Charla sobre el ECLECTICISMO
Queridos contertulios: permitidme, que, estas Fiestas Navideñas “torture” vuestras mentes hablando un poco del Eclecticismo. Corriente filosófica que busca la verdad entre todas las “verdades” del mundo.
Personalmente no creo en la pureza de esta filosofía, ya que el ser humano, es incapaz de hallar la verdad de su existencia. Sin ser un filósofo, el comportamiento de la raza humana desde que mora en la tierra me demuestra, que, no ha sido capaz de encontrar una verdad universal aceptada por todos, y por ello, se han producido tantas guerras y tantas muertes en busca de esa verdad. Verdad repito, imposible de aunar, porque los fanatismos, la exaltación y el arrebato lo han impedido.
Pero si creo, en el Eclecticismo de aquellos, que, seguro con buena fe, buscan el consenso de toda una clase política y social. El ecléctico/a de 2017, (tenemos en España un ejemplo muy claro de Eclecticismo en don Mariano Rajoy Brey), suele ser “tibio” cuando no pusilánime, irresoluto, e indeciso o fluctuante. Ve como se desbordan las pasiones de unos y otros, y es incapaz de poner freno a las situaciones, porque, sin duda, con la mejor fe, cree, que pude llegar con sus razones ¿o verdades? a la comprensión de “esos”, que, jamás la van a aceptar como “razón nacional”.
El/la ecléctico/a, de hoy cree, que, a través de “ sus razones de color rosa” puede llegar a convencer a “las razones moradas o negras” de otros. Inútil intento. La única verdad universal no existe, como tampoco existe la única verdad nacional, ni regional, ni comarcal, y ni aún familiar. Y menos en democracia, en donde las verdades son tan divergentes que han dado lugar a situaciones como las que está actualmente viviendo España, Situación, que, el ECLESTICISMO, no va a solucionar.
Seamos eclécticos en las cosas intrascendentes de la vida. Si uno dice que no existe Dios y otro niega su existencia, digamos, que, cuando muramos lo sabremos. Y posiblemente evitaremos una situación más grave
El agua caliente sirve para la sopa, (o para poner paños); la fría para apagar la sed… Pero ante situaciones extremas, no seamos (tibios) eclécticos, porque ante éstas, el eclecticismo nada soluciona.
Febarsal. 19 de diciembre de 2017