Hacer hincapié en el colesterol o en el endeudamiento del estado es una simplificación interesada de la industria. Es aún peor que si fuera falso.
Debido a sus intereses (Farmaceúticas y Oligarquía Financiera) les resulta cómodo buscar un factor para manipular a la población, pero lo cierto es que tener un elevado COLESTEROL LDL (del malo) puede no implicar un mayor riesgo de enfermedad cardíaca. Ver aquí la explicación completa:
http://fitnessrevolucionario.com/2013/08/02/mitos-y-verdades-sobre-el-colesterol-y-las-enfermedades-cardiovasculares/
1. Casi todos los estudios científicos no encuentran relación entre la ingesta de colesterol y el colesterol en sangre (y en muchos casos mejora el perfil lípido general, al reducirse los triglicéridos y aumentar el HDL).
2. Hay que estudiar los niveles de:
LDL-P: número total de partículas LDL (o número de ‘barcos’ que llevan la mercancía a los pueblos).
LDL-C: colesterol LDL total (o carga total que transportan los barcos de abastecimiento).
HDL-P: número total de partículas HDL (o número de ‘barcos’ que recogen la mercancía sobrante).
HDL-C: colesterol HDL total (o carga total que transportan los barcos de recolección).
Cuando hablamos de colesterol alto o bajo en los análisis, nos referimos al HDL-C y LDL-C, con especial foco en el LDL-C ya que le ha tocado ser el ‘malo de la película’. Sin embargo debemos prestar más atención al número de partículas (LDL-P)...
...Siguiendo con la analogía anterior del río, es como si un barco, en vez de seguir circulando por el canal, se estrella contra un borde. Esto genera un proceso oxidativo, con la consiguiente inflamación, que ahora sabemos es el origen de la enfermedad.
Nuestro sistema inmunológico (el equivalente a la patrulla del río) detecta el “accidente”, y envía agentes para resolver el problema. Al lugar de los hechos acuden los macrófagos (literalmente ‘grandes comedores’), que en el propio proceso de arreglar el desperfecto (engullendo el colesterol oxidado), aumentan de tamaño. Muchas veces, esto soluciona el incidente, y no hay mayores problemas. Pero si estos ‘accidentes’ se repiten de manera constante, el crecimiento de los macrófagos puede ser excesivo, llegando incluso a ‘reventarse’, volcando su contenido en las paredes arteriales, y derivando finalmente en la formación de placa. El proceso es algo más complicado, pero quédate con la idea de que el propio sistema inmunológico empeora la situación al luchar contra una inflamación constante.
Si bien todavía no sabemos con certeza por qué se produce esta ‘violación’ de las paredes arteriales (o por qué se estrellan los barcos), lo que sí sabemos es que el mejor predictor de riesgo de que se produzcan estos accidentes no es el colesterol LDL total (LDL-C), sino el número de partículas que viajan (LDL-P) y el tamaño de las mismas. En muchos casos navega una carga alta de mercancía (LDL-C) en relativamente pocos barcos grandes, y la probabilidad de que alguno se estrelle contra los bordes es muy baja. Y si ocurre, los macrófagos suelen hacer un buen trabajo, retirándolo de ahí sin víctimas.
Dicho de otra manera, cuantos más barcos tengas, y más pequeños sean, mayor es tu riesgo, independientemente de cuánta mercancía llevan estos barcos.
3. Las estatinas (que dan enormes beneficios a las Farmaceúticas) reducen el colesterol, de eso no hay duda, pero a día de hoy no hay pruebas concluyentes de que reduzcan de manera relevante la mortalidad.
Lo que sí es real son los efectos secundarios que pueden producir estos fármacos:
Impacto en la función cognitiva y la memoria (estudio). Esto es lógico si pensamos que el cerebro alberga buena parte del colesterol total.
Riesgo de problemas musculares (estudio).
Mayor riesgo de desarrollar diabetes (estudio).
La forma en la que las estatinas interfieren con la síntesis del colesterol impacta en la producción de Coencima Q-10 (CoQ10), que tiene un rol clave en la producción de energía celular, y es fundamental para el buen funcionamiento del corazón. En algunos estudios que asocian la ingesta de estatinas con un (paradójico) aumento de muertes por enfermedad cardiovascular, se cree que el problema es éste. Hoy suelen recomendar un suplemento de CoQ10 a los que toman estatinas.
No estoy diciendo que nunca se deban tomar estos medicamentos. Es una decisión personal que hay que analizar con un médico, pero si atendemos a los estudios, sólo tendría sentido tomarlas en personas que ya han desarrollado claramente enfermedad cardiovascular, incluso que hayan sufrido previamente algún evento cardíaco. En otro caso, probablemente el daño sea mayor que el beneficio.