Antes de nada, quiero dejar claro que esto no es una crítica a Indexa. Soy cliente, estoy muy satisfecho con el servicio y, precisamente por eso, me permito plantear una reflexión de cara al futuro. Mi intención no es discutir la regulación vigente, sino abrir un debate sobre cómo podrían evolucionar los productos y el modelo de servicio conforme cambian las necesidades de los inversores.Entiendo perfectamente las respuestas que habéis dado en el pasado sobre el perfilado de riesgo. Si la regulación española exige que un gestor discrecional adapte la cartera al perfil que estima adecuado para el cliente y no le permita asumir un riesgo sensiblemente superior, poco margen tenéis mientras la normativa siga siendo la misma.Hasta ahí, totalmente de acuerdo.Sin embargo, mi reflexión va un paso más allá y no está tanto relacionada con la normativa actual, sino con la evolución de los propios inversores y con las necesidades que probablemente tendremos muchos clientes dentro de 10, 20 o 30 años.Muchos inversores optan deliberadamente por mantener una cartera 100% en renta variable durante largos periodos de tiempo. Lo hacen siendo plenamente conscientes de la volatilidad que ello implica y aceptando que las caídas son una parte inevitable de una estrategia de inversión a largo plazo.Lo que sí me hace pensar es qué ocurrirá cuando dentro de unos años Indexa vuelva a realizar el test de perfil, como hace periódicamente.Es posible que, simplemente por nuestra edad, el algoritmo considere que debemos reducir progresivamente la exposición a renta variable e introducir un porcentaje creciente de renta fija para preservar patrimonio.Y aquí es donde creo que merece la pena abrir el debate.¿Por qué asumir que todos los inversores, por el simple hecho de cumplir años, deben querer reducir progresivamente el peso de la renta variable en sus carteras para aumentar el de la renta fija?Históricamente esa recomendación tenía mucho sentido porque la situación habitual era bastante diferente a la actual. Muchas personas llegaban a la jubilación con la intención de empezar a consumir su patrimonio y necesitaban reducir el riesgo de sufrir una gran caída justo antes o durante esos primeros años de retiro.Pero la realidad está cambiando.Cada vez hay más personas que llegan a la jubilación con una esperanza de vida muy superior. No es raro pensar en 20, 25 o incluso 30 años más de vida.Además, no todos los jubilados necesitan empezar a utilizar inmediatamente su cartera.Hay quien continúa trabajando algunos años más.Hay quien tiene ingresos suficientes procedentes de pensiones o alquileres.Hay quien simplemente quiere seguir acumulando patrimonio.Y también hay quien invierte pensando en dejar una herencia a sus hijos o nietos y, por tanto, sigue teniendo un horizonte de inversión de varias décadas aunque personalmente tenga 65, 70 u 80 años.En todos esos casos, la edad deja de ser, por sí sola, un indicador suficiente para determinar cuál debería ser la asignación óptima entre renta variable y renta fija.No digo que la renta fija no tenga sentido.Al contrario.Tiene muchísimo sentido para muchos inversores.Pero también creo que cada vez habrá más personas que, siendo plenamente conscientes del riesgo, prefieran seguir con una exposición muy elevada —o incluso del 100%— a renta variable durante toda su vida.No por desconocimiento.No por imprudencia.Sino porque entienden perfectamente las implicaciones y consideran que esa estrategia es la que mejor encaja con sus objetivos personales.Y sospecho que esta casuística irá siendo cada vez más frecuente.Por eso me pregunto si, de cara al futuro, no sería interesante replantear algunos aspectos del perfilado.No me refiero necesariamente a incumplir la regulación.Evidentemente eso no depende de vosotros.Pero sí a estudiar si el cuestionario podría evolucionar para captar mejor este tipo de situaciones.Quizá dando mucho más peso al verdadero horizonte temporal del patrimonio.Quizá diferenciando entre quien realmente va a necesitar ese dinero para vivir y quien no piensa utilizarlo durante décadas.Quizá incorporando preguntas que reflejen mejor el objetivo final de la inversión y no únicamente la edad del inversor.Porque creo sinceramente que esos dos perfiles son muy distintos aunque tengan exactamente la misma edad.Y si aun así la regulación siguiera impidiendo ofrecer determinadas carteras mediante gestión discrecional, se me ocurre otra posible vía que me parece interesante.Todos sabemos que Indexa trabaja principalmente con Vanguard y otras gestoras indexadas.Vanguard dispone desde hace años de los conocidos LifeStrategy, fondos o ETF que permiten mantener una asignación fija entre renta variable y renta fija (20/80, 40/60, 60/40, 80/20 o incluso 100% renta variable en algunos mercados).Actualmente, en España la gama LifeStrategy se comercializa principalmente en formato ETF, con un TER muy competitivo del 0,25%.Me pregunto si, de cara al futuro, tendría sentido que Indexa estudiara ofrecer productos de este tipo como complemento a la gestión discrecional.No necesariamente para sustituir vuestro modelo actual, que considero excelente, sino para dar respuesta a clientes que, una vez han adquirido experiencia invirtiendo con vosotros, desean mantener una determinada asignación estratégica durante toda su vida independientemente de la edad.Incluso si eso implicara una pequeña comisión adicional por parte de Indexa, muchos clientes probablemente valoraríamos positivamente poder seguir utilizando la plataforma y el servicio sin tener que trasladar el patrimonio a otra entidad llegado ese momento.Porque, siendo sinceros, creo que sería una pena.Después de tantos años confiando en Indexa, aprendiendo con vosotros y construyendo nuestro patrimonio aquí, resultaría frustrante que algunos clientes termináramos marchándonos únicamente porque deseamos mantener una asignación diferente a la que el sistema nos permita conforme vayamos cumpliendo años.No digo que hoy sea un problema.Ni siquiera es mi caso actualmente.De hecho, probablemente falten bastantes años para que una situación así pudiera afectarme.Pero precisamente por eso creo que es un buen momento para empezar a reflexionar sobre ello.Soy consciente de que una cuestión como esta no es, ni mucho menos, una decisión baladí. Requiere un análisis profundo, estudiar la regulación aplicable, valorar diferentes alternativas, analizar su viabilidad operativa y, en caso de plantearse algún cambio, desarrollarlo con tiempo y con todas las garantías.Precisamente por esa complejidad creo que merece la pena empezar a debatirlo con suficiente antelación. Las necesidades de los inversores están evolucionando, la forma de entender la jubilación también y, probablemente, dentro de diez o quince años esta casuística será mucho más habitual de lo que es hoy.Por eso me gustaría saber si alguna vez habéis debatido internamente este tema y si consideráis que, a largo plazo, podría tener sentido evolucionar el modelo actual o incorporar alternativas para aquellos clientes que, siendo plenamente conscientes del riesgo, quieran mantener una asignación estratégica diferente independientemente de su edad.Y, aunque sé que estamos prácticamente en agosto y que estas fechas no suelen ser las más propicias para abordar este tipo de reflexiones, me gustaría dejar la idea sobre la mesa. Ojalá sirva para que, cuando llegue el momento oportuno, podáis analizarla con calma. Quién sabe... quizá dentro de unos años nos deis una agradable sorpresa.Gracias por vuestro tiempo y por leer esta reflexión.Os deseo un buen verano al equipo de Indexa y a los compañeros del foro.