Una historia de gasto
Había una vez una familia de clase baja que sobrevivían como podía, pero que con mucho esfuerzo lograron mandar un hijo (Currito) a la universidad.
Al terminar la carrera Currito encontró un buen trabajo en una empresa X fabricante de productos de gran consumo.
Como recibía un buen sueldo, decidió dedicar el 50% de su suelda a ahorro y el otro 50% a consumo.
Al cabo de unos años llegó una pequeña recesión que hizo bajar la facturación a la empresa en la que trabajaba. Al ver que estaban en un problema los gestores reunieron a los trabajadores y les pidieron un aumento en su consumo de productos de esta empresa X.
De esta forma Currito tubo que ajustar sus gastos que pasaron a ser de 20% ahorro y 80% consumo.
En unos años la empresa volvió a tener problemas, esta vez para llegar a los objetivos de crecimiento que pedían sus inversores, y volvió a pedir un aumento de consumo a sus trabajadores (bajo amenaza de despidos).
Currito volvió a ajustar sus gastos. 110% en consumo.
De momento se lo podía permitir por tener ahorros de los buenos años.
Pero como se veía a venir, los ahorros de Currito (junto con los de sus compañeros) no duraron mucho y empezaron a gastar solo el 100% de sus sueldos.
Esto afectó a los beneficios de la empresa X y provocó el cambio de su dirección. Contrataron como CEO a un economista muy prometedor llamado Julián Keynes.
El nuevo gerente llegaba con una idea genial para solucionar la crisis de la empresa.
Se volvió a llamar a los trabajadores y se les explicó que la dirección había negociado con una entidad financiera unos préstamos muy ventajosos para que ellos pudieran seguir con el ritmo de consumo de cuando tenían ahorros.
De esta forma los trabajadores (y Currito entre ellos) se endeudaron para poder seguir con el 110% de consumo.
La empresa volvió a crecer y a tener sus accionistas contentos.
Pero, como dicta la lógica, en unos años, el banco llamó a Currito para decirle que ya no daba las suficientes garantías para seguir con el préstamo y que a partir de ese momento ya no tenía crédito con ellos.
La empresa volvió a los números rojos pero Currito y sus compañeros ya solo podían dedicar el 80% a consumo porque el 20% restante lo dedicaban a devolver los créditos.
Como el CEO Keynes ya se había jubilado con una indemnización millonaria por su genial gestión de la anterior crisis, no sabían donde buscar soluciones si las había.
Y así estamos.
Esta historia refleja lo que creo que ha pasado en el último siglo en occidente y lo jodidos que creo que estamos ahora.
Un saludo a todos y a apretarse el cinturón.