Tiempos difíciles. Miedo y mercados

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El Bank of International Settlements ha publicado el valor total de deudas y apuestas en derivados en todo el mundo, alcanza la cifra de $596 billones (trillones americanos), es decir, más de 10 veces el PIB mundial.

En el actual proceso de desapalancamiento esta cifra es especialmente preocupante por el elevado riesgo sistémico que entraña. Desde el comienzo de la crisis las entidades financieras han aflorado perdidas por un valor cercano a los $650.000 millones, la mitad de la cuantía de perdidas totales estimada. Esta primera mitad ha sido sorteada con cierto músculo financiero y está causando estragos a pesar de todo; el cómo afrontarán la segunda mitad con un sistema quebrado es un misterio, una película de horror dirigida por Freddy Krugger y Henry Paulson, quien por cierto es (el estado) quien está ya actuando como garante de último recurso.

No obstante, su trabajo es más que difícil, con semejante escenario toda ayuda pública es insuficiente. Los rescates varios, nacionalizaciones, inyecciones de liquidez y esparadrapo con gasas tapando a duras penas heridas de cañón, sólo aportan garantías de que al final, el futuro de las cuentas públicas está muy comprometido, así como los tipos de interés a largo y la inflación. No hay, sin embargo, garantías respecto del éxito final de tales planes de rescate.

Las cuentas públicas van a sufrir como decía, y mucho, las necesidades de liquidez son desproporcionadas y en buena lógica inducirán a un aumento en los tipos de interés a largo plazo y en la inflación. No se trata de una previsión para el corto plazo, en vista de la severa deflación de activos y del entorno económico recesivo. Antes de que el aumento de dinero en circulación incida en la inflación, ésta tenderá a moderarse. Aludíamos a esta idea en pasados comentarios vinculando repuntes inflacionistas a la mejoría en la velocidad de circulación del dinero y esta mejoría tardará tiempo en aparecer, afortunadamente.

Si bien como dice Kent Smetters, profesor de Seguros y Gestión de Riesgos de Wharton, “si el tipo de contabilidad que el gobierno hace se hubiera hecho en el sector privado, ahora estarían en la cárcel”. Y lamentablemente no se refiere a los problemas de actualidad que estamos padeciendo, como dice “los problemas que enfrentamos actualmente son triviales —son sólo el aperitivo del gran show que está por llegar”. El señor Smetters se muestra preocupado por las futuras necesidades de financiación y endeudamiento del gobierno derivadas de los enormes déficit previstos para atender las partidas de seguridad social, Medicare y Medicaid.

Un apunte copiado literalmente del informe de Wharton dice que; “Smetters cree que los problemas relacionados con la deuda son mucho peores de lo que muestran las cifras del gobierno. Si el gobierno siguiera los procedimientos contables que se exigen a las empresas, clasificaría como pasivo el valor presente de los gastos futuros de la Seguridad Social, de Medicare y de Medicaid. Con eso, el déficit de 2006 sería de 2.400 billones, en vez de 248.000 millones. La deuda actual sería de aproximadamente 68.000 billones, y no 10.000 billones. Conclusión: el gobierno no tiene parámetros de prospección”.

Pero no todo queda ahí, las necesidades de liquidez y solvencia que han manifestado tener diversos sectores además del bancario y financiero, como automoción, aerolíneas, seguros, etc... suman también unas cifras rumbosas a las que en algún momento habrá que enfrentarse.

Según recoge CNN Money, “el rápido deterioro del mercado de trabajo apunta a un fuerte descenso de las horas trabajadas y del rendimiento productivo en el cuarto trimestre. Así, es previsible que el consumo personal caiga del orden del 5% en el mismo periodo. Considerando que la aportación del consumo al PIB americano ronda el 70%, el escenario está dispuesto para que el PIB se contraiga por encima del 4% en el cuarto trimestre”. No obstante, oficialmente, la recesión todavía no ha comenzado, según los criterios de NBER es necesario registrar dos trimestres consecutivos de decrecimiento.

Observen la evolución del crédito al consumo desde 1.940 en USA. Muestra una imagen muy similar a la que presentan los activos en fase de burbuja. Lo que suele suceder a continuación es.... fuerte corrección al canto.

Evolucion del credito al consumo en USA desde 1940
Si se produce una fuerte corrección, como está ya de hecho ocurriendo, los consumidores optando por aumentar la tasa de ahorro y saldar deuda (o impagarla), faltarán resortes para apuntalar la recuperación y el consumo se verá seriamente afectado, tal como también ya está sucediendo.

Chiste: El neo-consumismo, entre otros, consiste en que dentro de unos años todo el mundo vestirá con-su-mismo atuendo, irá consumismo coche y vivirá con-su-misma casa.
Aparte de bromas pesadas, esta lo es y disculpen la osadía de mezclarla con asunto tan serio, eventualmente las cuentas del gobierno van a sufrir adicionalmente debido a la importante merma en recaudación, de manera que no es falaz esperar una autentica avalancha de oferta bonos y obligaciones en el mercado que provocará un efecto “crowding out” en los deudores privados así como una irremediable subida de tipos a largo plazo. Lo dicho.

Así las cosas, los datos de Indicadores Adelantados reflejan un futuro oscuro y anticipan que en las próximas semanas y meses conoceremos las peores cifras y magnitudes económicas registradas en décadas.

Mercados

Al margen de la coyuntura, el mercado muestra una pauta de comportamiento que históricamente ha coincidido con suelos de mercado. De hecho, desde los mínimos registrados el pasado 10 de octubre en el SP500 y en el Dow Jones, el mercado no ha hecho otra cosa que alegrar y atemorizar a los inversores en un movimiento lateral salvaje.

Los datos internos están mejorando, el momento de mercado -aunque bajista- manifiesta un desarrollo con implicaciones eventualmente alcistas, así como las lecturas del Put / Call ratio y el sentimiento de los inversores. El hecho de que los nuevos mínimos se hayan contraído significativamente es un dato constructivo también. También lo es el comportamiento de los “insiders”, quienes han comprado y continúan comprando.

La reciente volatilidad dificulta la formación de ideas firmes acerca de la dirección del mercado, especialmente con los bandazos “provocados” últimamente, acaso destinados a sacar del mercado a los inversores. Los bajistas sufrieron ayer una trampa de oso (bear market trap) pero los alcistas no ganan tampoco para disgustos.

Los lavados de mercado y / o “short squezzes” (ayer el mercado rebotó cerca del 11% en cuestión de 3 horas nada más registrar un mínimo por debajo del previo del día 10 de octubre) son de tal magnitud que hacen peligrar cualquier posición orientada al muy corto plazo, a menos que sea adoptada en valores absolutamente destruidos en precio y con cuentas de resultados saneadas. En esta situación se encuentran multitud de títulos y las revalorizaciones que han acumulado algunos de ellos desde hace un par de semanas son francamente interesantes.

SP500 Intradía 60 minutosSP500 Intradía 60 minutos

El SP500 está inmerso en un amplio movimiento lateral desde los mínimos del 10 de octubre, comprendido entre los niveles 820 – 1000 aproximadamente. El elevado volumen registrado ayer, los datos de las líneas de adv/dec así como los Bullísh Percentage Index apoyan la tesis de un desenlace al alza una vez concluya el rango lateral. Conviene vigilar, no obstante, los niveles 840 y 940 de SP500 respectivamente para obtener pistas previas a una ruptura definitiva.
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