¿Se cae definitivamente España?

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¿Se cae definitivamente España?

 

La situación en Europa es cada vez más compleja. Más aún lo es en España, una economía sumida en el estancamiento económico en la que ningún plan de ajuste parece suficiente para evitar su colapso. ¿Se viene el rescate de España?

La versión germana del Financial Times afirmaba el pasado viernes que se podría estar preparando el rescate de España para después del verano, versión que ha sido negada (otra alternativa no tenía) por la Comisión Europea. Pero “Cuando el río suena es porque piedras trae”.

Seguramente, los más memoriosos recordarán que cuando la crisis de activos tóxicos comenzó a contagiar al sistema financiero europeo, el sistema financiero español, con una regulación contracíclica, aparecía como un ejemplo a seguir.

Esta regulación contracíclica llevada adelante por el Banco de España, impidió que la bonanza en los mercados financieros mundiales, llenara de activos tóxicos a las hojas de balance de las entidades financieras.

En estos momentos, y a la distancia, se ve con más claridad, que la tan festejada regulación contracíclica no ha resultado ser efectiva. Es que dicha regulación no evitó la toma de posiciones de riesgo excesiva del sistema financiero en el mercado inmobiliario y en el financiamiento del consumo. Esto es más fácil de apreciarlo en estos momentos en que la desocupación supera al 20% de la PEA y en donde el mercado inmobiliario español no logra encontrar su piso.

Sin temor a equivocarme, podría decir que la economía española hace agua por todos lados. Mientras el primer foco de atención de los analistas ha sido el elevado y difícil de controlar déficit fiscal y su consecuente endeudamiento público, la situación del sector privado era quizás tanto o más grave que la observada en las cuentas públicas.

El boom inmobiliario y el boom de consumo que vivieron los españoles han sido a costa de un fuerte aumento en el endeudamiento del sector privado. El jefe de los diputados socialistas, José Antonio Alonso, se alarmaba ante el Parlamento por la gravedad de la situación del sector privado: “Hay que decirlo claramente, tenemos un endeudamiento del sector privado aproximadamente del 178% del PIB, que triplica el del sector público, por tanto el reto es garantizar que el coste de la financiación, fundamentalmente, la del sector privado que es el más endeudado, no ahogue la economía española”.

El dato que más preocupación debería generar es el que deja ver el nivel de endeudamiento conjunto entre el sector público y el privado. Según ABC: “En total, toda la deuda pública y privada supone el 400% del PIB nacional”. Claramente España es un país que está quebrado y que va a requerir de profundas reformas para poder recomponer su situación financiera.

Mientras el portavoz de Asuntos Económicos de la CE, Amadeu Altafaj afirmaba lo siguiente: “Desde la Comisión Europea no tenemos conocimiento de una tal preparación de una petición. Al contrario, creemos que España está tomando todas las medidas necesarias para garantizar la estabilidad financiera, no solamente de España sino también de la eurozona”, con los niveles mencionados de endeudamiento, estas afirmaciones resultan poco creíbles.

En estos tiempos de lamento, el ministro del Fomento, José Blanco, reconocía ante periodistas del diario El País: “Si me pregunta cuál es la autocrítica mayor que puedo hacer de este periodo, es no haber combatido con más determinación la burbuja porque eso sí que probablemente nos hubiese podido evitar algunos problemas que tenemos, sobre todo el endeudamiento privado”.

Rafael Pampillón, economista en el IE Business School en Madrid, dejaba en claro que el problema es aún más grave que el esperado: “El problema es que una parte de la deuda privada está en manos extranjeras”. Según afirmaba McKinsey Global Institute, el 71% de la deuda total española se encontraba en el extranjero hacia el año 2008, que ante la incertidumbre sobre la sostenibilidad de la deuda española, podría decidir no volver a prestar.

Se puede decir que en España se intenta arreglar un problema y se “desarreglan” otros. Por lo menos, esto es lo que puede apreciar con el ajuste fiscal (insuficiente para algunos) implementado por el gobierno de Zapatero, el cual probablemente no logre el objetivo perseguido, y en cambio agrave los riesgos para la banca. Esto es por lo menos, lo que considera Albino Prada, profesor de economía en la universidad de Vigo (noroeste), quien decía al respecto: “Con una tasa del 20% de paro y con un ajuste fiscal (menos gastos públicos, más impuestos), la morosidad en sus pagos es imparable”.

Pero la realidad no da tiempo para parar y lamentarse ya que el sistema financiero español se enfrenta a una morosidad creciente en un contexto en el que el sistema bancario español está sufriendo porque hace ya una semana que la banca europea no presta dinero a las entidades españolas.

La caída de España aparece cada vez más como un hecho inevitable. La economía se encuentra sumida en un círculo vicioso que degrada permanentemente la calidad de los indicadores macroeconómicos. En este contexto, el libro de recetas del Fondo Monetario Internacional (FMI), que recomienda el ajuste, resultará ser el peor camino posible. La única alternativa para salvar a España era la opción de cooperación entre todas las economías europeas.

Y si cae España, muchas otras economías europeas temblarán. El efecto contagio no se va a hacer esperar y el impacto en la economía real, tampoco. La Unión Europea deberá redoblar los esfuerzos por sostener un mínimo grado de confianza en la fortaleza economía europea para resistir este momento de crisis y para poder superar el proceso de disciplinamiento fiscal.

En este escenario tan oscuro, el euro se prepara para seguir sufriendo por bastante tiempo. La continuidad del debilitamiento de la moneda de la eurozona es un hecho con altas posibilidades de concretarse. Al menos ello generará una mejora competitiva de las economías de la eurozona que les puede permitir alcanzar un primer impulso para la recuperación económica. La recuperación económica de la eurozona es clave para que tanto la calidad de las carteras de crédito del sistema financiero europeo, y las cuentas fiscales, mejoren. Pero ¿Podrá el impulso externo ser tan potente como para sacar a la eurozona y a toda Europa de la crisis en la que se encuentra?

Horacio Pozzo

ValorMundial.com

  1. #49
    28/11/10 21:46

    A partir del 29 de noviembre podrás leer:

    ¿Tiene España una crisis de deuda?
    https://www.rankia.com/blog/comstar/613453-tiene-espana-crisis-deuda

  2. en respuesta a Contracorriente
    #48
    17/06/10 20:16

    Contracorriente. Esa es mi intención traspasar información para compartir y debatir.
    Creo que a pesar de todo, somos un pais con potencialidades, seria triste que por culpa de un 30 % de pais que no funciona, el otro 70 % pase dificultades. Ademas este 30 % es el que nos da mala imagen del pais.

    Hemos caido en la trampa, MCD, moneda-credito-deuda, que nos puede hacer caer en la temida temida espiral de deuda-deflación.

    Ademas hay otro factor que le doy mucha importancia, el factor comunicación, no se explica bien que esta pasando a la ciudadania, no se explica el porque de la crisis y sus salidas o soluciones..esto crea mas desconfianza, mas incertidumbre, mas ahorro, menos inversiones, porque el dinero huye del miedo.

    http://www.ico.es/web/descargas/paginas/6775316_ICC-ICO%20mayo%202010.pdf

    pasare el articulo de Andy R. al profesor Esteve...si constesta sabremos su opinión

    nos vemos por aqui o por alli..
    saludos

  3. en respuesta a Ramon13
    #47
    17/06/10 18:00

    Estimado Ramon13,
    Lo primero, te felicito por haber encontrado un artículo tan esclarecedor. Relata perfectamente la situación actual.

    Creo que este artículo resume muy bien las dos posturas en boga:

    Por un lado, tenemos la postura keynesiana: estamos ante una crisis de demanda, por lo que la salida lógica es reactivar la demanda mediante gasto público, financiada con emisión de Deuda pública y apoyada en una política monetaria expansiva (por ejemplo, contando con la colaboración el Banco Central para emitir billetes, y comprar con ellos la deuda soberana emitida por el Gobierno). Para esta corriente de pensamiento, los efectos expulsión o crowding-out no son relevantes en una situación de desempleo, así como tampoco son relevantes (o al menos son secundarios) los efectos sobre la inflación. Lo que realmente importa para este enfoque es reactivar la demanda a corto plazo para reactivar, a su vez, el crecimiento de la economía.

    Por otro, está la postura neoclásica o monetarista, llamémosla como quieras. Se resume en lo siguiente: la política acertada en esta situación de crisis no es actuar mediante estímulos fiscales y monetarios, ya que los estímulos fiscales producen inflación a largo plazo y efecto expulsión sobre la inversión privada en el corto plazo; mientras que la política monetaria expansiva, al expandir la masa monetaria, sólo provoca inflación, pero no reactiva el crecimiento. Según este enfoque ¿cuál es la política a adoptar para salir de la recesión?
    En primer lugar, reducir los costes de producción, fundamentalmente, los salarios. Con estos menores salarios, descenderá tanto el coste de producción de las empresas como los precios; la caída de inflación supone un aumento en los salarios reales, por lo que el descenso en la demanda, que en principio es lo que podríamos esperar cuando se reducen los salarios, se vería compensada por los mayores salarios reales; al mismo tiempo, los menores costes salariales supondrán una recuperación de la rentabilidad de las empresas. Ambos efectos combinados (mayores salarios reales + mayores márgenes empresariales) se supone que recuperarían la demanda agregada de la economía. Al mismo tiempo, la bajada de precios haría los productos nacionales mas competitivos en el exterior, con los que el estímulo de las exportaciones también apoyaría la demanda.
    En segundo lugar, hay que realizar una reducción en gasto público con el objetivo de conseguir un presupuesto equilibrado, por dos razones: para evitar el “efecto expulsión” es decir, que el sector público no capte fondos del sector privado que podrían ser utilizados para la inversión; y para que, al tener el sector público un presupuesto equilibrado, no emitir deuda pública que a largo plazo genere inflación.
    Por último, la receta en política monetaria en este enfoque es imprimir sólo la cantidad de dinero compatible con el crecimiento de la economía a largo plazo, pero no mas, porque mas cantidad de dinero generaría inflación.

    Al final, lo que subyace detrás de una u otra teoría es el modo en como se piensa que se ajusta la producción a las variaciones en la demanda; si piensas que ante una variación de la demanda, las empresas ajustan la cantidad que producen, estarás mas de acuerdo con el enfoque keynesiano; si por el contrario, piensas que ante una variación de la demanda, la cantidad producida permanece constante, y lo que se ajustan son los precios, pues estarás mas de acuerdo con el enfoque neoclásico – monetarista.
    Particularmente, yo me posiciono mas cerca de los postulados keynesianos, porque no me creo gran parte de las premisas neoclásicas (por ejemplo, no me trago la sustitución factorial, que es una de las piezas centrales de su doctrina), y por lo que me dicta la experiencia. Pero ¡quién sabe! La Economía no es una ciencia exacta, por lo que no podemos estar seguros al 100% de cuál de los dos enfoques es más acertado. ¡No podemos hacer pruebas de laboratorio!

    Bien, una vez soltada toda la parrafada anterior, volvamos al artículo: como sé que eres un asiduo lector del blog “Oikonomía” del profesor Esteve, supongo que este artículo te trae a la memoria, igual que a mi, “El Catch-22 de la economía española”. Realmente, ésta es la situación, la que relatan tanto este artículo que has colgado como el del profesor Esteve. España tiene su capacidad de maniobra muy restringida: estamos ante una crisis de demanda, por lo que lo acertado, en mi opinión (y, por lo que creo, también en opinión del Gobierno de ZP, así como de varios economistas del FMI), debería ser una política fiscal expansiva y política monetaria expansiva. Pero España en este momento no puede implementar ninguna de estas dos políticas: por un lado, la política monetaria está en manos del BCE, y éste no está muy por la labor de llevar a cabo una política monetaria expansiva, ni de comprometerse a emitir dinero para comprar Deuda soberana de los países de la Zona Euro; Por otro lado, si España acomete una política fiscal expansiva en solitario, los mercados nos penalizan, por lo que no podemos colocar nuestras emisiones de Deuda soberana, o, si queremos hacerlo, debemos pagar una “prima de riesgo”. Es decir debemos pagar mas intereses a quien compre la Deuda.

    ¿Cuál es la salida? En mi opinión, una salida posible sería que el BCE emitiera dinero y comprase Deuda de los países de la Eurozona; esto, combinado con una política fiscal expansiva coordinada entre todos los países de la UE. ¡Pero esto sólo es mi receta, ya que soy keynesiano!
    Para un neoclásico o monetarista, pues te dirá que lo mas acertado es reducir salarios (mediante una reforma laboral), reducir déficit público (mediante recortes en las prestaciones sociales), y reformar los mercados de bienes y servicios (para permitir que los precios caigan). Para mi, esto es erróneo, sólo generará mas paro, mas desempleo y menor crecimiento, porque los precios no creo que caigan.
    Pero el problema central no es si optar por una u otra salida; el problema es que no tenemos otra opción; o presionamos políticamente contra los “corsés” que nos ha impuesto la UE (fundamentalmente, por causa de Alemania) y el BCE, para que varíen el rumbo de su política; o bien seguimos a pies juntillas el “plan anticrisis deflacionista” que nos han recetado los economistas neoclásicos.

    En este aspecto, la situación de ZP me recuerda a la de Fernando VII: este rey quería seguir una política absolutista, pero cuando triunfó la sublevación liberal de Riego, no lo quedó mas remedio que aceptar la Constitución liberal de 1812. “Marchemos sinceramente, y yo el primero, por la senda constitucional” dijo con pesadumbre, lo que algunos liberales con ansia de revancha tradujeron por “Trágala, trágala, trágala / trágala, trágala, perro”.
    Pues eso: el “trágala, perro” es la opción que ha escogido ZP: no le gusta el “plan anticrisis deflacionista”, pero no le queda otra; le quedaría la opción de intentar convencer a sus colegas europeos de que la política correcta es la keynesiana, aunque probablemente no lo intenta porque en el fondo piensa que no tiene suficiente fuerza o capacidad para convencer de su error a la UE, al BCE y sus colegas europeos. Y me pregunto ¿habría algún líder político en España capaz de hacerlo?

    Que Dios nos pille confesados.

    Saludos.

  4. en respuesta a Contracorriente
    #46
    17/06/10 12:08

    La logica o el sentido comun siempre es aplastante

  5. en respuesta a Yo mismo
    #45
    17/06/10 10:22

    Je je, buen comentario.
    ¡De pregunta tonta, nada!

    En principio, no estoy de acuerdo contigo en que el endeudamiento en si sea un problema. Creo que el problema está mas en ver los ingresos y gastos, que el endeudamiento en si. Si con los ingresos que tenemos, podemos hacer frente a los gastos, incluyendo en estos los derivados de la devolución de la deuda, pues no hay problema ninguno, en mi opinión.
    Y si hay un problema con la devolución de la deuda, y tienes capacidad para renegociar el plazo, o conseguir ingresos por otras vías, o para endeudarte mas, tampoco habría problema. Así que para mi, el problema principal no es que la deuda sea un 200% del PIB o un 400% del PIB. El problema primordial son los ingresos.

    Así que creo que tu comentario es totalmente acertado, porque incide en el quid de la cuestión. Si se quiere reducir a la vez el endeudamiento privado y el público ¿cómo es que se nos recomienda reducir ingresos privados (sueldos) e incrementar gastos (impuestos)? Con toda lógica, si a un agente privado le restas ingresos y le aumentas gastos, lo normal es que tenga aún mas dificultades para devolver su deuda.

    ¡Muy buen apunte!

    Saludos.

  6. en respuesta a Horacio pozzo
    #44
    16/06/10 23:55

    A mi me gustaria hacer una pregunta un poco tonta.

    El diagnóstico parece ser que lo grave es que el endeudamiento es un problema, Puedo compartirlo hasta cierto punto, porque la realidad es que el endeudamiento es el reflejo de un problema de ingresos y gastos...

    pues bien, si el endeudamiento privado es el problema....

    ¿Como se quiere reducir el endeudamiento publico, que no es el problema a base de reducir ingresos de los agentes privados, (sueldos) e incrementar gastos (impuestos)?

    Es sencillo para que entendamos la burrada que nos encontramos...

  7. en respuesta a Ramon13
    #43
    16/06/10 22:47

    Crisis es lo que ocurre cuando dejas que un banco te asesore, porque al banco le gusta ganar dinero y sólo puede hacerlo a costa de tu bolsillo.

    Bienvenido a la era de la avaricia sin limites, y al inicio de la latinoamericanización de España gracias a los bancos.

    Ésa es la calidad posts que me gusta. Ya empezamos a sustentar las conclusiones y a cuestionar el statu quo.

    Entonces EUA puede tener todo el keynesianismo y déficit del mundo, pero España no puede, y encima se le castiga si trata de tener austeridad para pagar deudas... Es que el truco de los bancos es ganar subiendo la rentabilidad de los bonos españoles a costa de los contribuyentes...

    Yo no veo demasiadas incógnitas. Ya arrancó la latinoamericanización de España...

  8. en respuesta a Comstar
    #42
    16/06/10 21:36

    LA CRISIS DE LA ZONA EURO

    Los bandazos del FMI

    ANDY ROBINSON - Madrid - La frustración del presidente del Gobierno español quedó patente en un desayuno a puerta cerrada a finales del mes pasado en Madrid con economistas de renombre como Jeff Sachs, Joe Stiglitz, Stephany Griffith-Jones - todos de la Universidad de Columbia, en Nueva York-y Nick Stern, de la London School of Economics.

    "Hemos tenido que cambiar constantemente de traje (...)", se lamentó Zapatero, según fuentes presentes en la reunión. En el 2007-2008, España había sido uno de los primeros países en cumplir con las recetas del nuevo Fondo Monetario Internacional keynesiano a favor de fuertes estímulos fiscales. Y cuando hace unos meses Dominique Strauss-Kahn, director gerente del FMI, aún advertía que "una salida prematura de los estímulos perjudicaría la recuperación", España le hacía caso.
    Pero los consejos de activismo fiscal eran buenos hasta que los mercados financieros decidieron que no lo fueron. Amenazada con verse forzada a adoptar un ajuste aún más duro si pedía ayuda al nuevo fondo anticrisis europeo, España optó por tirar la toalla y adoptó un programa draconiano de recortes del gasto público, según explicaba en el mismo desayuno la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado.

    Pese a consejos anteriores, el FMI aplaudió las nuevas "medidas audaces y concretas, como recortar los salarios en el sector público". Las agencias de calificación de deuda tan influyentes en los mercados de deuda, también. "El colapso de la confianza en los mercados ha terminado el debate sobre los estímulos fiscales", dijo Arnaud Mares, vicepresidente de Moody ´ s, en una entrevista concedida a La Vanguardia.Y, siguiendo la vieja regla de que con los mercados financieros conviene ser más ortodoxo que el Papa, el Gobierno optó casi exclusivamente por medidas de recorte de gasto, pese a que Mares afirmó:
    "Nosotros, en Moody ´ s, somos agnósticos respecto a impuestos o gasto".
    Pero luego Fitch, rival de Moody´s en el negocio de calificar deuda, mareó aún más la perdiz. Rebajó la deuda española citando el "impacto de las medidas de ajuste sobre el crecimiento". La frustración que Zapatero manifestó en el desayuno puede resumirse en el dicho británico Damned if you do; damned if you don´t (maldito si lo haces; maldito si no).
    Pese a su propio viaje de ida y vuelta desde la ortodoxia a la heterodoxia, el FMI aún defiende la lógica del programa de estímulos español en el 2008, equivalente al 4% del PIB, mucho más que otros países europeos como Alemania. Jorg Decressin, economista responsable de la zona euro del FMI, lo calificó en abril de "acertado" ya que "la causa del aumento del déficit no son los estímulos sino la caída de recaudación tributaria" debida a la recesión. Sin los estímulos - vino a decir-,el déficit español ahora sería aún mayor.

    Pero crecen las críticas al FMI, a las agencias de calificación y a otros centros de análisis económico, que parecen estar zigzagueando detrás de mercados, adaptando sus argumentos a la ciclotimia financiera.
    Desde un lado, un grupo de economistas critican ya el exceso de celo keynesiano del FMI en el 2008. "Yo estaba en contra, desde el principio, de los estímulos fiscales en Estados Unidos y en países como España", dijo Sachs, autor de las draconianas terapias de choque en América Latina y Europa del Este en los años ochenta y noventa. "El FMI lo recomendaba bajo presiones de Estados Unidos, pero lo que ganas con ese tipo de política a corto plazo lo pierdes a largo", añadió.
    Pero para otros economistas no es el FMI keynesiano del 2008 el problema, sino el nuevo FMI del 2010, que vuelve a sus raíces. "Es extraño - dijo en una entrevista a La Vanguardia Robert Kuttner, fundador del influyente Instituto de Política Económica en Washington y director de la revista Prospect-.El FMI, bajo el socialista francés Dominique Strauss-Kahn, había rechazado las políticas de austeridad que hicieron tanto daño a su imagen en las economías emergentes; pero ahora en Europa vuelve a las recetas de austeridad que jamás funcionan".
    "España -continuó- era un modelo de buena política fiscal; no tiene un Estado de bienestar especialmente caro; sufre las consecuencias fiscales de una caída de ingresos achacable a la recesión. ¿Por qué, entonces, castigarla con duchas frías?", se pregunta.

    Kuttner cree que "es una locura permitir que los mercados pongan las condiciones (...) El pánico financiero tiene una raíz que es totalmente independiente de las cuestiones fiscales", dice. Más que dar bandazos a la zaga de mercados al borde de un ataque de nervios, las autoridades deberían tranquilizarlos, dijo: "Asegúrate de que has comprado suficiente deuda soberana como para que los mercados se sientan tranquilos y seguros; es lo que ha hecho la Fed". Esto puede ser la raíz del problema. Para economistas como Kuttner, que siguen la tradición de Keynes y de Hyman Minsky, si el activismo fiscal heterodoxo asusta a los mercados, hay que calmarlos con medidas monetarias heterodoxas también. Y Strauss-Kahn no logró convencer al BCE y a Alemania a tiempo de que el keynesianismo monetario era tan importante como el keynesianismo fiscal. "Keynes siempre ponía más énfasis en lo monetario que en lo fiscal", dijo Graham Turner, de GFC Economics, en Londres.
    Los estímulos fiscales sin las correspondientes compras de deuda provocan miedo a moratoria y suben los tipos a la deuda considerada arriesgada."Japón en los noventa ya demostró que la expansión fiscal sin la compra de bonos no funciona", dice Turner. Aunque el BCE finalmente ha empezado a comprar deuda periférica - por 35.000 millones de euros en el último mes-,es insuficiente y demasiado tarde, advierte.

    Asimismo, pese a sus esfuerzos, el FMI tampoco logró que los estímulos fiscales estuviesen diseñados para reducir los desequilibrios en la zona euro. Esto ha dado el resultado perverso de que España ha hecho más en términos relativos para generar demanda agregada en la zona euro que Alemania. Economistas del instituto DIW berlinés reconocieron que Alemania - con un superávit comercial frente a España por más de 12.000 millones de euros en el 2009-"esperaba aprovechar los estímulos de los demás".
    Alemania, sus bancos e inversores se dejar llevar por sus ideas de inversión...
    ---------------------------------------
    mi comentario a debatir

    El articulo de Detlef Gütler, pag,4 del suplemento dinero de Lavanguardia, de este domingo, nos indica como actúa la banca alemana,“el dinero alemán idiota” por su preferencia a comprar e invertir un productos de de fuera aunque sean malos ..el Kreditersatzgeschäft. …. “invertir dinero en lugar de prestarlo” seguramente enlaza el porque en España en 2009,siguió colocando células hipotecarias a Alemania a inversores, bancos y fondos de pensión alemanes, de esta forma se aprovechaba de los estímulos de los demás como dice A.Robynson en este articulo.

    El FMI acaba dependiendo de su máximo contribuyente Usa, hay actuaciones suyas para todos los gustos, Argentina y México no quedaron muy contentos. En la crisis asiatica creo que el FMI,actuo bien, pero no se hizo caso de esta crisis como aviso de posteriores tal como dijo el BPI.

    Creo hay contradicciones, porque hay muchas interrelaciones, cuando se aplican medidas no convencionales se crea mas incertidumbre, mas información asimétrica, se emiten mas falsas señales. Hay también el efecto del carry trade, (puede implicar una nueva burbuja de activos) Hay también el efecto de no saber que pasara con tanto tiempo en Usa con tasas de interés al 0 (en realidad negativas) Se indica que con este tipo de interés se fomenta la especulación. La FED conduce al mercado, estaría relacionado con el Quantitative Easing, empujando los tipos a un valor negativo.
    No se sabe bien como actuara China. (pasa de comprar deuda de Usa, a comprar la semana siguiente deuda europea, o bien oro la otra semana)Además de los efectos del "overshooting" que se explican por la diferente velocidad con que operan los mercados de activos financieros con respectos a los procesos de creación de capital físico.
    Y en España encima los efectos de expulsión expulsión ( crowding out)..., y la recesion de balance (desapalancamientos de familias, empresas y bancos)
    Demasiadas incógnitas en poco tiempo, este es el problema.

  9. en respuesta a Contracorriente
    #41
    16/06/10 21:31

    Envio a comstar y a contracorriente para que me deis vusstra opinión de este articulo (y quien mas quiera claro)

    LA CRISIS DE LA ZONA EURO

    Los bandazos del FMI

    ANDY ROBINSON - Madrid - La frustración del presidente del Gobierno español quedó patente en un desayuno a puerta cerrada a finales del mes pasado en Madrid con economistas de renombre como Jeff Sachs, Joe Stiglitz, Stephany Griffith-Jones - todos de la Universidad de Columbia, en Nueva York-y Nick Stern, de la London School of Economics.

    "Hemos tenido que cambiar constantemente de traje (...)", se lamentó Zapatero, según fuentes presentes en la reunión. En el 2007-2008, España había sido uno de los primeros países en cumplir con las recetas del nuevo Fondo Monetario Internacional keynesiano a favor de fuertes estímulos fiscales. Y cuando hace unos meses Dominique Strauss-Kahn, director gerente del FMI, aún advertía que "una salida prematura de los estímulos perjudicaría la recuperación", España le hacía caso.
    Pero los consejos de activismo fiscal eran buenos hasta que los mercados financieros decidieron que no lo fueron. Amenazada con verse forzada a adoptar un ajuste aún más duro si pedía ayuda al nuevo fondo anticrisis europeo, España optó por tirar la toalla y adoptó un programa draconiano de recortes del gasto público, según explicaba en el mismo desayuno la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado.

    Pese a consejos anteriores, el FMI aplaudió las nuevas "medidas audaces y concretas, como recortar los salarios en el sector público". Las agencias de calificación de deuda tan influyentes en los mercados de deuda, también. "El colapso de la confianza en los mercados ha terminado el debate sobre los estímulos fiscales", dijo Arnaud Mares, vicepresidente de Moody ´ s, en una entrevista concedida a La Vanguardia.Y, siguiendo la vieja regla de que con los mercados financieros conviene ser más ortodoxo que el Papa, el Gobierno optó casi exclusivamente por medidas de recorte de gasto, pese a que Mares afirmó:
    "Nosotros, en Moody ´ s, somos agnósticos respecto a impuestos o gasto".
    Pero luego Fitch, rival de Moody´s en el negocio de calificar deuda, mareó aún más la perdiz. Rebajó la deuda española citando el "impacto de las medidas de ajuste sobre el crecimiento". La frustración que Zapatero manifestó en el desayuno puede resumirse en el dicho británico Damned if you do; damned if you don´t (maldito si lo haces; maldito si no).
    Pese a su propio viaje de ida y vuelta desde la ortodoxia a la heterodoxia, el FMI aún defiende la lógica del programa de estímulos español en el 2008, equivalente al 4% del PIB, mucho más que otros países europeos como Alemania. Jorg Decressin, economista responsable de la zona euro del FMI, lo calificó en abril de "acertado" ya que "la causa del aumento del déficit no son los estímulos sino la caída de recaudación tributaria" debida a la recesión. Sin los estímulos - vino a decir-,el déficit español ahora sería aún mayor.

    Pero crecen las críticas al FMI, a las agencias de calificación y a otros centros de análisis económico, que parecen estar zigzagueando detrás de mercados, adaptando sus argumentos a la ciclotimia financiera.
    Desde un lado, un grupo de economistas critican ya el exceso de celo keynesiano del FMI en el 2008. "Yo estaba en contra, desde el principio, de los estímulos fiscales en Estados Unidos y en países como España", dijo Sachs, autor de las draconianas terapias de choque en América Latina y Europa del Este en los años ochenta y noventa. "El FMI lo recomendaba bajo presiones de Estados Unidos, pero lo que ganas con ese tipo de política a corto plazo lo pierdes a largo", añadió.
    Pero para otros economistas no es el FMI keynesiano del 2008 el problema, sino el nuevo FMI del 2010, que vuelve a sus raíces. "Es extraño - dijo en una entrevista a La Vanguardia Robert Kuttner, fundador del influyente Instituto de Política Económica en Washington y director de la revista Prospect-.El FMI, bajo el socialista francés Dominique Strauss-Kahn, había rechazado las políticas de austeridad que hicieron tanto daño a su imagen en las economías emergentes; pero ahora en Europa vuelve a las recetas de austeridad que jamás funcionan".
    "España -continuó- era un modelo de buena política fiscal; no tiene un Estado de bienestar especialmente caro; sufre las consecuencias fiscales de una caída de ingresos achacable a la recesión. ¿Por qué, entonces, castigarla con duchas frías?", se pregunta.

    Kuttner cree que "es una locura permitir que los mercados pongan las condiciones (...) El pánico financiero tiene una raíz que es totalmente independiente de las cuestiones fiscales", dice. Más que dar bandazos a la zaga de mercados al borde de un ataque de nervios, las autoridades deberían tranquilizarlos, dijo: "Asegúrate de que has comprado suficiente deuda soberana como para que los mercados se sientan tranquilos y seguros; es lo que ha hecho la Fed". Esto puede ser la raíz del problema. Para economistas como Kuttner, que siguen la tradición de Keynes y de Hyman Minsky, si el activismo fiscal heterodoxo asusta a los mercados, hay que calmarlos con medidas monetarias heterodoxas también. Y Strauss-Kahn no logró convencer al BCE y a Alemania a tiempo de que el keynesianismo monetario era tan importante como el keynesianismo fiscal. "Keynes siempre ponía más énfasis en lo monetario que en lo fiscal", dijo Graham Turner, de GFC Economics, en Londres.
    Los estímulos fiscales sin las correspondientes compras de deuda provocan miedo a moratoria y suben los tipos a la deuda considerada arriesgada."Japón en los noventa ya demostró que la expansión fiscal sin la compra de bonos no funciona", dice Turner. Aunque el BCE finalmente ha empezado a comprar deuda periférica - por 35.000 millones de euros en el último mes-,es insuficiente y demasiado tarde, advierte.

    Asimismo, pese a sus esfuerzos, el FMI tampoco logró que los estímulos fiscales estuviesen diseñados para reducir los desequilibrios en la zona euro. Esto ha dado el resultado perverso de que España ha hecho más en términos relativos para generar demanda agregada en la zona euro que Alemania. Economistas del instituto DIW berlinés reconocieron que Alemania - con un superávit comercial frente a España por más de 12.000 millones de euros en el 2009-"esperaba aprovechar los estímulos de los demás".
    Alemania, sus bancos e inversores se dejar llevar por sus ideas de inversión...

    Andy Robinson..
    -----------------
    mi comentario;
    El articulo de Detlef Gütler, pag,4 del suplemento dinero de Lavanguardia, de este domingo, nos indica como actúa la banca alemana,
    “el dinero alemán idiota” por su preferencia a comprar e invertir un productos de de fuera aunque sean malos ..el Kreditersatzgeschäft. …. “invertir dinero en lugar de prestarlo” seguramente enlaza el porque en España en 2009,siguió colocando células hipotecarias a Alemania a inversores, bancos y fondos de pensión alemanes, de esta forma se aprovechaba de los estímulos de los demás como dice A.Robynson en este articulo.

    El FMI acaba dependiendo de su máximo contribuyente Usa, hay actuaciones suyas para todos los gustos, Argentina y México no quedaron muy contentos. En la crisis asiatica el FMI,actuo bien, pero no se hizo caso de esta crisis como aviso de posteriores tal como dijo el BPI.

    Hay contradicciones, porque hay muchas interrelaciones, cuando se aplican medidas no convencionales se crea mas incertidumbre, mas información asimétrica, se emiten mas falsas señales. Hay también el efecto del carry trade, (puede implicar una nueva burbuja de activos) Hay también el efecto de no saber que pasara con tanto tiempo en Usa con tasas de interés al 0 (en realidad negativas) Se indica que con este tipo de interés se fomenta la especulación. La FED conduce al mercado, estaría relacionado con el Quantitative Easing, empujando los tipos a un valor negativo.
    No se sabe bien como actuara China. (pasa de comprar deuda de Usa, a comprar la semana siguiente deuda europea, o bien oro la otra semana)Además de los efectos del "overshooting" que se explican por la diferente velocidad con que operan los mercados de activos financieros con respectos a los procesos de creación de capital físico.
    Y en España encima los efectos de expulsión expulsión ( crowding out)..., y la recesion de balance (desapalancamientos de familias, empresas y bancos)
    Demasiadas incógnitas en poco tiempo, este es el problema.

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