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Una vieja historia I

5 respuestas
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#1

Una vieja historia I

Me ha llegado por correo y la verdad es que resume bien la situacion...

8/7/2002: EL ESCANDALITO QUE NUNCA EXISTIO

No se lo digan a nadie pero estamos escandalizados. La extravagancia de la titular del juzgado de instrucción nº 3 de la Audiencia Nacional, empeñada en sentar en el banquillo de los acusados y abrir juicio oral contra D. Emilio Botín es la mayor afrenta a la justicia a la que hemos asistido en los últimos tiempos desde la operación de Liaño contra el intachable prohombre de los negocios D. Jesús de Polanco.

Y todo por un asuntillo sin importancia como las cesiones de nuda propiedad de crédito, un producto financiero que lanzó el Santander a finales de los años ochenta, gracias al cual captó recursos -así se dice en banca- por un montante de 435.000 millones de pesetas (las malas lenguas dicen que gran parte en dinero negro), utilizando titulares suplantados -amas de casa, indigentes, incluso fallecidos- y por lo que las arcas públicas dejaron de percibir 100.000 millones de pesetas, si hemos de creer a los irresponsables peritos del Ministerio de Hacienda convocados al efecto.

La jueza se empeña en afirmar que se trató de una operación a gran escala diseñada por los ejecutivos del Santander, cuando está clarísimo que si hay alguna víctima es el propio banco, que ha sido presa de las aviesas intenciones de sus malvados clientes coordinados todos -misteriosamente- para utilizar esa impoluta institución bancaria en sus prácticas ilegales. El abogado de la acusación lo explicó en su día perfectamente, tal y como queda recogido en "El Poder", un inexistente libro (¿lo vieron ustedes anunciar en algún medio?) escrito por Josep Manuel Novoa . Transcribimos: "Doña Gertrudis, vecina de un pueblecito de La Mancha y viuda de un funcionario de correos, es una recatada señora que asiste diariamente a misa, y después del oficio religioso suele visitar a don Liborio, director del Banco Santander, en el que tiene depositados los modestos ahorros de toda una vida de austeridad y buena administración. Pero una mañana, sin duda inspirada por el Paráclito, la respetable dama entra con decisión inusitada en el despacho del director de la sucursal, esgrimiendo un papel cuyo contenido explica así la portadora al estupefacto director:

- Mire usted, don Liborio, se me ha ocurrido de repente que pongamos en práctica una operación nueva, una cesión de crédito, para que ustedes me den más interés por mi dinero y yo no tenga que pagar un céntimo a la Hacienda Pública. He contado mi idea al oficial de la notaría que me ha redactado, creo que muy bien, este papel que usted, como director del Santander, tiene que firmar aquí, en esta cruz puesta a lápiz. Y tiene que hacerlo de inmediato, para que yo no me perjudique.

Don Liborio mira el papel, sin duda complejo, en el que se habla de algo de lo que no entiende ni palabra, una cesión de la nuda propiedad de un crédito bajo un nombre que para él resulta totalmente desconocido, y así se lo advierte a la buena señora, que le replica al punto:

- No se preocupe usted, don Liborio, ese señor que se cita ahí no existe, es el nombre de un muerto; pero no importa. Yo, bajo mi exclusiva responsabilidad, como es natural, he dicho que se ponga ese nombre en el papel con un número de identidad falso.

- Pero doña Gertrudis -advierte el atribulado director-, eso que me está usted proponiendo yo creo, en mis cortas luces, que es algo muy grave; ahí es nada, como titular una persona que ha fallecido, un documento de identidad falso, un procedimiento para defraudar a la Hacienda Pública, qué se yo... Comprenderá usted que me resulta imposible firmar ese papel, sobre todo porque no tengo autorización de mis superiores.

- Pues verá lo que hace porque si ustedes no quieren hacerlo me paso al banco de enfrente, que siempre me está dando la lata para que abra cuenta. Así es que le doy veinticuatro horas para que consulte a Madrid o Santander, o a donde sea, y le digan a usted de una vez lo que

#2

Re: Una vieja historia II

Esta escena debió repetirse en cientos de sucursales del Santander en toda España, en las que se presentó una legión de clientes con una documentación idéntica a la de doña Gertrudis -qué cabrones ¿no?-, lo que demuestra una vez más que todo obedece a una maquinación masiva para desprestigiar a una entidad intachable como el Santander, hoy SCH.

Afortunadamente el fiscal del caso y el abogado del estado, conscientes de su responsabilidad como defensores del interés público, insisten una y otra vez en el sobreseimiento del caso, proclamando la inocencia de los directivos del banco e instando a los órganos de la administración tributaria para que empapelen a los clientes defraudadores, malvados donde los haya.

Demos gracias a Dios también por la existencia de medios de comunicación insobornables como El Mundo, que se negaron a publicar un artículo al respecto firmado por Jesús Cacho en el que se hablaba de estos temas con total descaro, y que todos los días saca una noticia en páginas interiores destacando las tesis de la defensa del Santander.

Es realmente emocionante, señores. Y es que cuando se asiste a gestas heroicas en defensa de la verdad y la justicia como las que citamos, uno no puede sino gritar con los ojos humedecidos por la emoción: ¡España va bien!.

#3

Re: Una vieja historia II: complicidad de SCH

...Una historia que se repite....

señor mio, para mi la posicion de SCH en esa historia es tan delictiva o mas como la de la señora Gertrudis, un banco supuestamente intachable...., a quien se le presenta un presunto delito y quien tras comprobar y corroborar que efectivamente es un delito..., ayuda a llevarlo a cabo masivamente, es complicidad descarada con el agravante que se es plenamente consciente del fraude que esta ayudando a cometer.

Ese mensaje refleja la realidad de un comportamiento etico corporativo inexistente que por miedo a perder negocio es capaz de lo que sea....

Tambien refleja que lo que llaman legalidad no es tal sino un conjunto de ignorancia, falsedades y negligencia enmascaradas por ls INFLUENCIA de unos pocos individuos del Estado...o afines al poder

#4

Re: Una vieja historia II: complicidad de SCH

Me he perdido algo o el tono de la historia era sarcástico??
8-P

#5

Re: Una vieja historia II: complicidad de SCH

Si es que el escritop de alegaciones del abogado de D. emilio destila humor por todos los poros. El Club de la comedia espera a D. Emilio para que interprete este monologo...

Saludos..

#6

Re: Una vieja historia II: complicidad de SCH

Desbandada de ejecutivos en el Banco Santander Central Hispano, donde se dice que sobran mil directivos
El SCH lleva cierto tiempo sufriendo la salida de ejecutivos, a niveles altos, y el ambiente en el banco que se percibe dentro se centra, muchos días, en conocer quién será el siguiente en marcharse. Mucho más conociendo que en las nuevas instalaciones de Boadilla del Monte, a donde se trasladarán las sedes de Madrid, sobran quinientos directivos.

Más aún. En los cafés mañaneros, que tienen lugar en la actual sede central madrileña del Santander Central Hispano, se habla del doble, de que hasta de mil ejecutivos que tienen los días contados.

En el plazo de un año, dentro del SCH se recuerdan salidas como la de Juan María Nin al Banco Sabadell, para ser Consejero Delegado y Director General, y también que Juan Carlos García Centeno se está llevando gente al Royal Bank of Scotland, una de ellas Carmen Allo.

Siguiendo con el recuento que se escucha en el propio banco, Mónica Garay se marchó a la Unión de la Banca Suiza, y dicen que no será ella sola porque habrá otras llamadas. Julio Simancas, de la Asesoría Jurídica, se marchó a Iberdrola, y Enrique Quemada, al sector de gestión de patrimonios. Y las quinielas, dentro del banco, se formulan cada día.

El último en salir ha sido el Director de Relaciones Humanas, que duró un año y un día. (26-02-2004)