Ya hemos visto la barbaridad del viernes 13 en París, no hago más comentarios porque no creo que sea necesario. Pero sí quiero referirme al hecho de que en esta ocasión sí parece que ha habido una repulsa generalizada de las organizaciones religiosas en particular (comunidades islámicas, Iglesia católica) y de la sociedad en general, mientras que en los salvajes atentados de hace 11 meses contra la redacción de Charlie Hebdo y un supermercado judío parece que la reacción no fue tan firme y unánime, hasta había gente que lo pseudojustificaba: Al fin y al cabo, en esa redacción "sólo" ejecutaron a unos dibujantes irreligiosos, ateos, y encima se burlaban de la religión... El pensamiento subyacente dominante, en su miseria moral y en su miopía, era algo así como: "Ellos se lo buscaron, por ofender".
Me ha llamado poderosamente la atención leer hoy las declaraciones de la madre de uno de los terroristas kamikaze de París. Sorprenden las ideas que manifestó este chico, Bilal Hafdi, tras la masacre en Charlie Hebdo de dibujantes y periodistas que utilizaron su libertad de expresión y creación para satirizar algunos aspectos relacionados con el islam: "los insultos a la religión deben pararse" y "hay que acabar con la libertad de expresión". Ideas muy coincidentes con las que se expresó otro sectario e indigente intelectual como el llamado papa Francisco: "la libertad de expresión tiene sus límites", "no se puede ofender a la religión", "estos atentados son normales porque si alguien me ofende puede esperarse... ¡un puñetazo!". Subyace en mi opinión en ambas ideologías una intolerancia hacia la crítica y la disidencia, una pena pero es lo que hay, aviso a navegantes.
Lo ocurrido entonces y durante estos días me recuerda el famoso poema o discurso de Martin Niemöller al describir la actitud miope de la sociedad alemana ante la llegada del nazismo en los años 30:
Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.
En este caso del islamofascismo, se pueden sustituir en el poema las palabras comunista, socialdemócrata, sindicalista y judío por los términos yazidí, kurdo, homosexual y dibujante ateo, por ejemplo, y tenemos quizá reflejada la situación actual. Lo malo es que creo que muy poca gente se da cuenta de la dimensión de esta amenaza ni de la forma más eficaz de combatirla. De momento tenemos nuevamente el curso que viene adoctrinamiento en catolicismo e islam en la escuela pública, y evaluable, como (su) dios manda. Gracias, Mariano.
http://ecodiario.eleconomista.es/internacional/noticias/7156410/11/15/La-madre-de-uno-de-los-kamikazes-de-Paris-Era-una-olla-a-presion-en-Belgica.html