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Mi experiencia no muy buena con Ikea

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Mi experiencia no muy buena con Ikea
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Mi experiencia no muy buena con Ikea

Hola

Comparto esta información por si a alguien le sirve de algo. Desde luego Ikea no es una estafa ni nada parecido, pero si me gustaría dejar un aviso a navegantes. Sobre todo a los que piensen en amueblar una segunda vivienda o un piso para alquilar haciendo uso intensivo de Ikea. Que una cosa es que un mueble se rompa tras seis años de uso, y otra que se rompa a los seis meses.

Mi experiencia con Ikea es bastante mala, la verdad. Había comprado algún gadget, más por mono que por barato, pero hace tres años mi hijo se fue a estudiar a Bilbao, a un piso de estudiantes. Como teníamos que apañar la habitación en menos de dos semanas, decidimos comprar por la WEB de Ikea desde Madrid, tras comprobar el aspecto real de los productos en las tiendas de Madrid, y recoger nosotros los productos en la tienda de Bilbao para evitar retrasos. Además, era una solución habitacional provisional, limitada al tiempo que durase la carrera, y no queríamos gastar mucho, porque después no teníamos modo de reutilizarlos.

La habitación tenía dos problemas básicos:

  • La cama era de 180 y mi hijo mide metro noventa. Así que de acuerdo con la propietaria, la cambiamos a nuestro coste. Compramos en Ikea una base tapizada de 200 con seis patas, pensando que sería más resistente que un somier mediocre, ya que mi hijo pesa 100 kilos, y desde siempre ha dormido con somieres de tablas muy duros; el mejor colchón de muelles que encontramos en Ikea; almohada de plumas, protectores de colchón y ropa de cama 100% algodón. Ante nuestro asombro, la base tapizada duró seis meses, porque se rompió una pata, yo nunca había visto nada igual en un tablero rectangular de cuatro cm con seis patas se supone que de pino macizo; y las sábanas al lavarlas se quedaban como acartonadas, y ni con la plancha se suavizaban. Total, que compramos un buen somier de lamas rígido con estructura metálica y seis patas de pino de verdad,  en una tienda especializada, que salió bastante más caro pero menuda diferencia, y sábanas nuevas de algodón 100% en El Burrito Blanco, que al final vinieron a salir al precio de Ikea, todo por Internet y entrega a domicilio en Bilbao. Llevamos dos años sin ningún problema. La almohada y los protectores no están mal, pero fueron más bien tirando a caros.
  • No tenía una mesa de estudio en condiciones. Tras darle unas cuantas vueltas, compramos una mesa que consistía en en tablero de contrachapado pintado apoyado en dos caballetes de pino macizo sin barnizar, en los que podía dejar la torre del ordenador para que no incordiara en la mesa. Las piezas se sujetaban con unas mordazas. Además, compramos varios elementos accesorios, como un flexo, que no fueron precisamente baratos, pero no teníamos tiempo de ir mirando. En la práctica, y tras montar la mesa en un piso de Deusto real, con un suelo con cuarenta años de uso, el montaje era un tanto inestable, porque la estabilidad dependía del peso del tablero, que era más bien ligero, pero después de unos cuantos intentos, los caballetes quedaron bien calzados, y la mesa quedó funcional. Pero en seis meses los cantos del tablero empezaron a desprenderse a un ritmo alarmante. Además cualquier golpe, por ejemplo al pasar la aspiradora, desequilibraba la mesa, y había que volver a calzarla. Encargamos a un carpintero un tablero de conglomerado denso forrado con pino de calidad y barnizado, de 3 cm de grosor, que pesa como el pecado, y sustituimos el tablero original. La mesa se estabilizó milagrosamente, y en dos años ni un problema. Claro, barato no fue, pero mereció la pena.

Además, la recogida en el Ikea de Bilbao fue una odisea. Pese a estar los pedidos confirmados y pagados desde hacía una semana, cuando llegamos no estaban listos y tuvimos que esperar tres horas. El tablero estaba confirmado de color beige, y cuando llegamos solo estaba disponible en negro porque nadie lo había reservado al hacer el pedido. En fin, un desastre organizativo y logístico en cuanto les sacamos de su sota, caballo, rey (llegas, pagas y te llevas lo que esté disponible en ese momento en el almacén). Y menos mal que no pedimos entrega a domicilio. Desde luego, nada ni remotamente parecido al servicio logístico de un El Corte Inglés, por poner un ejemplo de los supuestamente desorganizados españoles.

Mis conclusiones:

  • Para elementos estructurales, como camas o mesas, acudir a tiendas especializadas. Gastaras algo más, pero te evitarás berrinches. Y si no quieres gastar, no lo compres. Por ejemplo alquila sin muebles, que los inquilinos no son tontos, y si la cama se rompe en seis meses van a montar un pollo, con razón. Cuando eches la cuenta del tiempo de uso, verás que te ha salido más barato que el producto de Ikea.
  • Para gadgets, AliExpress es muchísimo más barato y la calidad viene a ser similar, con perdón.
  • Para elementos auxiliares importantes, como las sábanas, las tiendas especializadas ofrecen productos de precio similar con calidad muy superior.

Por tanto, yo personalmente no pienso volver a comprar en Ikea, porque la relación precio - calidad me parece muy mejorable, y la organización lamentable. Si no están capacitados para proporcionar un servicio, me parece poco honesto ofrecerlo.