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Monte de Piedad

Un monte de piedad es una institución financiera que ofrece préstamos a corto plazo con garantía de objetos de valor. Se trata de una forma de crédito informal, sin el aval o seguro que exige la banca tradicional.

Contexto histórico del nacimiento de los Montes de Piedad

Los montes de piedad eran entidades de beneficencia donde los pobres podían obtener sumas de dinero empeñando sus pertenencias (ver Monte de Piedad). Se abrieron en la Italia medieval y renacentista, y sus orígenes se remontan a la Sicilia del siglo XII, cuando los sicilianos necesitaban un lugar seguro para las personas que no podían permitirse cubrir necesidades básicas como la comida o la ropa. En estos primeros tiempos se conocía simplemente como "el monte", pero con el tiempo se acortó a sólo Monto antes de ser traducido internacionalmente con su nombre actual. 

En Italia, durante los siglos XIV y XV hay un movimiento radical en el ámbito económico derivado de la expansión del comercio y de la mentalidad precapitalista de los grandes mercaderes y banqueros que desencadenará en cambios de los métodos bancarios y de pago, en los créditos, en la moneda y en la contabilidad. Aparecen nuevas técnicas bancarias como son la letra de cambio, el cheque, la contabilidad de partida doble y los seguros.

Era habitual que los campesinos, artesanos y pequeños comerciantes que recurrían al crédito para superar necesidades imprevistas o para hacer frente a la escasez de productos agrícolas, se vieran obligados a pagar intereses muy altos, con tipos desde el 30% hasta el 200%.

Nos encontramos ante una sociedad mercantil en la cual muchos, a menudo con pocos escrúpulos, gozaban de riquezas y privilegios, mientras una gran masa de abandonados vivía en la penuria, agravada por la gran plaga social llamada usura. Los pobres no solamente eran explotados, sino que además eran despojados de sus magras ganancias por aquellos que, poseyendo capitales, prestaban con intereses exagerados.

Ante esta situación, los monjes franciscanos a iniciativa de Fray Bernardino de Feltre crean los Mons Pietatis. Los monjes recogían la limosna de los ricos y se la prestaban a los pobres. Cómo esta acumulación de dinero tenía fines piadosos, se denominó  Monte (amontonamiento) de Piedad (piadoso). El funcionamiento era el siguiente, si un pobre necesitaba dinero, los monjes del monte de piedad se lo prestaban a cambio de una prenda. El pobre dejaba en prenda un bien mueble como garantía de que iba a devolver el dinero prestado. Las prendas que no se recuperaban eran vendidas por los monjes y así se recuperaba el dinero prestado.

Estos montes de piedad no aplicaban ningún tipo de interés, estaba prohibidísimo por la iglesia católica, ya que cualquier préstamo a interés se consideraba usura. La función no era el préstamo a beneficio sino el auxilio a los necesitados, pero resulto que si no se cobraba un mínimo de interés no se sustentaban, se quedaban sin liquidez.

A principios del siglo XVI, se comenzó a aplicar un mínimo interés y  fue un asunto tan serio que llegó a los concilios ecuménicos hasta que en el Concilio de Letrán V en 1515 se admitió la posibilidad de establecer un moderado tipo de interés por los préstamos prendarios y el Concilio de Trento en 1545 proclamó el carácter benéfico de los Montes de Piedad.

Comenzaron por tanto los Montes de Piedad concediendo préstamos gratuitos, sin intereses aunque garantizados con alhajas y ropa, con lo cual si no devolvías el préstamo te quedabas desjoyado y si se terciaba hasta desvestido, aunque el sistema resultó ser tan poco rentable que, Concilio de Letrán va, Concilio de Trento viene, la Iglesia Católica pensó, para que se lo beneficien los usureros ya lo usuramos mejor nosotros, que cobraremos menos intereses o al menos no serán tan visibles, y además en nombre de Dios que siempre da relevancia y predicamento.  

En el siglo XVI llegan a España, y el primer Monte de Piedad apareció en Madrid, por iniciativa del franciscano Francisco Piquer, que el día 3 de diciembre de 1702  depositó en una cajita un simbólico real de plata que habría de ser el fundamento de un Monte de Piedad, con un doble objetivo: para beneficio de vivos (mediante préstamos prendarios a un bajo interés); y para difuntos (misas y novenas). Este Monte de Piedad se encontraba en Hospital de la Misericordia, situado en la Plaza de las Descalzas de Madrid, justo donde ahora hay un templo del capitalismo como es El Corte Inglés.

Las Cajas de Ahorro, nacen de los montes de piedad, pero en la religión protestante


A mediados del siglo XVIII, gracias al pensamiento de Jeremy Bentham, (pensador inglés (1748-1932)), se introduce en Europa el concepto de Caja de Ahorros, a la que se describe como un instrumento que proporciona remuneración del ahorro a la clase trabajadora, lo que les otorga una seguridad económica mayor.

A España llegaron en 1938, el fin benéfico y caritativo de las mismas queda reflejado en la Real Orden de creación de 1838 que dio la reina Mª Cristina en la que se incita a los gobernadores del momento a impulsar la creación de Cajas de Ahorros en sus provincias, a través de personas acaudaladas y con espíritu generoso, o utilizando los medios públicos que necesitasen como consecuencia.

Durante el siglo XX fueron acentuando el papel protector de ahorro familiar y favorecieron el desarrollo de las pymes. Los beneficios son devueltos a la sociedad a través de la Obra Social, que financia proyectos de carácter cultural, educativo y medioambiental.

En la actualidad  los Montes de Piedad mantienen intacta la finalidad para la que se crearon como la alternativa más transparente para luchar contra la exclusión financiera y las prácticas usurarias.

El préstamo no tiene gastos ni de apertura ni de cancelación, no se necesitan avales ni estudios de solvencia.

Las garantías que no son recuperadas salen a subasta, previa comunicación al dueño de la prenda. El resultante de la subasta se destina a la liquidación del préstamo y el sobrante es devuelto al cliente una vez liquidado el préstamo y los intereses generados, por lo que no se puede hablar puramente de beneficios en las subastas...

En cuanto a las Cajas de Ahorro distan de la finalidad para la que fueron creadas y están en extinción.

Cómo funciona un monte de piedad

Los Montes de Piedad son un tipo de casa de empeño que existe en España desde hace siglos. Originalmente se crearon para ayudar a los pobres a pedir dinero prestado, y mucha gente sigue utilizándolos hoy en día como forma de obtener préstamos a corto plazo.

Los tipos de interés de los Montes de Piedad varían en función de cada casa de empeño, pero suelen oscilar entre el 2% y el 10%. Por lo tanto, si pide un préstamo de 1.000 euros en un Montes de Piedad, tendrá que devolver unos 1.020 euros en un periodo de tiempo (normalmente entre 6 y 12 meses).

En 2020, concedieron un total de 2.683.612 dólares en préstamos. Esta cantidad ayudó a 2.653 personas a satisfacer sus diversas necesidades, como vivienda, educación y gastos relacionados con la salud.

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Monte de Piedad, Enrique Valls, 08 de enero del '22, Rankia.com

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