urano521
26/03/26 16:53
Ha respondido al tema
Iberdrola (IBE), seguimiento de las acciones
Tu crítica es dura, pero tiene varios puntos que conviene matizar porque parte de premisas discutibles o incompletas. Vamos punto por punto.Primero, lo de “delirios de grandeza” y expansión global. Iberdrola no está jugando a Monopoly por capricho, sino siguiendo el modelo clásico de las utilities modernas: crecer donde haya regulación estable y retorno predecible. El crecimiento en redes en EE. UU., Reino Unido o Brasil no es una huida hacia adelante, sino justo lo contrario: aumentar el peso del negocio regulado, que es el más estable y menos dependiente del viento o del sol. De hecho, Iberdrola lleva años incrementando el peso de redes sobre generación precisamente para reducir la volatilidad del negocio. No es una apuesta arriesgada, es una estrategia defensiva.Segundo, la idea de que Iberdrola depende de que “sople el viento cuando conviene” es simplificar mucho el modelo. Las eléctricas renovables no venden toda su energía al precio spot diario. Gran parte de la producción está cubierta mediante contratos a largo plazo (PPA), precios regulados o coberturas financieras. Esto reduce muchísimo la volatilidad de ingresos. Además, las renovables tienen costes operativos muy bajos una vez instaladas, lo que da una ventaja estructural frente a tecnologías fósiles con costes variables elevados.Sobre la deuda, es cierto que Iberdrola tiene una deuda elevada, pero esto es estructural en cualquier utility. Son negocios intensivos en capital con activos que generan flujos estables durante décadas. Lo importante no es la deuda absoluta, sino la ratio deuda/EBITDA y la calidad del flujo de caja. Iberdrola mantiene rating investment grade sólido desde hace años, y los mercados de crédito siguen financiándola a tipos razonables. Si la deuda fuera realmente preocupante, veríamos rebajas de rating significativas, y eso no ha ocurrido.Respecto al “culebrón” de Avangrid y el riesgo regulatorio internacional, en realidad es una muestra de diversificación. Tener negocio en múltiples países reduce la dependencia de una sola regulación. Sí, EE. UU. tiene procesos más complejos, pero también ofrece retornos regulados atractivos y economías más estables a largo plazo. El riesgo regulatorio existe, pero es menor cuando se reparte entre varias jurisdicciones.Sobre el dividendo y el scrip dividend, esto tampoco es exclusivo de Iberdrola. Muchas utilities europeas lo utilizan para financiar crecimiento sin deteriorar el balance. Además, Iberdrola lleva años recomprando acciones para neutralizar la dilución, con lo que el accionista que cobra en efectivo no se ve perjudicado. Y más allá del formato, la empresa ha incrementado el dividendo de forma bastante consistente durante la última década, lo que para un inversor de ingresos es un punto relevante.El conflicto con el Gobierno español tampoco define a Iberdrola. De hecho, cada vez más, España pesa menos en su negocio. Iberdrola obtiene gran parte de su EBITDA fuera de España, lo que reduce el impacto de decisiones políticas nacionales. Este es precisamente uno de los motivos por los que la compañía ha apostado por internacionalizarse.En cuanto al argumento de que la acción “es aburrida”, eso depende del perfil del inversor. Iberdrola no pretende ser un valor de crecimiento explosivo, sino un valor defensivo con ingresos relativamente predecibles. Para muchos inversores, eso no es un defecto, sino una virtud. Las utilities suelen comportarse mejor en entornos de incertidumbre y volatilidad bursátil.Sobre el impacto de los tipos de interés, sí, es cierto que las utilities sufren cuando suben los tipos, pero esto afecta a todo el sector, no solo a Iberdrola. Además, si los tipos bajan, estas compañías suelen beneficiarse de forma clara. Es un factor macro, no un problema estructural específico.Finalmente, la competencia de petroleras en renovables tampoco implica necesariamente un problema. El mercado de electrificación global es enorme y todavía está en expansión. La transición energética requiere inversiones gigantescas durante décadas. No es un mercado saturado donde unos pocos compiten por un pastel limitado.En resumen, Iberdrola no es un valor espectacular ni de crecimiento explosivo, pero tampoco es el monstruo devorador de capital que describes. Es una utility global, intensiva en capital, con crecimiento moderado, dividendo estable y exposición a la transición energética. Para algunos inversores será aburrida; para otros, precisamente eso es lo que la hace atractiva.