Alta cocina contable y evolución económica

La presentación de resultados empresariales del segundo trimestre del año está resultando más positiva de lo que el mercado había previsto. Las compañías están haciendo públicos unos beneficios que agradan a unos inversores deseosos de premiar las cotizaciones comprando acciones. Así opinan algunos expertos.

La subida del mercado se debe a diversos factores, como siempre, aunque probablemente no sea este el que más aporte. Las cuentas de resultados se pueden considerar buenas respecto al trimestre anterior. Los beneficios presentados son, en términos generales, fruto de la alta cocina contable y del esfuerzo realizado por las compañías para adaptarse rápidamente al ciclo bajista reduciendo drásticamente plantilla.

En realidad, los ingresos están cayendo significativamente, por debajo del consenso de mercado incluso, y las comparativas de beneficios con el mismo trimestre del año anterior son muy negativas. La fuerte caída del consumo, incremento del desempleo y del ahorro y la restricción del crédito están presentes, pasando factura y con aspecto de continuar defraudando expectativas.

Nokia, IBM, Caterpillar, Dupont, United Technologies, Coca Cola y otras muchas compañías de primer orden, han defraudado al mercado en términos de ingresos esperados de manera relevante. Cada uno de ellos ha ingresado cientos y en casos miles de millones de dólares menos de lo estimado. Respecto de las cuentas presentadas por las entidades financieras nada nuevo; escasa verosimilitud y dudosa sostenibilidad.

Los problemas del sector inmobiliario no cesan. Al maltrecho área residencial hay que añadir el área comercial -no residencial- que está también atravesando tiempos de muy duros aprietos, como venimos anticipando desde hace meses. Los bancos se van a ver obligados a absorber un serio aumento de la morosidad derivada de empresas que quiebran o suspenden pagos dejando oficinas libres, locales comerciales en liquidación, naves industriales vacías, centros comerciales fantasma, hoteles sin huéspedes y demás calamidades.

Moody´s acaba de hacer público un informe indicando que por primera vez en seis años ninguno de los siete segmentos del mercado inmobiliario no residencial muestra bonanza y concretamente cuatro de ellos se encuentran en la peor situación recogida por la estadística de diez años de vigencia del análisis.

Las actas de la reunión de junio de la Reserva Federal (FOMC) revelan varios detalles de interés y que pueden ser buen comienzo para relajar los excesos de expectativas:

- Los tipos estarán bajos por largo tiempo.
- Las condiciones del mercado laboral son incluso más desfavorables que las reflejadas en la tasa oficial de empleo.
- El gasto del consumidor continuará apático por un tiempo.
- Los bancos pueden afrontar perdidas sustanciales en sus carteras de préstamos durante los próximos trimestres. El sector inmobiliario es vulnerable a mayor debilidad futura

Según datos de la Reserva Federal de San Louis, la evolución comparada de los principales indicadores económicos en la recesión actual frente a anteriores es la siguiente.


Las gráficas muestran el estado real de la coyuntura económica en términos de producción, gasto, paro y ventas al por menor y revelan la agudeza de la recesión actual frente a las anteriores, nada nuevo. Sin embargo, no se observa signo de mejoría en ningún indicador aunque sí cierta estabilización en el ritmo de deterioro. La bolsa mientras está premiando dicha estabilización con alzas históricas del 50% en pocos meses.

Las expectativas actuales del mercado para los próximos trimestres se entrevén exageradas y alejadas de la realidad económica. A menos que las empresas experimenten un inmediato crecimiento de ventas e ingresos, el mercado tendrá que afrontar un conveniente ajuste de expectativas cuando se vayan conociendo resultados en los próximos trimestres. Con la venia del famoso Grupo de Trabajo de los Mercados Financieros (Plunge Protection Team) el ajuste de expectativas se trasladará inmediatamente a las cotizaciones.

El miedo a vender corto el mercado, tras la trampa que se tendió la pasada semana a las posiciones bajistas, es homólogo al mal de altura que se respira por el lado comprador. Los indicios técnicos de debilidad del mercado junto con los de evolución de datos fundamentales, apoyan la tesis de que el mercado ha sido “limpiado de cortos”, como suele ocurrir antes de caer en firme.

Los expertos en análisis técnico Edwards y Magee manifiestan en su conocido libro “Technical Analysis of Stock Trends” que la presencia de la formación técnica h-c-h, recientemente abortada en el SP500, denota síntomas claros de debilidad en el mercado y a menos que el volumen ascienda de forma decisiva en la recuperación , la debilidad persistirá y los precios eventualmente cederán a la baja. Atención al comportamiento relativo de los volúmenes de contratación.
SP500. ETF diario

La capacidad del SP500 de ascender en busca de la cifra psicológica de los 1000 puntos, incluso a pesar de la notoria manipulación a que está siendo sometido el mercado, es baja. Sin perjuicio de que se produzca un intento de asaltar esa cota, la rentabilidad esperada al permanecer en posición larga – 5% desde el precio de hoy hasta los 1000 puntos- no compensa en absoluto el riesgo que supone tal decisión.


Sugerencias en [email protected]

Atentamente,

Antonio Iruzubieta.
CEFA. Certified European Financial Analyst.
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