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Se acerca la fecha de publicación de los Stress Test realizados sobre las 19 mayores entidades financieras norteamericanas, y el mercado responde con nerviosismo, y para prueba el recorte de entorno al -4% de los principales índices mundiales en la sesión de ayer. Se dará un adelanto tan pronto como el 24 de Abril, y resultados completos para el 4 de Mayo. Corren rumores de que un buen número de entidades podrían tener problemas en aprobar estos exámenes, que es probablemente lo que está motivando a los inversores que participaron de la anterior subida, a soltar papel... ¿Pero qué hay de cierto en ello, y en caso de confirmarse, qué implicaciones finales tendrían para el mercado ?

Vaya por delante que hay quien opina que los Stress Tests, están planteados sobre unas hipótesis de partida que en los momen tos actuales no son ni siquiera válidas, dado que los datos conocidos en la actualidad sobre PIB y Desempleo de la economía estadounidense, exceden ya las previsiones utilizadas por los Stress Test, incluso en el escenario más desfavorable...

Es cierto, ¿ pero qué mas da ? El objetivo de los Stress Test, es eliminar la incertidumbre sobre la transparencia de las cuentas reflejadas por las entidades financieras, al colocar al Gobierno, como auditor independiente. Que las entidades aprueben con mejor o menor nota, es secundario hasta cierto punto, habida cuenta de que una vez determinada la magnitud de sus necesidades de capital, se las va a salvar recomprándolas los activos tóxicos de sus balances. Y estas recompras se van a realizar con una participación del 8% de capital privado, osea prácticamente de gratis por el Estado Norteamericano. Como contrapartida, la política monetaria del Quantitative Easing, esto es emitir más dinero si con lo que hay no se llega a apagar el fuego.
Para decirlo de otra manera, da igual los ceros en la cifra del agujero, pues la solución pasa por emitir dinero en una cuantía similar, y descargar los balances de las entidades implicadas, recomprando los activos tóxicos, y para eso en principio no hay limitaciones. Hoy mismo hemos conocido que el Banco de Inglaterra se va a plantear la necesidad de continuar implementando más Quantitative Easing en su política monetaria (osea, que se les ha acabado ya el dinero de la última impresión...)

Tengan en cuenta que la solución planteada es bien distinta de la ensayada en intentos anteriores. Si bien se trata de seguir inyectando liquided al sistema, la forma de hacerlo es radicalmente distinta, y sus implicaciones muy diferentes. En un primer intento, se inyectó liquided en las entidades con problemas, vía nuevos préstamos, o contra nuevas emisiones de acciones preferentes de éstas, lo que implicaba una mayor carga financiera en el primero de los supuestos, y un importante efecto dilutivo en el segundo. El ejemplo más claro es AIG, donde el Estado Norteamericano ha pasado a ser el primer accionista con más del 80% de su capital. Lo anterior lógicamente era un proceso de nacionalización encubierta, que más que ayudar a la recuperación de las cotizaciones de estas entidades, provocó que el mercado comenzase a descontar que éstas podrían valer cero (Citigroup por cotizando por debajo de un dólar, etc...). Además el origen del problema seguía latente en sus balances, esto es los activos tóxicos y el lastre que el mark to market periódico sobre los mismos, provocaba sobre sus cuentas de resultados.

La solución planteada ahora es, por decirlo de forma coloquial, "un chollo" para las Entidades con problemas: Ingresan liquided, a cambio de vender sus activos tóxicos, que no tienen precio en el mercado actual, porque nadie los quiere debido a las negativas expectativas que soportan... ¿y el precio..? pues hombre, dado que en las subastas de recompra, el 92% del capital aportado va a ser público, cabe suponer que les será bastante favorable. De ahí el impresionante rebote que el sector financiero ha tenido, en muchos de los casos superior al 100% en apenas mes y medio. Y no es que el mercado se hubiese pasado infravalorando las entidades anteriormente (probablemente hubiesen llegado a valer cero si el proceso de nacionalización encubierta hubiese continuado...), es que la situación ahora es bien distinta, y los bancos tienen otro precio.

De lo anterior se puede concluir que probablemente habramos visto ya los bajos de la crisis financiera, que no de la economía real, que como todos sabemos lleva un decalaje de entre 6 y 12 meses con respecto de la financiera. La publicación de los StressTest, provocará sin duda un incremento de las volatilidades en los mercados, y probablemente una de las últimas oportunidades de sumarse al cambio de tendencia, que en mi opinión se ha originado.
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