#1
El piloto gratuito que acabó durando 19 días
Caso hipotético, pero muy reconocible para cualquiera que trabaje por proyectos.
Lunes, 9:18. Un posible cliente propone una prueba «de dos días» antes de contratar. El encargo parece pequeño: revisar una página y enviar tres sugerencias.
El miércoles pide una segunda versión. El viernes añade a su socio a la conversación. El martes siguiente llega un documento con diecisiete comentarios y la frase «así ya podremos decidir». Cuando finalmente decide, han pasado diecinueve días. La prueba sigue sin tener precio ni fecha de cierre.
El problema empezó antes de la primera revisión: nadie acordó qué se entregaba, cuántas rondas incluía la prueba ni qué decisión debía tomarse al terminar.
Una forma de evitarlo es escribir cuatro líneas antes de empezar: resultado concreto, plazo, una ronda de comentarios y qué ocurre si se pide algo más. Eso permite probar una colaboración sin regalar un proyecto entero.
En reglasnoescritas.com se habla mucho de estos temas, no de una forma superficial, sino en profundidad y aportando conocimiento real aplicable. Emails cortos, de un tema diferente cada día, de esos que dices -esto me suena XD-
¿Habéis encontrado una fórmula para acotar estas pruebas sin espantar a un cliente que sí podría contratar?
Lunes, 9:18. Un posible cliente propone una prueba «de dos días» antes de contratar. El encargo parece pequeño: revisar una página y enviar tres sugerencias.
El miércoles pide una segunda versión. El viernes añade a su socio a la conversación. El martes siguiente llega un documento con diecisiete comentarios y la frase «así ya podremos decidir». Cuando finalmente decide, han pasado diecinueve días. La prueba sigue sin tener precio ni fecha de cierre.
El problema empezó antes de la primera revisión: nadie acordó qué se entregaba, cuántas rondas incluía la prueba ni qué decisión debía tomarse al terminar.
Una forma de evitarlo es escribir cuatro líneas antes de empezar: resultado concreto, plazo, una ronda de comentarios y qué ocurre si se pide algo más. Eso permite probar una colaboración sin regalar un proyecto entero.
En reglasnoescritas.com se habla mucho de estos temas, no de una forma superficial, sino en profundidad y aportando conocimiento real aplicable. Emails cortos, de un tema diferente cada día, de esos que dices -esto me suena XD-
¿Habéis encontrado una fórmula para acotar estas pruebas sin espantar a un cliente que sí podría contratar?