmigo y yo aprovecho para explicarles ciertas características del Argos y a la vez les envío todas las Cartas desde el inicio. Aunque no son deberes, creo que es conveniente que- poco a poco ya que reconozco que son muchas cartas y largas- puedan ir leyéndolas para conocer cómo es el Argos, cómo soy yo y cómo hemos llegado hasta este momento. Conocer eso es lo que les puede traer calma y confianza cuando las cosas no vayan viento en popa... que pasará.

¿Crees que esta corrección de las últimas semanas ha acabado o piensas que va a seguir y hasta qué nivel?

Bueno, como sabéis yo no tengo opinión sobre qué va a hacer el mercado en el corto plazo. Desde hace tiempo vengo insistiendo a los argonautas de que las cosas no están claras y que mantengan la prudencia... hasta ahora nos ha ido bien así (estamos batiendo al mercado con dividendos brutos desde el inicio real).

La variable principal para “estimar” si la valoración del mercado es cara, barata o mediopensionista son los tipos de interés. Si los tipos de interés se mantienen así de bajos otros diez años, los mercados en general no estarían caros. Sabéis, sin embargo, que desde hace años pienso que los tipos de interés deberían estar más arriba y que sin saber cuándo empezarían a subir (ya han empezado) no quería quedarme atrapado en una situación de complacencia con los tipos. Pienso que aunque esta ligera corrección pueda revertirse y terminar 2018 en positivo, llegará un momento- sea ahora o sea en 2019 o cuando sea- en que tendremos una recesión y una caída del mercado. Aún no vivimos en un mundo sin crisis... y el ser humano sigue siendo el mismo que hace unos años pensaba que nunca podrían caer los precios de los pisos hasta que descubrió que sí... que lo hacían y además podían caer mucho.

Cuidado con la confianza en el consenso. Cuidado con la confianza en que los bancos centrales sean todopoderosos, no lo son e incluso ellos pueden encontrarse con efectos colaterales que no habían contemplado o a los que le habían otorgado una probabilidad muy inferior a la que finalmente puedan tener. En esa situación, si por el motivo que sea, los mercados se levantan descubriendo que algo con lo que no contaban está sucediendo la reacción puede ser bastante dolorosa. El año pasado cuando uno de los asistentes a la Reunión Anual al explicar que en su opinión los mercados “tenían” que seguir subiendo “porque a los inversores no les queda otro remedio” le respondí que precisamente ése era el problema: cuando tengan “otro remedio” se saldrán de donde no pertenecen: la bolsa... y entonces la caída puede ser importante.

En resumen, no sé si seguirá cayendo en los próximos meses... si lo hace estaremos preparados en el Argos para aprovechar las oportunidades que el mercado nos lance. Pero aviso a los argonautas y a los demás inversores: no confíen en que la caída vaya a ser fuerte pero rápida... no tiene porqué... y aguantar un par de años de recortes supone una fortaleza de carácter difícil de implementar. De ahí que sea tan importante que sepan lo que su “asesor” en este caso está haciendo con su patrimonio dentro del Argos.

Parece que los tipos de interés empiezan a subir...¿cómo nos puede afectar como inversores?

Como decía en la pregunta anterior, los tipos de interés es la variable fundamental. Al igual que la gravedad en el Universo ejerce su poder en cualquier punto del mismo (en unos casos se nota perfectamente, en otros- muy alejados de todo lo demás- es muy tenue... pero existe y está activa) los tipos de interés son la fuerza que ejerce su poder sobre todos los tipos de activos. Algunos como los bonos se ven afectados de una forma más poderosa que otros como la bolsa.

En este caso, subidas de tipos de interés implica per se una menor valoración de cada activo. Las acciones tienen la capacidad de luchar contra esas subidas pero los bonos no... su actitud- por tipo de producto- es totalmente pasiva. Respecto a las acciones esa menor valoración implicaría que a igualdad de beneficios estimados, o bien el precio baja o bien sube el apetito por cada euro de beneficio (es decir o baja el precio para el mismo PER o sube el PER para mantener el precio). No es descartable que el apetito de los inversores por ese euro de beneficio suba... pero dudo que sea eso lo que termine pasando cuando otras alternativas empiezan a pagar más de lo que pagaban antes. Si el apetito se mantiene, el precio caerá. Si el apetito se reduce... el precio caerá aún más.

¿Consideras que es mejor una empresa pequeña, incluso muy pequeña, que otra empresa más grande? ¿No es más arriesgado?

El Argos no tiene un sesgo hacia ningún tipo de capitalización, afortunadamente podemos invertir en cualquier tamaño de empresa. De hecho aunque las últimas que hemos incorporado a la cartera son empresas pequeñas- e incluso muy pequeñas- también tenemos desde hace tiempo empresas muy grandes y gigantescas. Lo único que me preocupa es que el precio que pagamos sea inferior al valor que recibimos... independientemente del tamaño de la empresa.

Es cierto que en una empresa pequeña podemos tener el inconveniente de su liquidez, de la cantidad de acciones que se pueden negociar diariamente. Para ello contamos con la ventaja de la liquidez, que nos permite que si un inversor desea salirse del Argos tener disponible ese patrimonio en liquidez y no vernos forzados a deshacer una posición pequeña a marchas forzadas. Además, todas esas empresas tenemos la intención de mantenerlas en cartera varios años por lo que, previsiblemente, su liquidez irá creciendo y en caso de deshacer la posición podremos hacerlo de forma gradual.

Si Berkshire es tan grande y, como Buffett ha dicho, ya no va a ser capaz de crecer a los ritmos de hace años...¿porqué la tienes como mayor posición en estos momentos?

Sencillamente porque su valor intrínseco es muy superior al precio que hemos pagado. De hecho la volatilidad de las últimas semanas nos ha permitido comprar otra acción más (Clase A) a un precio muy, muy barato.

Ciertamente Berkshire Hathaway no va a crecer a ritmos del 20% en el futuro... es muy grande para esperar ese tipo de crecimientos; sin embargo nuestra rentabilidad dependerá- como siempre- del precio que paguemos por el valor de la empresa. Para haceros una idea, la posición que tenemos nos está generando una rentabilidad anual de casi el 20%... la única forma de lograrlo es comprar a buen precio.

Sucede lo mismo con una inversión en un bono; imaginad que un bono nos paga un cupón anual del 7% en los próximos diez años y a vencimiento nos devuelve lo invertido. Si compramos en la emisión y mantenemos hasta el final, nuestra rentabilidad antes de impuestos será ese 7% anual. Sin embargo el precio del bono fluctúa... unas veces encima del nominal otras por debajo... comprar por debajo de su valor nominal nos permite incrementar la rentabilidad final de nuestra inversión. En el caso de una acción- Berkshire Hathaway en este caso- contamos con la ventaja de que “a vencimiento” no nos devolverá el precio nominal de la “emisión” sino que habrá seguido creciendo (de hecho en el caso de BRK no hay cupón anual ya que no paga dividendo)... eso también incrementará nuestra rentabilidad anual. Incluso aunque el bono no crezca podemos ganar más de lo que irá ganando. De ahí la importancia del margen de seguridad como expliqué en el capítulo sobre compounders en el libro “El Inversor Español Inteligente”.

En las Cartas comentas siempre que seamos prudentes que las cosas siguen complicadas...¿merece la pena seguir comprando acciones?

Si... son cosas complementarias, no opuestas. Siempre hemos de invertir con prudencia y no dejarnos llevar por los cantos de sirena del consenso. Pero no se trata de comprar acciones porque sí... sino exclusivamente aquellas que estén en nuestro círculo de competencia y en las que tengamos suficiente margen de seguridad.

¿Sigues viendo potencial en Hermle y en Thermador Groupe?

Totalmente, son dos empresas compounders que siguen haciendo las cosas estupendamente. Si el pasado ha sido estupendo en ambas, el futuro será incluso mejor.

¿Piensas que sería mejor estar cien por cien invertido en vez de tener liquidez?

Personalmente (no soy el único: Buffett, Klarman, Leithner y otros muchos) pienso que no. El Argos no recibe liquidez diariamente- no somos tan populares como para tener nuevas entradas de dinero de forma diaria o semanal- por lo que debemos tener presentes los riesgos de vernos constreñidos por una puntual falta de liquidez. Prefiero tenerla que no echarla en falta. Por otro lado, aunque en teoría supone un lastre cuando los mercados suben el tener la cartera muy concentrada nos ha venido ayudando a no quedarnos rezagados a lo largo del tiempo, de ahí que estemos por encima del mercado.

¿Qué es lo que te gusta tanto de Cal-Maine... o ya puestos también de Sanderson Farms?

Bueno, son dos empresas excelentes, de un modelo de negocio muy sencillo de analizar, en un sector donde la tecnología apoya en vez de suponer un problema- la gente seguirá consumiendo huevos o carne de pollo en el futuro-, bien gestionadas y que de cuando en cuando podemos incrementar la posición porque el mercado se centra en algún mal resultado de corto plazo. A largo plazo ambas seguirán ganando más y más dinero... y los argonautas se beneficiarán de ello.

Si los mercados en general están caros o relativamente caros, ¿cómo es posible que existan empresas que no lo están?¿No deberían estarlo también?

Es la ventaja de la bolsa. No siempre van todos sincronizados. Los mercados- vistos en general- pueden estar relativamente caros y algunas empresas extraordinariamente caras, pero eso no impide que haya otras, menos seguidas, con algún problema puntual que el mercado extrapola al futuro como si fuera un problema estructural, que permite encontrar discrepancias entre el valor intrínseco y el precio de cotización. Es en esos momentos cuando el value investing aporta el marco conceptual para poder aprovechar dichas discrepancias.

¿Qué libro recomendarías sobre inversión o value investing? ¿Y sobre cualquier otro tema?

Aparte de los míos siempre los de Buffett y Graham. Pero saliéndome de ellos os recomendaría (aunque están en inglés) los tres libros de Chris Leithner: The intelligent Australian investor, The evil princes of Martin Place y el último The Bourgeois Manifesto. Son realmente excepcionales tanto sobre economía austríaca, sobre política, historia, religión e inversión y como todo ello va de la mano. Realmente excepcionales.

Aprovecho también para recomendaros un libro excepcional que como españoles deberíamos leer todos: Imperiofobia y la Leyenda Negra de Ma Elvira Roca Barea. Repito: excepcional.

Ahora parece que se pone de moda invertir en Japón, que parece que es un mercado muy, muy barato...¿qué opinas al respecto?

Lo es, aunque el Argos lleva invirtiendo en Japón desde el inicio en 2011... en concreto aún tenemos una posición en Japón: Nippon Antenna que está funcionando muy bien (TAE en euros superior al 21%). Sin embargo, no tenemos obligación de invertir en Japón- que tiene también sus inconvenientes- si encontramos otras empresas estupendas y baratas en Reino Unido no veo la necesidad de ir a buscarlas en Japón. Al final, en el Argos es una cuestión siempre de empresa a empresa.

En muchas ocasiones hemos hablado sobre el tema de la comparativa con índices – sobre cuál es mejor o más lógico- y sobre el tema de que incluyan los dividendos netos o brutos... ¿puedes razonar de nuevo tu planteamiento?

El tema del dividendo neto o bruto lo he comentado en otras ocasiones; en mi caso- aunque en la comparativa nos perjudica- sólo es la intención de ofrecer a los argonautas la comparativa que, creo, Buffett ofrecería. Tanto él como Munger, Klarman, Graham en su día, Pabrai, Leithner, Spier, Berkowitz y otros muchos inversores extranjeros se comparan contra el índice con dividendos brutos. Yo no quiero ofrecer a los argonautas menos que eso. Quizás pase el tiempo y no consiga batirlo... pero no quiero darles menos. Los argonautas no merecen menos.

Respecto al índice en cuestión, a Robert Vinall de RV Capital le ha pasado lo mismo, el asunto se reduce a cómo veo el índice y para qué. Dado que no voy a seguir ningún índice no necesito que el índice se asemeje a mi cartera- para eso siempre mejor usar como “índice” mi cartera sin gastos... lo que obviamente impide batirse, pero sería el más ajustado a la cartera en cada momento. Pero es una tontería.

Mi planteamiento- siguiendo nuevamente a Buffett y lo que él comentaba a sus inversores en el partnership- es que he de tratar de hacerlo mejor de lo que uno de mis inversores promedio puede hacer por defecto. Todos sabemos que el inversor medio ni siquiera consigue la rentabilidad media del fondo donde está invertido, ya que suele entrar y salir en los peores momentos... pero presupongo, igual que Buffett, que lo que dicho inversor promedio tiene a mano es la rentabilidad del mercado... y en el caso de los españoles su mercado base es el Ibex35. Ni siquiera el IGBM. De ahí que, aunque indico la evolución de otros índices, el que tengo de referencia cuando me comparo es el Ibex35 con dividendos brutos. No es un índice fácil de batir ya que a largo plazo su rentabilidad volverá a ser la histórica (entre el 8-11% anual), por lo que no se seleccionó pensando en que fuera más fácil de batirlo que otro índice de bolsa.

Curiosamente estas “pegas” sobre la selección del índice surgen al batirlo, pero cuando el índice nos estaba ganando- y no lo escondía- nadie se planteaba si era un buen índice. Cosas que pasan. Lo importante es que los argonautas lo entiendan y sepan que esto se estableció al comienzo del Argos y que no se ha hecho a posteriori.

¿Crees que debemos hacer caso omiso a las trampas de nuestro cerebro, a ese círculo de competencia que nos encorseta y tener un pensamiento algo más contraintuitivo aunque sin llegar a perder la sensatez?

En realidad el círculo de competencia “no nos encorseta”. Al menos no lo veo así (es como cuando dicen que creer en la existencia de Dios nos hace menos hombres y que sólo debemos usar la razón o pensar en el Hombre como sólo materia). Al revés... el círculo de competencia es lo que nos permite saber que lo que estamos valorando es algo donde vamos pisando suelo firme y no arenas movedizas. No implica que no podamos perder dinero, pero estar dentro del círculo de competencia implica que lo que “entendemos” de la empresa al analizarla... es “correcto” y no mera elucubración.

Evidentemente el cerebro puede forzarnos a errores que no deberíamos cometer, pero no veo que sea un problema de nuestro respectivo círculo de competencia, sino posiblemente más de salirnos de él o, más a menudo, por estar en el borde del círculo y no darnos cuenta de ello. Por otro lado el tema de tener un pensamiento contraintuitivo es consustancial al value investing, de ahí el sesgo contrarían que solemos tener de comprar lo que casi nadie quiere o en palabras de Buffett: “Ser temerosos cuando los demás son codiciosos y codiciosos cuando los demás son temerosos”.

¿Encajarían las empresas “tecnológicas” con cada vez más aplicaciones al mundo tangible y a nuestro día a día como inversiones en valor pese a los elevados múltiplos a los que cotizan (debido a beneficios deprimidos por el ciclo de inversión y la dificultad de activar ciertos gastos)? En este sentido, cabe mencionar que la contabilidad es una práctica creada en un tiempo anterior al actual y no está diseñada ni preparada para reflejar el valor de las empresas de esta época.

Cualquier empresa, de cualquier sector, encaja en el mundo de la inversión en valor. No es una cuestión de sectores sino de poder estimar un valor intrínseco. El problema de las estimaciones es que son subjetivas y como tal podemos hacer lo que nos parezca razonable que la hoja de cálculo nos ofrecerá una cifra... y podremos ajustar dichas estimaciones para que la cifra sea favorable a nuestros intereses. Por tanto no es un problema de que seamos capaces de encontrar una cifra que nos muestre que vale mucho más que el precio que el mercado pide por esa determinada empresa. Tampoco es un problema de múltiplos “caros” entendido como PER a niveles de veinte veces o superior... el PER realmente da muy poca información y hay que saber cuándo tiene relevancia y cuando no. El problema de la tecnología es inherente a sí misma... lo que la hace tan atractiva es precisamente lo que la hace tan complicada de analizar.

Como inversores debemos saber que el valor de un activo reside en el futuro. Ese futuro puede ser porque liquidemos la empresa. Puede ser que nos sea suficiente calcular cuanto efectivo tiene en tesorería o puede que necesitemos estimar lo que esa empresa generará en los próximos diez años. Mientras hay sectores donde esas estimaciones tienen menos “variaciones” y donde su futuro más o menos se parecerá al pasado, en el sector tecnológico esto no sucede así. Es posible que las empresas que ahora dominan el sector sean desplazadas por nuevas empresas en un futuro más o menos lejano... y salvo que seamos adivinos y sepamos cuál es la nueva tecnología que desplazará a la actual y cómo y a través de qué empresas, conocer con cierto grado de tranquilidad cuáles serán los flujos de caja de las empresas tecnológicas actuales se torna más complicado.

No significa que dude de quien dice que esta o aquella empresa seguirá siendo líder -y con mayor peso aún- en los próximos diez años. Yo también soy capaz de ver que hay que empresas que, ahora mismo, están dominando y de qué forma su sector e incluso dañando otros más tradicionales. El problema no es ver lo que ahora mismo está en tendencia creciente... el problema, que prefiero ver desde fuera mientras tenga alternativas, es que no veo al “león que está escondido entre la maleza”, esperando para saltar y que aún está agazapado.

Es cierto que la contabilidad se creó en otra época... pero la contabilidad no nos indica que las “mercaderías” deban ser unas u otras. Quiero decir que, con sus límites, inconvenientes y pegas, la contabilidad es un “lenguaje” para escribir las “ideas” o conceptos que afectan a las empresas. Es cierto que hay múltiples formas de ver esas ideas... que alguna empresa puede contabilizarlas de una determinada forma y otras de otra muy distinta... pero creo que con todo, la contabilidad permite indagar en esas ideas y poder leerlas y entender el negocio de la empresa en cuestión. Que, al final, es lo principal.

 

  1. #2

    Miguel de Juan

    en respuesta a Ramon84
    Ver mensaje de Ramon84

    Gracias @Ramon84... en realidad son las preguntas que se me hicieron en la Reunión Anual. Gracias otra vez

  2. #3

    Jdeloma

    Graciaspor tomarte el esfuerzo de escribir las preguntas para los que vivimos lejos y no pudimos asistir. Piénsate a futuro el grabarlo en video o en audio te ahorraría trabajo y sería más ameno.

Autor del blog

  • Miguel de Juan

    Tras trabajar en diversas entidades de banca privada -Morgan Stanley, Citibank, Banif y Barclays Gestion de Patrimonios- en Noviembre de 2007, coincidiendo con la última carta a los inversores que conforman el libro "El lemming que salio raro", decido abandonar la banca privada y dedicarme al asesoramiento de un único vehículo: el fondo Argos Capital FI.

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