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Los limitadores de velocidad no sirven para evitar multas, ¿y accidentes?. Mejor otras ideas.

 

En el post sobre el invento más estúpido para evitar multas de velocidad, creo que quedó claro que el limitador de velocidad, tiene una utilidad más que limitada si lo que queremos es evitar las sanciones de tráfico. Quedaba determinar si tenía alguna utilidad para mejorar la seguridad vial o evitar accidentes.

Si recordamos que el principal problema es que simplemente en la gran mayoría de los trayectos que hacemos va apagado, ya podemos asumir que poco o nada va a hacer para mejorar la seguridad vial. No es más complicado que eso. Sin embargo, lo curioso es que en la propia revista de la DGT nos comunicaba que los limitadores de velocidad son un instrumento de comodidad; ¡NO DE SEGURIDAD!. Claro que era en 2003, donde nos decía que no se podían usar en tramos sinuosos, firmes en mal estado, situaciones de lluvia, tráfico, … Vamos que se usen en autovías y autopistas, en las que nos encontramos con la menor incidencia respecto a las infracciones por velocidad.

Hace un año, ya explicaba un poco este tema, a cuenta de un estudio en el que se afirmaba que el uso de los limitadores de velocidad reduciría las muertes hasta cerca de un 60%, estudio ridículo donde los haya. Este es un ejemplo muy bueno de lo que es la manipulación estadística en función de los objetivos o por pura incompetencia.

En primer lugar nos encontramos con la confusión entre concurrencia y causalidad. Por convencionalismo, (lo que viene a ser un decreto ley), si en un accidente alguno de los vehículos, (o el vehículo implicado), circula a velocidad inadecuada, esta pasa a ser la causa oficial del accidente. Por supuesto, la elevada velocidad causa y agrava accidentes, pero alterar los análisis con un sesgo de este estilo, jamás puede ser bueno para conocer la realidad exacta del problema. Y el más elemental sentido común, nos lleva a la conclusión que si queremos conocer los accidentes que ha causado la velocidad excesiva, tendremos que conocer los accidentes que ha causado la velocidad excesiva, y no en los que ha estado presente.

En segundo lugar nos encontramos con la agrupación dentro de la velocidad excesiva de dos tipos de velocidad excesiva; por un lado tenemos la velocidad superior a los límites de velocidad establecidos y por otro lado la velocidad inadecuada a las circunstancias de la vía. A pesar de las enormes diferencias entre las dos causas esta se une, para estos informes y la realidad es que no es lo mismo un accidente por circular por encima del límite que un accidente por circular en una zona a velocidad excesiva pero inferior al límite. En el primer caso, la negligencia del conductor es obvia, pero en el segundo caso estamos ante una situación en la que el conductor respeta las señales pero o bien estas, o bien la carretera o bien las circunstancias no son las adecuadas. Por supuesto, para analizar las causas de los accidentes, (lo primero para evitarlos), tenemos que tener en cuenta la fiabilidad de los datos y los sesgos no hacen más que alterar los resultados, hasta el extremo de que no existe ninguna causa imputable a fallos de la carretera.

Por lo tanto la elaboración de esta estadística está más que claramente enfocada a trasladar la responsabilidad de los accidentes a los conductores, a su vez que proporcionando la coartada para la infracción de tráfico más fácil de perseguir que es el superar los límites de velocidad.

Si buceamos un poco comprobamos que en el 2008, (último año en el que hay datos), nos encontramos con que los conductores que sobrepasaban los límites de velocidad en un accidente con víctimas ascienden a 1.863 sobre 160.820, (un 1,15%). Es en el único punto donde nos encontramos desagregada la información entre las dos causas de velocidad excesiva, y poca o ninguna información podemos sacar de este dato, ya que no sabemos ni en cuántos de estos accidentes ha habido muertes o cuántas muertes han existido, en cuantos la culpa ha sido del exceso de velocidad o simplemente es imposible contestar a la pregunta: ¿Cuántos muertos ha ocasionado el que las personas superen el límite establecido?. Porque hemos de recordar que tanto los limitadores de velocidad, como los radar, como las señales de tráfico nos hablan de límites de velocidad establecidos.

Mucho más grave es que no tenemos información del número de accidentes que son causados por circular a una velocidad excesiva pero inferior al límite. Y esto es especialmente grave, porque está claro que todas las muertes por circular encima del límite son evitables cumpliéndolo, pero con un limitador, con un respeto escrupuloso de las normas de tráfico o con cuatrocientos mil radar ¿Cuántas muertes de personas que circulaban por debajo del límite se evitan?. La respuesta es ninguna.

Frente a los 1.863 personas que circulaban por encima del límite cuando tuvieron un accidente con víctimas en 2008, tenemos a 12.842 que circulaban por debajo del límite pero sin embargo a velocidad excesiva, (o dicho de otra forma un 1,15% frente a casi un 8%). Programando un limitador o avisador de límite por gps o por reconocimiento de señales. ¿Cuántas de las 12.842 víctimas se evitarían?. Ninguna. Porque el avisador coge la información de las señales y en consecuencia si en un tramo la velocidad a la que se puede circular es inferior al límite, simplemente no se enteraría.

Por tanto si quisiesen adoptar una medida útil, la primera tendría que ser cambiar completamente el criterio de señalización de velocidad. Y poner los limites correctos a cada tramo, en lugar de ahora que tenemos límites administrativos.

Intuitivamente, podemos entender que el hecho de una u otra casuística, tiene mucho que ver con el tipo de vía y su mantenimiento, (el criterio climatología es aparte). No hay datos sobre los siniestros, pero es fácil entender que cuanto mejor sea la carretera, mayores serán las velocidades a las que se circula, y en consecuencia mayores serán las ocasiones en las que se superen los limites, y al revés. De esta forma, en una autopista es realmente frecuente encontrar personas que circulan por encima de 120 km/h, y realmente es infrecuente el caso de que alguien tenga un accidente por ir a velocidad excesiva pero inferior a 120 km/h.

En el caso contrario tenemos los caminos vecinales, que tienen límites genéricos, (90 km/h), pero que ni de casualidad podemos circular a esa velocidad, que es donde nos encontramos a las víctimas que circulan a velocidad excesiva por debajo del límite.

Si observamos la incidencia de las victimas es mucho mayor a medida que empeora la vía, de forma que realmente podemos tener indicios que la siniestrabilidad tiene mucha mayor relación con los tipos de vías y su mantenimiento que con los límites de velocidad. A fin y a cuentas la bajada de las victimas ha coincidido en el tiempo con la entrada en servicio de autopistas y autovías y con una mejora de las condiciones. Por supuesto, no hay ni un solo estudio de la DGT al respecto, porque la “calidad” de las vías no es causa de ningún accidente.

Esto es especialmente relevante en un entorno en el que el mantenimiento de aquellas vías que son alternativas a vías de peaje se está deteriorando, o por lo menos esto se desprende de mi impresión particular, porque no hay datos. En mi caso circulo con frecuencia entre A Coruña y Santiago de Compostela, donde podemos elegir entre la AP-9, (a 5,25 € el peaje), y la N-534. La realidad es que el estado de la carretera es simplemente lamentable y su mantenimiento es desastroso. Los pocos tramos medianamente seguros están infestado de radares, y la mayoría del camino es una trampa con numerosos accidentes, debido a un asfalto de locos.

La impresión que tengo es que me estoy jugando el tipo y las multas por ahorrar 10 euros al día, sólo porque me da la sensación de que Fomento quiere que usemos la AP-9. Por supuesto, hay ciertos tramos donde circulando a la velocidad legal se corre un riesgo extremo, lo cual no es problema en mi caso al conocerlos perfectamente, aunque quizás cualquier día si se convierta en un problema cuando un coche que venga de frente circule a 90 por ciertas curvas.

¿Será un problema de exceso de velocidad?. Lo dudo y mucho. En todo caso merece la pena discutirlo, sobre todo porque tengo la sensación de que no es un caso extraño, sino que siempre que tenemos una concesión de algo, se tiende a penalizar la alternativa, (las alternativas a vías de pago, suelen estar descuidadas, cuando hay un parking de pago, no suele haber posibilidad alguna de aparcamiento cercano…).

En todo caso, hay otra causa que debemos tener en cuenta y es la actuación del conductor. Resulta que yo no uso el limitador de velocidad, (por las limitaciones del instrumento), pero sí que ha invertido 25 euros, (¡vaya ruina!), en un curso de un día que impartía la Xunta de Galicia sobre conducción segura. En un día te explicaban que hacer, te subían en un Xsara en un circuito cerrado, en el que echaban agua, convertían en pistas de patinaje y te guiaban para controlar cuando se iba el coche, como frenar en diversas circunstancias y en definitiva ¡que hacer!. Este programa que se llamaba conducción segura  fue abandonado en 2005, a pesar de que estoy seguro que no era deficitario, porque los 25 euros del día daban para pagar a los monitores, la gasolina y las amortizaciones de los coches.

Y por supuesto, otras de las actuaciones que pueden hacer las autoridades es responder antes a los avisos de los conductores. Hace un tiempo, circulaba tranquilamente, por una vía de doble carril en un punto que tiene una curva muy cerrada, con peralte al revés y el firme resbaladizo, (¡vamos, lo que de toda la vida se conoce como una trampa!). La conocía y pasaba muy despacio, pero había una mancha de aceite (probablemente de un accidente previo). El caso es que entre que conocía la zona, llovía e iba despacio, aunque derrapé un poquito, controlé el coche y no pasó absolutamente nada. Inmediatamente llamé a la policía local para avisar, y tomaron nota, diciéndome que mandaban a alguien.

Al día siguiente vi en el periódico que una mujer resultó herida en ese sitio una hora y media más tarde, al tener un accidente por velocidad inadecuada. ¡Y esto simplemente es inaceptable!.

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  1. #2
    15/09/10 11:52

    Quizás tampoco vendría mal una racionalización de la señalización. Como comentas, muchas veces el límite genérico da igual, porque la clave son las circunstancias de la vía. En Francia el límite genérico en autovía son 130, pero éste se limita a 110 si hay lluvia o niebla...

    En España muchos sospechamos que la señalización se ajusta más al presupuesto de multas que a las
    características de la vía...

    Por otro lado, veo muy importante los cursos de aprendizaje a conducción que comentas..., el examen de conducir es un cachondeo, y mucha ITV para seguir todos viendo coches y camiones echando humo, pero a ningún conductor se le forma para reaccionar ante un charco en curva mal peraltada...

    Saludos

  2. Top 100
    #1
    15/09/10 01:26

    Conducir autos es un privilegio, igual que el matrimonio solía serlo.
    Hoy es prácticamente un derecho.

    La regla es manejar como le venga en gana.

    Apuesto a que el próximo invento va a ser un freno que se activa cuando uno trata de acelerar.


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