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Según la wiki, el concepto surrealismo, surge en 1917 en el siguiente texto: “Cuando el hombre quiso imitar la acción de andar, creó la rueda, que no se parece a una pierna. Del mismo modo ha creado, inconscientemente, el surrealismo... Después de todo, el escenario no se parece a la vida que representa más que una rueda a una pierna”.

La verdad es que me parece una frase muy apropiada para definir lo que está ocurriendo con los conceptos de inflación o deflación. Es simple y llanamente ridículo.

A mi me encantaría que alguien fuese capaz de explicarme la gran contradicción de que a mi me cuesta escribir sobre este tema, (por que sinceramente creo que ya lo he aclarado y no me gusta repetirme), pero por otra parte tengo que oir una y otra vez las mismas tonterías, (aunque con cierta hiperinflación).

Pero bueno, y sintiendo mucho el aburrir, hoy resulta que me fuerzan a escribir al respecto. El objetivo es tratar de clarificar algunas cosas.

La primera perogrullada es que los precios representan el valor de los bienes que se produce un país. A los trabajadores se les recompensa con el sueldo, a los políticos con los votos y a las empresas con los precios que cobran. Por supuesto, nadie garantiza que los mejores trabajadores, cobren mejores sueldos, las mejores empresas, mejores precios, y el menos malo de los políticos, más votos; más que nada porque entran en juego los mercados, (con sus aciertos y fallos).

Pues si entendemos que la deflación es la caída del precio que cobran las empresas por sus productos y por otro lado entendemos que el IPC es el precio que pagan las personas por los bienes que consumen, ¿como es posible que no se den cuenta de que no son lo mismo?. Por supuesto, es innegable cierta relación, pero tal y como es innegable la relación entendemos que debemos tener en cuenta las diferencias, para no llevar las sorpresas que nos estamos llevando.

¿Es posible evaluar la inflación sin tener en cuenta los precios de las viviendas, precios de sector financiero, exportaciones y productos industriales?. Pues estos son ejemplos de bienes cuyos precios no están recogidos en el IPC por uno u otro motivo.

Es que en el fondo es completamente absurdo que los mismos que defienden que las políticas monetarias expansivas provocan inflación, defienden al día siguiente que entre el 2001 y finales de 2005, (política ultraexpansiva), se contuvo la inflación porque el IPC era bajo; luego defienden que entre 2006 y octubre de 2008, (política monetaria restrictiva), la inflación se disparó, para rematar con que volviendo a la política monetaria ultraexpansiva a partir de octubre de 2008, nos encontramos con inflación contenida, (y uso esta frase porque la deflación no la podemos nombrar).

Vamos a ver. Se supone que si somos monetaristas, debemos tener un poco de coherencia y explicar que es lo que está pasando cuando realmente nada funciona como decimos. Si no lo somos, pues deberíamos conocer al Responsable de Ecofin, (a Trichet y su familia lo conocemos todos, pero al Juncker...).

Alguien me dirá que las teorías no funcionan. Pero lo cierto es que las teorias dicen que los precios cobrados por las empresas suben si sube la cantidad de dinero en circulación, y bueno, resulta que al final eso se cumplió, ya que existen ciertos activos que han tenido incrementos de precios descontrolados, pero que como resulta que no estaban en el IPC, (porque no son bienes de consumo), pues resulta que no se ha considerado. Sin embargo, creo que alguna empresa ha ganado mucho dinero con viviendas en la etapa expansiva.

Ha existido inflación en la época expansiva, que se ha traducido en los incrementos de precios de vivienda, en los precios industriales, y desde luego en los precios de los bienes de consumo. Pero como hemos mirado el IPC simplemente no nos hemos dado por enterados.

En la etapa en que suben los tipos, y por tanto se restringe el crédito, lo que ha empezado a ocurrir es exactamente el proceso contrario, de tal forma que bajan los precios de los productos que venden las inmobiliarias, los productos que vende todo el sector industrial y al final de todo los precios del sector servicios. Pero es que curiosamente tampoco esas bajadas se reflejan en el IPC.

Lo triste es que no es que se esté haciendo una trampa con el IPC. Hace falta saber lo que es, y entender que para explicar la inflación y la deflación, o los precios que cobran las empresas, tendremos que analizar más cosas que comprobar si el IPC llega al 2 o no.

Cuando todas las empresas industriales, inmobiliarias, y gran parte de los comercios, (sobre todo aquellos que venden productos de segunda necesidad como coches, electrodomésticos, mobiliario, ocio, turismo...), comienzan a bajar precios, no vemos la deflación porque resulta que los precios de las materias primas y gasolinas se disparan. Y es cuando la miopía alcanza su nivel extremo: No vemos la caída de los precios que nuestras empresas cobran porque suben los precios de ¡aquello que importamos!.

Supongo que al BCE le importa poco que el empleado de OPEL se vaya a la calle y que la auxiliar cierre, porque los precios de los coches se están desmoronando. Si resulta que tenemos que pagar el petróleo más caro, habría conseguido su objetivo de IPC positivo, (y digo habría, anticipando algún post porque lo triste es que con esta ceguera no se da cuenta de que no lo va a conseguir).

Después llega el gobierno y sube el IVA, y afirma que con esto, va a subir la inflación, cuando realmente estamos en la misma. Con la subida de impuestos indirectos, se suben los precios de venta al público de los bienes, pero claro resulta que los precios percibidos por las empresas caen, (En diferentes medidas como he explicado en este post). Lo triste es que esto no es nada nuevo, ni revolucionario. Todas las teorías económicas lo dicen, aunque claro, es muy fácil ponerte en un atril con un micrófono en la boca, soltar lo primero que se te ocurra, decir todo lo contrario de lo que dicen todas las teorías y luego echarle la culpa del error cuando no ocurre lo que se dice, ¡a las teorías!.

Este grave lío nos lleva luego a defender que la inflación afecta a la competitividad de un país, (lo cual es totalmente cierto), y usar el precio del pollo en un barrio de Madrid, (es lo que mide el IPC), con la capacidad de una empresa Española de poner en Londres un producto con mejor calidad o a menor coste que las empresas locales, (eso es la competitividad). Como digo, es lógico que exista relación, pero relación no es identidad y creo que lo mínimo que se pide a la legión de analistas, expertos y sobre todo organismos económicos de todo tipo y color es que vayan más allá en sus razonamientos que el deducir que si el precio del pollo en Madrid sube, las empresas Españolas son menos competitivas en Londres. ¿Es tanto pedir?.

Pero es que con todo, y aún tragando ruedas y molinos, se nos dice que la deflación es la caída del IPC interanual durante dos trimestres. Resulta que cuando llevamos 8 meses de IPC negativos, ¡nos sorprendemos con los análisis de que no tenemos riesgo de deflación!). Pues bueno.

Pero lo más curioso es que encuentro un artículo en Expansión de Jose Carlos Diez, que afirma curiosamente, que la inflación acabará en positivo al final del año. (otra vez). Y sinceramente creo que es muy surrealista, cuando hasta ayer y mañana, estaremos escuchando todo el tiempo que resulta que este año los trabajadores, pensionistas y funcionarios ganan poder adquisitivo. ¿Estamos locos o que?. Por no mencionar que el IPC, por su definición no recoge correctamente el poder adquisitivo, tal y como expuse en el post al efecto. Pero aún asumiendo que el IPC recoja el valor del poder adquisitivo. Lo que está claro es que o es positivo y resulta que los mencionados anteriormente lo pierden o si estos ganan, será negativo. Lo que no podemos hacer es decir las dos cosas contrarias, equivocarnos y luego echar la culpa a los imprevistos. ¡no es serio!.

Lamento haber aburrido, pero es que este tema me supera, porque la verdad es que llevo bastante tiempo leyendo auténticas burradas en los periódicos, y lo peor es que todos llevamos bastante tiempo pagando las animaladas que suponen las decisiones basadas en estos análisis. Y al final este blog, surge de intentar aclarar estas cosas.

Por todo eso no puedo calificar de otra forma que Surrealismo lo que acontece alrededor del IPC y ciertos personajes. Y no podía pasar la oportunidad de recordar el primer post serio que hice, en el que establecía los porqué y los para de este blog; lo llamé: “De consensos a mis intenciones”, y desde luego el que hice cuando ya harto del cachondeo con este tema, me despache a gusto con el gobierno que negaba la deflación el día que se cumplía el sexto mes de IPC negativo. Se llama: “Deflación y Cachondeos”.


También me gustaría proponer la lectura de una fabula sobre los efectos de la deflación sobre las empresas: “De Borja, Lolo y Otras Especies

Saludos.
  1. #8
    30/10/09 10:12

    Raul

    Pues si, lo de ordenes lo conozco bastante bien.

    Esto va como cuando se hace un parking. Por obra y gracia de Dios, hacemos parkings para mejorar el aparcamiento y al día siguiente no hay dios que aparque en la zona. En casos ¡ni pagando!.

    Pues esto lo mismo... Como a los de audasa les caen los ingresos de peaje, resulta que dejan que la carretera sea para los que tengan todoterrenos, y en lugar de enviar a gente para arreglarla, nos mandan a los de verde para que nos compense de una puñetera vez pasar por caja.

    Triste país este, en que sale muy caro ser pobre, ya que o te cazan en el peaje, o te caza el del taller cambiando amortiguadores, o te cazan los paparazzis, que cobran las fotos a precio de desnudo de la esteban...

  2. #7
    30/10/09 10:09

    Anonimo....

    Podemos resumir que patetico es todo el periodico, desde la portada, hasta la programación de la tele, pasando por las noticias y los periodicos.

    Anda que no necesitamos limpieza.

  3. #6
    Anonimo
    30/10/09 01:11

    Del bolsillo, lo que nos soplan del bolsillo queria decir.

  4. #5
    Anonimo
    30/10/09 01:10

    SURREALISMO:
    surrealismo es la carretera de ordenes que parece que van a meter el metro
    INFLACION:
    es la cotizacion del combustible en dicha carretera, que tu bien conoces.
    DEFLACCION:
    lo que nos soplan del en las gasolineras de la mencionada carretera.

  5. #4
    Anonimo
    30/10/09 00:09

    Realmente es patética la situación:
    - Ver las noticias cada día y encontrarse con los casos de corrupción en todos los partidos políticos, han estado y están saqueando el país.
    - En la cola del paro aparecen los listos que se han acostumbrado al sobresueldo del subsidio y perjuran que no tienen ingresos, que viven solos (nunca se ha visto tal avalancha de emancipaciones y menos en tiempos de crisis) y salen por la puerta con la ayuda de Zapatero aprobada para pagar el canal + o irse de vacaciones.
    - Las empresas (incluso las que están subiendo sus cotizaciones en bolsa) aparecen con su ERE aprobado debajo del brazo para que solidariamente asumamos los gastos de personal, socializando como siempre los gastos pero no los ingresos (no conozco ningún empresario que venda una propiedad que ha adquirido con los ingresos de la empresa para asumir los gastos de la misma, mejor la asumimos entre todos los demás).
    Mientras, no cesa la subida del IRPF a los funcionarios (los que hace unos meses éramos apenas mileuristas, ahora sobrepasamos en pocos euros los novecientos y veremos cómo acabamos el año y cómo nos las arreglamos el año que viene) supongo que para mantener el desfalco y enriquecimiento del político de turno, el fraude del supuesto "parado muy necesitado" y el sueldo de los trabajadores que las empresas "no pueden" pagar.
    Una situación patética, realmente patética.

  6. #3
    29/10/09 19:09

    Pd aprovecho para dar fe de erratas...

    la deflación no eran los precios cobrados por las empresas.

    la deflacion es la caída de los precios cobrados por las empresas...(o eso creo, ¡que ya no estoy seguro de casi nada!)

  7. #2
    29/10/09 19:08

    Gracias Terasuy.

    pues si, nos queda la lucha y el sarcasmo.

    la verdad es que este post lo he hecho desde la rabia. Sinceramente creo que la sociedad merece y está a la altura de algo mejor.

    respecto al nuevo plan E.

    en fin. Una ruina, pero no te equivoques. Esto no es para salvar a ciudadanos...

    esto es como el otro plan E... 19.000 euros por empleo de un par de meses siendo optimista. Echa cuentas de cuantos trabajadores y cuantas empresas constructoras se han salvado.

  8. #1
    Anonimo
    29/10/09 18:14

    Primero felicitarte por el comentario, muy bueno, irónico y sarcástico. Te acuerdas de un comentario anterior tuyo que yo te comentaba que al final solo nos iba a quedar el sarcasmo y la ironia pues veo que llegas a la misma conclusión en poco tiempo. Es que lo que esta pasando en este país solo puede recibir ese calificativo SURREALISTA, que los bancos y cajas españoles tengan en inmuebles sin vender más de 100.000 millones de euros y que no aparezcan en su cuenta de resultados y den beneficios un ejemplo, que se tiren 5.000 o 6.000 millones en el plan E para que decenas de miles de obreros abran zanjas y luego las cierren se llama crear empleo y mejorar la productividad y a los 6 meses al paro, como era poco, pues un segundo plan de nuevo con dinero público y otros 5.000 millones de los que tenemos !de sobra!, para bajar el paro juvenil que mejor medida que aumentar la edad de educación obligatoria y asi en vez de estar apuntados al paro o cobrando subsidios pues los dejamos en las aulas públicas por supuesto, la concertada es para enseñar y la pública como nuevos centros de menores, eso si molestando a los compañeros, profesores, provocando indisciplina y en definitiva cargandose la educación pública, pero con ello reducimos el paro juvenil...... Tú lo has dicho magnificamente, puro surrealismo español de principios del siglo XXI, que pena que no volviesen aquellos magnificos caricaturistas de finales del XIX y principios del XX, porque se pondrían las botas satirizando tanto disparate. Que desastre de sociedad y de sus gobernantes. Saludos.

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