Ha comentado en el artículo
Indicios de estar en el camino correcto hacia la Maestría de la Inversión.
Creo que la madurez llega cuando desaparecen las emociones y la operativa es algo rutinario desprovisto de la épica que nos acompaña en los inicios. Al principio se llega a tomar el asunto incluso como algo personal y después se llega a detestar tenerse que poner a trabajar. Ese es el momento de la verdad, cuando a pesar de ganar consistentemente no hay euforia con las ganancias ni rabia con las pérdidas. Sólo rutina.