El peruano Humala promete no nacionalizar
Cualquiera se lo cree, Venezuela, Bolivia,... y ahora Perú, jajaja como ya dijimos el más tonto arregla relojes y han visto que aquí se puede sacar mucho dinero y llenar algún bolsillo que otro.
El candidato favorito para las elecciones presidenciales peruanas, Ollanta Humala, aseguró el miércoles que su cruzada nacionalista respetará la propiedad privada, pero los mercados seguían mirando con recelo su promesa de ayudar a los pobres tocando el bolsillo de los ricos.
El temor por la promesa de Humala de elevar los impuestos a las grandes empresas y aumentar el control del Estado provocó el miércoles una nueva caída del sol, que ya acumula un retroceso del 2,3 por ciento desde inicios de marzo.
Sin embargo, en su último acto de campaña en Lima antes de los comicios del domingo, el dirigente aseguró ante unos 35.000 seguidores vestidos con camisetas rojas que "el nuestro de un nacionalismo moderno, no autoritario; no busca estatizaciones ni expropiaciones".
Humala, popular entre las capas más pobres de la población que no se han beneficiado de cinco años de fuerte crecimiento económico, lidera los sondeos electorales con un 31 por ciento de la intención de voto, con lo que debería ir a una segunda vuelta al no obtener la mitad más uno de los sufragios.
"El pueblo está cansado de la traición. Él es la alternativa para frenar la corrupción de los ricos. Su gobierno no se olvidará de los pobres", aseguró Miguel Alhuay, un comerciante de 50 años que vestía una camiseta con la principal leyenda de la campaña de Humala: "Amor por el Perú".
Sin embargo, en los mercados financieros, los inversores no le tienen tanta simpatía.
"De nuevo registramos demandas de inversionistas extranjeros, hay especulación y el ambiente es de nerviosismo conforme se acerca el domingo", precisó un operador de cambios bajo condición de anonimato.
En un intento por conquistar a los cerca de cuatro millones de peruanos que no han decidido su voto, según las encuestas, Humala radicalizó en los últimos días su discurso llegando a asegurar que su principal oponente, la conservadora Lourdes Flores, no duraría un año en el poder si gana los comicios.
La afirmación provocó una lluvia de críticas del arco político y medios de comunicación contra el retirado teniente coronel del ejército, que tiene el respaldo político del presidente venezolano, Hugo Chávez, y no deja de proclamar que pondrá "mano dura" contra la corrupción.
Flores, con un 26 por ciento de intención de voto, está tres puntos por encima del otro candidato con posibilidades de llegar a la segunda vuelta, el ex presidente Alan García.
El presidente Alejandro Toledo, con su popularidad vapuleada por escándalos de corrupción, ni siquiera tiene un candidato en la contienda electoral.
Un saludo Rankiano