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A lo largo de esta crisis, nos hemos encontrado con muy pocas reflexiones sobre las reformas financieras. Más allá de generalidades del tipo “irracionalidad”, “exhuberancia” o “irresponsabilidad” de los mercados, (ni tan siquiera de los inversores), la realidad es que el debate se ha centrado en los bonus, en el tamaño de las entidades y de forma muy tangencial en el funcionamiento de los reguladores o incluso de los mercados, (y en ambos casos procurando no entrar en demasiado detalle).

El caso es que de repente nos hemos encontrado con una discusión acerca de si lo importante es el tamaño o por el contrario es la complejidad o tipo de negocios, (que nadie intente hacer ningún análisis de tipo freudiano, por favor). Pero curiosamente en este debate nos hemos olvidado una pequeña pregunta.

Una pregunta para la que da igual que el problema sea el tamaño, o el tipo de activos, o las relaciones. Cuando nos toca decidir si salvamos o no a una determinada entidad o incluso a un conjunto de entidades, nos hemos lanzado a preguntarnos si es justo, o si tenían riesgo sistémico de alguna forma.

Dicho de otra forma, nos hemos preguntado: ¿Debemos salvar a AIG?. Y lo cierto es que nadie se ha preguntado: ¿Podemos salvar a AIG?. La pregunta no es desde luego baladí.

La realidad es que cada vez que salvamos una entidad, o un conjunto de entidades, la sociedad asume un coste; los gobiernos no han hecho otra cosa que negar la mera existencia de este coste: “ganaremos dinero con los rescates”, “no nos ha costado un euro”, y frases por el estilo, suponen esconder, (con premeditación o con una increíble miopía) una realidad que es muy simple si nos alejamos un poco y vemos con perspectiva.

El caso es que si un banco pierde 10.000 millones, la única forma de que recupere es que gane 10.000 millones, ¿no?. Podemos marear la perdiz con bancos malos, trucos contables o lo que nos de la gana, pero la realidad es simple. Y ¿Qué significa que gane 10.000 millones?. Pues que el conjunto de la sociedad pague 10.000 millones además de sus gastos. No parece tan complicado, ¿no?.

Cuando nos planteamos salvar un banco, una empresa o una persona, lo primero que tenemos que tener claro es de cuanto estamos hablando. Y luego pues se pueden buscar formulas más o menos imaginativas para colarlo, pero desde luego, está muy claro que todas y cada una de ellas, se basan en que la sociedad asuma estas perdidas. Puede ser dándoles el dinero directamente, o puede ser dándoles todos los instrumentos para que ellos lo hagan. Pero al final la diferencia se limita a los medios.

Al final les hemos inyectado dinero suficiente para que los mercados de commodities se recuperasen, la renta variable se recuperase, y los ingresos de la banca de inversión y los bancos generasen rendimientos con la deuda pública, curiosamente gracias a los fondos de esta. Sin embargo, hemos tenido una desconexión increíble ya que todo el mundo ha olvidado, que en el precio del gasóleo, del gas, del pan, del chocolate, de los cafés y de tantas cosas no pagábamos el coste de las revalorizaciones de los mercados de commodities. Unas veces lo han pagado las empresas, otras los consumidores, y otras los contribuyentes, ya que o bien logran pasar esas plusvalías a los consumidores o se comen ellas.

En consecuencia si asumimos que el sector financiero, está para financiar a estados, empresas y familias, y que los recursos que obtenga salen de estos agentes, la realidad es que el rescate, (y lo que no es rescate), genera un efecto difuso pero muy real. Dicho de otra forma, los rescates nos han costado dinero.

Por supuesto, se ha planteado la pregunta acerca de si era más barato rescatar o dejar caer. Pero la realidad es que todo el mundo se ha olvidado de la pregunta:

¿Podemos rescatar a los bancos?. Es así de sencillo. Hemos optado por discutir si debíamos o no rescatar a los bancos, cuando la realidad es que no hemos valorado si era posible lo que finalmente se ha decidido.

Me parece increíble que nos pasemos el día pensando si hay bancos demasiado grandes para quebrar, y no nos planteemos si hay bancos demasiado grandes para ser salvados.

A titulo de ejemplo, resulta que el volumen de activos de Santander es mayor que el PIB de España. Esta entidad desde luego, desde hace unos cuantos años, ha hecho del tamaño su ventaja competitiva. Desde luego, los bancos grandes tienen a favor las sinergias, las economías de escala y desde luego el poder y el contar con un seguro implícito. Por supuesto, ante hipotéticos problemas en esta entidad, la realidad es que el impacto sobre el sistema financiero español, (y también europeo y mundial), sería impresionante. Pero el problema está en saber si España puede salvar a esta entidad. Y esta pequeña tontería es la que en las prisas se ha olvidado todo el mundo de contestar.

De repente el sistema financiero mundial se ha venido abajo, y en el fragor de la batalla, y ante la presión y las declaraciones de “no se puede permitir que se derrumbe el sistema financiero”, nos hemos puesto manos a la obra y se ha puesto todo lo que hizo falta para evitar dicho impacto inminente, sin mirar el como, ni el precio, ni las condiciones, ni el plan. Se comprende que en el momento fue una locura, pero es que no se ha mirado si el sector financiero había llegado a un nivel tal que era imposible aguantarlo.

Desde luego nadie dice que sea fácil tratar de analizar si estamos en disposición de salvar el sistema financiero o no. Por supuesto, depende de cada país, de cada sector financiero y de cada estructura económica. Pero el hecho de que no sea fácil no es excusa para no hacerlo.

Por supuesto, cuando hablamos de cada país tenemos que tener en cuenta algunos detalles, a la hora de coordinar esto; por que en caso contrario, luego tendremos algunos efectos inesperados.

Curiosamente, la mayor inyección de fondos ha sido emitida en Estados Unidos, sin embargo el fenómeno del Carry Trade y la concentración en los mercados de commodities, ha supuesto que todo el mundo se ha repartido la factura. A veces nos sorprendemos de la espectacular recuperación sin recuperación de empleo en USA, y no nos damos cuenta que realmente el mundo entero ha contribuido a pagar los beneficios de su sistema financiero a través del proceso, que básicamente consiste en coger los fondos que se les ha dado en USA, invertirlos en otros mercados, (y España es uno de los sitios preferidos, (ya que es o “el grande de los pequeños” o “el pequeño de los grandes”, además de un lugar optimo para los negocios). Una vez obtenidos los beneficios, se retiran estos fondos y vuelven a USA donde se devuelven las ayudas.

Por otra parte, Estados Unidos tiene el control del dólar, un banco central bastante más pragmático que el Banco Central Europeo, una unión real, y una economía dinámica. Sin embargo, tengo mis serias dudas de que ni tan siquiera en estas condiciones, Estados Unidos pueda soportar el peso de recuperar el sistema financiero.

Desde luego, el caso de España es considerablemente peor, ya que a pesar de estar contribuyendo a recuperar el sistema financiero mundial, nos encontramos con que la economía representada por familias, estado y empresas están al límite de lo soportable.

España ha tenido que inyectar 9.000 millones, (después de avales por 200.000 millones para el sector financiero, 50.000 millones para el FAAF y otros 99.000 que se esperan conseguir para el FROB), para el rescate de CCM que representaba menos del 3% del sector financiero. Aún sin tener en cuenta la fácil regla de tres, tendríamos que entender que la pregunta ¿Es demasiado grande el sector financiero para ser rescatado?, tiene un sentido especialmente dramático.

En resumen, la respuesta a la pregunta de si nos podemos permitir rescatar el sistema financiero, depende del país en que nos encontremos, y quizás la pregunta debió ser realizada en un contexto internacional.

Sin embargo, el descuido es más grave. En principio, parece claro que el tamaño del sector financiero, además de generar un incentivo para el rescate, es un problema que no se ha analizado en ningún momento, quizás porque la respuesta pueda no gustarnos. Pero la realidad es que tampoco se ha mirado el problema de fondo.

Todos los análisis y todos los diagnósticos han definido esta situación como una crisis financiera que se ha transmitido a la economía real, pero este diagnóstico a mi juicio es completamente erróneo, ya que desde siempre he dicho que esto es un deterioro económico que se ha cocinado durante años, y que a su vez ha sido escondido por un sistema financiero completamente desbocado. En mi opinión esto ha sido una crisis de caída del poder adquisitivo, cocinada y escondida bajo el endeudamiento, (que lejos de ser una causa de esta crisis, es la primera consecuencia de la caída de los ingresos reales de la clase media). La idea es que el deterioro de las rentas ha llevado al endeudamiento, facilitado por las políticas monetarias, de tal forma que cuando el endeudamiento privado llega al límite, se produce el derrumbe del sistema, hasta que encontramos a los gobiernos.

Desde luego, este es mi diagnóstico y como tal me gustaría defenderlo, pero aún asumiendo que me encuentre en un error, lo cierto es que nadie lo ha considerado jamás. En este sentido, lo cierto es que si la situación es esta, y el sector financiero se ha derrumbado porque la economía real se ha derrumbado antes, lo cierto es que sin recuperar la economía es imposible rescatar el sistema financiero. ¡Sea del tamaño que sea!. Por ponerlo de forma clara, y volviendo a España, si los bancos españoles caen porque la situación española es un drama, es imposible rescatar la banca española sin rescatar a las familias y empresas españolas. Exactamente el mismo razonamiento opera para todo el mundo. Si estoy en lo cierto, (y creo haber justificado esto bastante), la realidad es que no se ha rescatado el sistema financiero y tampoco existe ninguna posibilidad, sino que se han hecho ingentes esfuerzos para volver a montar una burbuja, que estallará de forma más violenta y dramática.
Sé que no son preguntas muy amables, pero desde luego son preguntas que nos debemos hacer, olvidando las demagogias.

¿Podemos rescatar un sistema financiero que tiene el tamaño actual?. ¿Está la economía real en condiciones de soportar este sistema financiero?.

Y en clave nacional, tenemos los grandes bancos y tenemos al gobierno que busca con sus medidas incrementar el tamaño de las entidades, al revés de lo que propone todo el mundo, de tal forma que incluso los subvencionamos a cuenta del FROB. Pues si la táctica de algunos es “ser demasiado grandes para caer”, ¿Serán demasiado grandes para ser rescatados?.
  1. #26
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    El mercado financiero es un mercado de apuestas.

    Bancos en EUA emitían créditos subprime sin colateral como respaldo, y emitieron bonos que respaldaban derivados, como el CDO sintético. Resulta que con un mismo bono se respaldaban varios CDOs. La apuesta con el CDO sintético es que el crédito lo paga el deudor, algo que no ocurre. Entonces los apostadores pierden.

    Tan grande fue la cantidad de apuestas por unos créditos tan pequeños que de pronto muchos perdieron dinero. Y aquellos que le apostaban a los que perdieron, perderían sus apuestas también, y así sucesivamente. Entonces el rescate lo que hace es lograr que algunos de los que perdieron por apostar mal no sigan para que la cadena de apuestas no se derrumbe.

    En 2006 el mercado de apuestas de derivados era 10 veces más grande que los rendimientos de todo el planeta. No habría dinero en el mundo para un rescate.

    Lo triste del sistema es rescatar al que apostó mal, premiar el fracaso.

    En el caso de AIG, el banco apostó contra sí mismo ante AIG y ganó, y AIG perdió porque tuvo que pagar. Todos sabemos de qué banco se trata.

  2. #25
    Anonimo

    No hemos aprendido lo suficiente de la crisis del Japón:
    -La caída del consumo es consecuencia no es la causa de la recesión .
    -Estudiar la perdida de productividad es clave para entender la situación actual
    -Las medidas keynesianas per se no solucionan el problema
    -Las inyecciones per se no solucionan el problema.
    -La bajada de salarios per se no solucionan el problema

    Kabayashi Financial crisis management: Lessons from Japans failure nos indca que para evitar entrar en un circulo vicioso es necesario:
    - La reestructuración de la deuda es absolutamente necesario
    - Evitar que las empresas zombie se queden en el mercado.
    - Rigurosa evaluación de los activos y suficiente amortizaciones
    - Es necesario una evaluación rigurosa y conservadora de los activos tóxicos

    ----------------
    -Primer tema clave productividad (ver caso Japon)

    y ademas tenemos ...el..........
    -Segundo tema,la competitividad. Grecia, Portugal y España, llevan años perdiendo competitvidad pero no tienen la posibilidad de devaluar sus monedas por que no tienen monedas que devaluar. Hay estancamiento por pérdida de ingresos fiscales que implican elevados déficit públicos. El pago de deuda limita el crecimiento de estas economias.
    --------------
    y si quieres añadimos:
    La perdida de confianza en el tadem bancos-gobierno, perdida de confianza por saber pactar soluciones a la altura del ciudadano.

  3. #24
    Yo mismo

    Anonimo...

    el problema del plan E es que se intenta que hagan cosas inutiles, porque si se ponen placas solares o se crea valor se perjudican negocios o determinadas empresas del sector privado.

    lo de las placas?. pues para nosotros es buena idea, pero para fenosa, no tanto... y aqui parece que por ahora manda quien manda...

  4. #23
    Anonimo

    Estoy de acuerdo contigo.

    España ha escogido las peores opciones.

    1- Hacer los bancos cada vez mas grandes en lugar de que los que existían se adecuaran a un tamaño menor ( y a la vez mas eficientes)

    2- Los bancos al aplicar su política de restricción de créditos ha desatado en su propio tejado una cantidad de impagos que se retro alimenta.

    Lo que se tenia que hacer es inyectar el dinero directamente en el sistema productivo ( vía reducción de cuotas de la seguridad social,irpf, etc)

    Incentivar reducir el endeudamiento innecesario en todos los ámbitos (estado, empresas, particulares)

    Saludos.

  5. #22
    Anonimo

    En todo caso veo las medidas de ajuste muy suaves, no estan a la altura de las circunstancias, estamos dentro de la espiral negativa y para salir de ella se necesitan medidas mas contundentes. Ademas de la falta de credibilidad y de confianza, que retrae al consumidor...y aun no se nota los efectos porque hay un stock ..pero cuando se malvenda todo,al ir una oferta de bajda de precios detras de otras... ya veremos cual sera el siguiente paso...como bien dices el tiempo juega en contra.

  6. #21
    Anonimo

    No tengo tan claro que el dinero del plan E, vaya solo por el consumo, creo que va mas a tapar agujeros, con una nueva obra se paga a la anterior que se debia, en el fondo es un problema de financiación de los ayunatamientos han perdido un 20-40 % de entradas por permisos de obras, tasas ..etc.En esto tienen razon los que dicen que seria mejor dar directamente un credito a los ayuntamientos al cero % directamente. En todo caso me referia a que si el estado quiere hacer medidas keynesianas que por lo menos creen valor,poniendo naves a disposición de nuevas empresas (viveros) o como bien dices supongan a la larga un ahorro para el ayuntamiento (placas solares) pero no aceras...


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