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La genial película de Charles Chaplin, la Quimera del oro comienza con una larga y penosa procesión de futuros buscadores de oro hacia lo que consideran que será su paraíso. Muchos han dejado atrás sus trabajo y familias pero no les importa porque ya se imaginan a sí mismos recogiendo la pepitas de oro a puñados.

Como sabemos la realidad fue muy diferente. Haciendo honor al título de la película, para la mayoría la búsqueda de riqueza sólo fué una quimera. Algunos si encontraron lo que estaba buscando pero el negocio nunca estuvo en buscar oro sino en proporcionar los medios y herramientas precisos para su búsqueda. Es decir: los que realmente ganaron con la fiebre del oro no fueron los buscadores de oro sino los que vendían los picos y las palas.



 

El beneficio no estaba en la venta a los que habían tenido fortuna sino en el aluvión que llegaba buscándola. Era preciso que llegaran constamente nuevo buscadores del oro para que el negocio funcionara y para ello había que alentar lo que se denominó la fiebre del oro. Aunque históricamente ha habido varias (la que se suele tener en la cabeza y suele salir en las películas es la de California de 1848) todas ellas tienen una serie de elementos en común:

  • Medio rápido de encontrar mucha riqueza.
  • La carencia de unos grandes requisitos tanto económicos como personales para lograr esa riqueza.
  • Una sensación de urgencia que provoca una necesidad de acción inmediata.

 

Es normal que a este fenómeno se le denominara fiebre, puesto que lo que la sufrían actuaba de modo irracional, como si tuvieran algún trastorno. Una reflexión mínima les llevaría a replantearse lo que estaba haciendo:

  • No había garantía de encontrar oro. La fiebre se lanzaba con apenas unas pepitas.
  • Aunque efectivamente hubiera bastante oro. Para localizarlo y extraerlo harían falta medios y conocimientos de los que la mayoría carecia.
  • Si fuera tan fácil hacerse rico con el oro, habría que plantearse por qué otros en mejor posición no iban.


Pero todos estos planteamiento están de más, los cientos de miles de buscadores de fortuna estaban convencidos de su éxito independientemente de las circunstancias.

No es fácil encontrar las causas de este comportamiento, aunque es probable que simplemente sea una salida fácil a una situación complicada. Pensaban que iban a tener éxito porque necesitaban imperiosamente tener éxito. La mayoría de de los que fueron procedían del medio rural, con un trabajo duro y escasos alicientes.

Es posible que se piense que la comparación entre el trading y la fiebre del oro resulten exagerada, pero yo creo que tienen muchos puntos en común, sobre todo con una cierta manera de entender el trading.

Esta manera está ejemplificada por el anuncio de un broker del forex que he vista hace poco . En él promete grandes beneficios de manera inmediata y sin mayores requisitos. El apalancamiento hace milagros y donde hay uno pone mil, y esos mil hacen que el dinero llegue en oleadas, sólo hay que abrir una cuenta y empezar a recoger lo beneficios.

No estaría mal, pero, como sabemos, el tema no funciona así. Pero no porque lo ponga aquí sino porque si fuera de esa manera el mercado no podría funcionar. Los beneficios de unos son las pérdidas de otro. Y nadie va a soltar su dinero así como así, en bolsa cada euro hay que ganárselo. El único que gana en cualquier caso es el broker. Igual que en el caso del buscador de oro, aquel que pone los medios es el que tiene el beneficio asegurado.

Con esto no quiero decir que no se pueda ganar dinero con el forex, ni que no se puedan tener beneficios con el broker en cuestión (aunque sería recomendable analizar tarifas, horquilla de compra y venta además del respaldo legal con el que cuenta), ni que el apalancamiento no sea una herramienta utilizable. Simplemente creo que es importante asumir que las pepitas no están a ras de suelo esperándonos.

Las semana veremos algunas sencillas reglas que nos pueden ayudar no tanto a encontrar nuestra mina de oro como a ver donde puede haber pepitas que compensen nuestro trabajo.

 

  1. en respuesta a Migueln
    #3
    Theta Positivo

    Hola Migueln.
    A mi tampoco me gustan este tipo de anuncios, pero la verdad es que el asunto es complejo. Por un lado no hay un compromiso firme por parte del broker y por otro cada uno es libre de hacer con su dinero lo que considere mejor. Yo creo que la solución pasa por mejorar la cultura económica.

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  2. en respuesta a Migueln
    #2
    Xman6020

    Me ha gustado la comparacion , aunque estoy de acuerdo con Migueln

  3. #1
    Migueln

    Buenos dias,

    Lo que parece hasta cierto punto vergonzoso es que se promocionen en esta web ese tipo de anuncios estafa de brokers que prometen ganan una fortuna sin esfuerzo, ni conocimientos.

    Saludos

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