Damos lo que no poseemos, en un mundo regalado por dueños que aparecen descritos en libros escritos por desconocidos... nos apoderamos de lo que le interesa a los demás, ya que si no su valor se perdería... intentamos someter para justificar nuestra falta de poder reconocer la igualdad que compartimos e inventamos la mentira como una verdad modificada, para que la razón se pierda en una simple confusión premeditada. Las fronteras existen solo para los que no son capaces de superarse, guiadas por la enfermedad de la pereza, donde su limitación hace que compartir sea algo privado, pudiendo comprarselo con la moneda de interes, devaluado por la necesidad de mentir, para comer hoy lo mio y mañana lo tuyo... Ahhh!!! cómo que lo mio y lo tuyo? Si pudiera aprovecharme de esta tierra comprada con sudor y esfuerzo, tendría la posibilidad de adueñarme de algo que sale sin tener ni siquiera voluntad de decidir sobre su futuro? Mundo cruel donde los haya, quien preguntó nada para poder decidir si quería nacer en este mundo ya vendido... Es la razón quien me da el sentido? o la verdad que jamás puedes justificar te da esa razón que necesitas tener, para creer que eres alguien en este mundo? Pasemonos la vida entera buscando ese objetivo, la de buscar ese sentido de lo que ves delante, ya sea la frontera de ceuta, o el porqué del propio instinto... y al final te das cuenta que lo importante no es conseguir descifrar ese objetivo llamado "razon" en el idioma de la "verdad", lo más importante es lo que has aprendido mientras vivias el momento en todo ese camino de dificultades... donde el sufrimiento se convertía en orgullo, y el cansancio en un estado relajado llamado felicidad.