¿Porqué sabemos que las encuestas son irreales?; ¡por las elecciones!; ¿y el PIB?

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Con cierta periodicidad nos encontramos con las encuestas electorales, que suelen dar toda una serie de resultados. En estas encuestas tenemos siempre unos resultados determinados, y dos tipos de problemas, que detectamos cuando oímos a todos los analistas, expertos y políticos explicándolos.

En primer lugar, el principal problema es que tenemos toda una serie de resultados y tendencias, que cada cual interpreta de una forma distinta, buscando resaltar aquellas cosas que le vengan bien de acuerdo a sus intereses en ese momento. Por esto, cuando tenemos una encuesta política, cada uno de los partidos políticos sacará su visión y por supuesto nos convencerá de que los aspectos importantes de toda la información que se facilite será una determinada. Este problema no es más que de enfoque, ya que por un lado usamos la estadística como un instrumento de marketing y no como un medio para conocer los resultados; y por otro lado en casos se utiliza mal.

Y el segundo problema es que las encuestas y por definición las estadísticas no son más que un conjunto de instrumentos, medios y técnicas para tratar de estimar una realidad que no es conocida, (bien para intentar anticipar el futuro, o bien para conocer el presente). Por tanto, por pura definición las estadísticas nunca coinciden con la realidad, (que es desconocida), y desde luego a lo que se aspira es a que los resultados se aproximen lo mejor posible a una realidad que no podemos conocer.

En el caso de las encuestas políticas, la realidad es que una vez cada cuatro años, se contrasta la realidad con la encuesta y esto es lo que permite decir aquello de “las encuestas que valen son las urnas” cuando las encuestas te van mal. En estos días, desde luego es el partido socialista el que está en una situación en las encuestas en la que cuesta encontrar ya argumentos a favor del gobierno, (ni tan siquiera buscando y rebuscando entre los datos un aspecto favorable).

Esto nos permite entender que los socialistas hoy entienden perfectamente el sistema de la estadística; comprenden que hoy su apoyo no pasa por su mejor época, pero dejan bien claro que no es más que estadística, de tal forma que lo que pretenden mostrar las encuestas electorales es una aproximación a la realidad pero en ningún caso la realidad. A fin y a cuentas, los resultados electorales son una suma de votos, (un dato cierto, objetivo y verificable, salvo manipulaciones), mientras que las encuestas son un resultado estadístico que tratan de determinar este resultado antes de que se produzca o en el caso de “si se produjese ahora”.

En las citas electorales, es un momento en el que de repente comprobamos la exactitud o no de las encuestas. En cada día o jornada de elecciones nos encontramos a las 20.00 horas con todos los pronósticos sobre el resultado de ese día, y en un muy breve espacio de tiempo, nos encontramos con los resultados finales, de forma que podemos comprobar el funcionamiento de la estadística. Para el mismo momento, conocemos la realidad y la estimación, de tal forma que vemos como la estadística falla. En el caso de las encuestas de los días electorales, además tenemos una situación en la que los fallos no pueden ser achacados a la intencionalidad. Nadie tiene el menor interés en cocinar unos datos que no van a servir absolutamente para nada más que para demostrar que se acierta a las 20.00 un resultado que se conocerá un par de horas después. Por tanto, es quizás el ejemplo perfecto de encuesta no manipulada.

Al ser encuestas muy centradas en los resultados electorales, tampoco asumen el problema de la interpretación; problema que sí ocurrirá con los propios resultados electorales, (en los que cada uno de los partidos enfocarán la importancia en unos puntos concretos, para dar la imagen que les interesa).

Al tener este ejemplo, todo el mundo es consciente de que cuando hablamos de estadística estamos hablando con limitaciones y todo el mundo usa el “si hoy hubiese elecciones….ganaría..”, pero asumiendo que estamos hablando no de la realidad sino de una estimación de esta realidad.

Pero teniendo claro el funcionamiento de la estadística en este caso, curiosamente en otros casos, lo que encontramos es una confusión total y absoluta. En particular, me parecen especialmente importantes los resultados de crecimiento de la economía. Para analizar el crecimiento, a día de hoy, la variable que usamos es el PIB que es el producto que se genera en el interior del país. O sea que cuando damos el dato del PIB, lo que estamos es diciendo que es lo que ha producido el país. Ni más menos, pero incluso a pesar de que mucha gente sabe que el dato se revisa varias veces con posterioridad, nadie parece recordar que el PIB no es otra cosa que el resultado de un modelo econométrico y que por tanto es estadística pura y dura.

Al final, nadie contabiliza la producción total de un país, sino que se construye en un modelo econométrico a partir de encuestas y de datos obtenidos por el instituto nacional de estadística. ¿Cuál es el crecimiento del PIB?. Pues en la realidad vaya usted a saber, Por qué nunca lo podremos saber. Curiosamente este hecho en lugar de poner el dato en cuestión en su lugar y asumir que es una estadística, nos lleva a que lo tomamos como un dato cierto. Para entenderlo mejor, es como si no celebrásemos elecciones jamás; al no tener un momento en el que podemos comprobar la desviación de la realidad y las estimaciones, creeríamos que las estimaciones son siempre exactas, ¡porque nunca veríamos el error!.

Estos días hemos comprobado que España creció un 0,2% en el trimestre; y todos hemos quedado tranquilos, sobre todo porque se ha aderezado con previsiones. Recordemos que el Banco de España, el gobierno y múltiples instituciones realizan predicciones de este dato, y de repente un buen día el INE proporciona el dato REAL, y no caemos en que el dato REAL es simplemente la primera estimación del PIB por parte del INE. Y es la primera, porque a medida que se va obteniendo información, se va introduciendo, de forma que el valor del pib para un ejercicio va cambiando en el tiempo.

  1. #3
    27/02/11 12:40

    La veracidad del PIB es algo que llevo mucho tiempo cuestionándome. A mis cortas luces me pregunto: cómo se entiende que el PIB español haya caído solo unas pócas décimas en estos últimos años (en 2010 incluso volvió a crecer), cuando el pais ha perdido un pulmón (la construcción), el paro se ha visto duplicado, los salarios se han congelado, la presión fiscal ha aumentado, el sector turístico se ha estancado, la inversión y financiación exteriores se han cortado.

    El plan E por sí solo no explica el sostenimiento del PIB: los datos oficiales de PIB son un churro, al igual que los de desempleo.

  2. #2
    24/02/11 02:04

    Un problema fundamental en estadística es el sesgo, en este caso, el sesgo muestral, que es el introducido por la técnica de diseño de la muestra.
    En nuestro caso, tenemos un primer universo muestral, que es el de todos los votantes potenciales, todos aquellos que tienen derecho a voto. Luego sobre ellos aplican la muestra, quieren determinar la voluntad de voto y les salen que tienen que entrevistar a X personas. Cogen una guía telefónica en formato electrónico y ponen a un equipo de gente a entrevistar a esas X personas. (Puede complicarse mas, las técnicas estadísticas pueden ser muy elaboradas, en este caso suelen utilizar muestreo por conglomerados, en que se sacan muestras de poblaciones, y luego de numero telefónicos de esas poblaciones).
    Además, tienen el problema económico, pues quieren sacar un resultado gastando poco dinero, y algo barato y de calidad resulta ser una contradicción en términos.

    Pero el universo muestral el día de las elecciones es distinto, pues es el de todos aquellos que, teniendo derecho a voto, se toman la molestia de ir al colegio electoral, hacer cola y votar. Esto hace que lo que miden en la muestra es la idea de, que nunca es lo mismo que el voto, veamos una lista de errores:

    1. No todo el que es votante potencial es votante real. Por lo que sea, muchos de los que tienen derecho a votar no irán.
    2. No todos los votantes potenciales tienen línea telefónica publicada en guías, por lo que aquellos votantes que no están en guías no están representados. Y de los que tienen guia igual no te dicen que en realidad no tienen derecho a voto, o vete tu a saber , que la gente es muy imaginativa.
    3. No todos los votantes dicen la verdad. Introducen ruido en la muestra.

    La lista no es limitativa, seguro que a algún lector se le ocurren más.

    Por eso, la muestra se corresponde a la pregunta ¿Qué dicen que votarían los votantes potenciales que están incluidos en guías telefónicas? Y cualquier parecido entre eso y el voto real es, lógicamente, pura coincidencia. Algo se tienen que parecer, pero solo eso, parecer.

    Por cierto, está comprobado que los errores de estas estadísticas se reducen cuando en lugar de preguntar ¿Qué va a votar usted? Se pregunta ¿Qué resultado cree que habrá en las próximas elecciones? Lo que demuestra que en realidad, los votantes tienen muy buena idea del resultado futuro, que reconocen no tiene porqué coincidir con su deseo.

  3. #1
    23/02/11 22:44

    El PIB es una medida de gasto, y es controlable en la medida en que se pueda tener crédito disponible. Es que para pretender ser rico sin serlo, lo que se ocupa es poder pedir prestado. Por eso es que el PIB no es un indicador de crecimiento de la economía real, sino que es un poco como un indicador de petulancia político-económica (PIB = Petulacia Irresponsable con Burradas).

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