Una vez más, los bancos centrales marcando la pauta de las bolsas

Una vez más, los bancos centrales marcando la pauta de las bolsas

Después de un periodo de unos dos meses y medio, iniciado a primeros de diciembre, muy complicado para las bolsas, desde mediados de febrero, por fin, los mercados parecen haber encontrado argumentos para justificar una cierta estabilidad, pudiendo hablar ya incluso de avances después de las dos últimas semanas.
 
La preocupación sobre factores como el crecimiento de China, el precio del crudo o el “Brexit”, parece haberse “desactivado”. 
 
Los mercados emergentes parecen haber alcanzado un nivel de mayor tranquilidad, que debería mantenerse después del Congreso de Inauguración de la Asamblea Nacional China, celebrado el pasado día 5 de marzo, del que la conclusión más clara que puede extraerse es que las autoridades económicas del gigante asiático apuestan por un “aterrizaje suave” de su economía, fijando un crecimiento del PIB para 2016 entre el 6,5% y el 7%, esperando que el país sea capaz de mantener las tasas de crecimiento en un marco adecuado. Según los responsables de la Comisión de Desarrollo y Reformas de China, el consumo interno tendrá prioridad y el Gobierno impulsará las inversiones y reestructurará la industria. 
 
En cuanto al petróleo, a pesar de que son poco creíbles los diversos acuerdos anunciados y las declaraciones de unos y de otros, (el fin de semana pasado le “tocó el turno” al ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudí, asegurando que su país mantendrá su nivel de participación en el mercado de crudo, reduciendo su producción si fuera necesario), lo cierto es que los precios se van acercando a la cota de los 40 dólares por barril, que según dicen los expertos en el sector, es un nivel muy asumible. 
 
 
La posible salida del Reino Unido de la Unión Europea y sus efectos, también parece haberse relajado, después de los mensajes de diversas autoridades y organismos británicos advirtiendo de los peligros del “Brexit”. Sobre este asunto se pronunció el Banco de Inglaterra a través de su gobernador Mark Carney, quien dijo que “el abandono de la UE por parte de UK supondría un elevado riesgo doméstico a la estabilidad financiera del país”, añadiendo la posibilidad de que algunas empresas abandonasen la City londinense. 
 
Pero sin duda, el protagonismo de la semana se lo ha llevado el BCE y las decisiones anunciadas tras su reunión del jueves 10 de marzo. Muchos pensaban que, después de que Draghi hubiera afirmado a finales de febrero “que la inflación sigue muy lejos de los objetivos que pretende el banco central y que se adoptarían nuevas medidas”, que habría poco margen para la sorpresa. 
 
Y efectivamente, no solo Draghi no defraudó, sino que además puede decirse que sorprendió muy favorablemente… de entrada…
 
Reducción de los tipos de interés de referencia en 0,05% hasta el 0%, reducción del tipo de depósito en 10 puntos básicos hasta el -0,40%, reducción de la facilidad marginal de crédito a un día en 5 puntos básicos, hasta el 0,25%, incremento del programa de compras de activos hasta los 80.000 millones de euros, (20.000 millones más que hasta ahora), incorporando la adquisición de bonos corporativos no bancarios de grado de inversión denominados en euros emitidos por compañías de la Eurozona... Todas estas eran medidas más o menos esperadas por el mercado y si bien es cierto que en un primer momento fueron muy bien acogidas por los inversores, antes del cierre de los mercados europeos los avances de las bolsas habían sido prácticamente eliminados. Este fuerte episodio de volatilidad no fue exclusivo de la renta variable. Bonos y divisas no se libraron de él. Como siempre, el anuncio de más liquidez disponible por parte de un banco central fue muy celebrado, pero los mensajes de Draghi en la posterior rueda de prensa, no pasaron desapercibidos: el BCE está próximo a “quemar toda su pólvora” en pos de una recuperación de la actividad económica y a partir de ahora deberán de ser los gobiernos los que tiren del carro con reformas y medidas… y claro, los mercados cuando descubren que tienen que depender de los políticos…
 
grafico mercados
Columna de la izquierda DAX, EuroStoxx50, Ibex. Columna de la derecha EURUSD, Bund.
 
Ya el viernes, con algo más de tiempo para analizar las medidas, muchos se dieron cuenta que a lo mejor este panorama de “tipos cero” durante mucho tiempo no era tan malo para los bancos, y se comenzó a hablar de uno de los anuncios realizados el día anterior que había pasado desapercibido: La realización de cuatro nuevas subastas de liquidez condicionadas para la banca, con una duración de 4 años (TLTRO), en las que el tipo mínimo podría llegar a ser del -0,40% siempre que las entidades que acudan cumplan una serie de condiciones. 
 
Y es que los bancos podrían obtener financiación por un importe de hasta el 30% de su masa de préstamos -excluidas las hipotecas sobre viviendas concedidas a particulares- a un tipo del 0%, que podría llegar al citado -0,40% si antes de finales de 2017 han aumentado su volumen de créditos a un ritmo del 2,5% anual. ¡Los bancos cobrando dinero por pedir fondos al BCE para dar préstamos a sus clientes! Disponibilidad de financiación abundante, gratuita e incluso pudiendo obtener una rentabilidad adicional, ya que cobrarían por ella…
 
Resultado: Subidón de los bancos y subidón de las bolsas. Más volatilidad.
 
Pero cuidado, porque pensamos que si bien ésta es una buena noticia a priori para los bancos, el que las entidades financieras puedan llegar a “cobrar” por financiarse del BCE para dar préstamos, no va a ser fácil. Para ello van a tener que aumentar sus créditos a un ritmo del 2,5% anual. Los bancos que concedan más crédito del que tenían dado en el  momento de acudir a la macrosubasta, pero no alcancen ese crecimiento mínimo, se financiarán al 0%. Pero es que aquellos cuyo crecimiento crediticio sea negativo, deberán compensar hasta con un 0,4% al BCE por la financiación otorgada.
 
No va a ser fácil. Muchas empresas siguen realizando procesos de desapalancamiento, y los bancos pueden encontrarse con una escasez importante de demanda de créditos por parte del sector privado, que incluso puede hacerles incurrir en penalizaciones y costes adicionales, todo esto sin tener en cuenta que se tuvieran que plantear la realización de ampliaciones de capital para cumplir con los próximos criterios de solvencia.
 
Todo esto habrá que ir analizándolo en los próximos meses, pero para no relajarnos demasiado recordar que el próximo 16 de marzo le toca el turno a la Fed.
 
Tras anunciar las medidas el BCE, los mercados de renta variable reaccionaban con fuertes subidas. Este movimiento también se dio en los bonos gubernamentales con caídas importantes en términos de rentabilidad y se les sumaba una brusca caída del euro contra el dólar. Este movimiento se debía en gran medida a que el BCE no sólo había cumplido las expectativas de los inversores sino que las superaba.
En la rueda de prensa posterior, Draghi volvía a hacer hincapié en la importancia de que los diferentes gobiernos tomen medidas estructurales, y reducía las expectativas de crecimiento e inflación futuras. Inmediatamente la volatilidad se ha vuelto a apoderar de los mercados con violentos movimientos que los han llevado a cerrar con importantes recortes.
 
Con todo no sería aventurado pensar que después de esa reunión, veamos tomas de beneficios. 
 
Con las opiniones divididas sobre si las medidas que con seguridad va a tomar el BCE son negativas o positivas para la economía y los mercados, las bolsas presentaron ayer movimientos erráticos con un saldo final ligeramente positivo. Las expectativas del mercado sobre la actuación del BCE, están  muy elevadas y cualquier decepción se traduciría en tomas de beneficios. De hecho ayer fueron los valores defensivos, con las eléctricas a la cabeza los que más subieron ayer en la bolsa española. Una nueva bajada del tipo de la facilidad de depósito (del -0,3% al -0,4%) supondrá una presión adicional a las cuentas de resultados de los bancos, a la espera de que estas medidas se traduzcan en un aumento destacable de los créditos, algo que por ahora no está sucediendo porque el proceso de desapalancamiento de la economía continúa. En España se conoció que el precio medio de las viviendas subió un 4,2% en 2015, según el INE, con subidas del 7% en Madrid. Esta es la segunda subida desde 2007, ya que en 2014 el incremento fue del 1,8%. Para la sesión de hoy, la volatilidad está asegurada, aunque una vez superado el efecto Draghi, seguirán siendo los datos macro y los resultados de las empresas los que marque el rumbo de la bolsa.
 
O en Japón, cuando un asesor del BOJ ha comentado que aunque no espera decisiones la semana próxima sí las ve más que probables en el futuro. Como ven, el futuro puede ser incierto. Pero los bancos centrales van a intentar que lo sea un poco menos.
 
¿Y la Fed? Probablemente el FOMC de la semana próxima será uno de los más complicados en la reciente historia. Recuerden como a finales del año pasado el mercado se inclinaba por asignar una probabilidad cercana al 60 % para una subida de tipos en esta reunión. Ahora la probabilidad es casi nula. No, nosotros no tememos que la Fed sorprenda al mercado y suba sus tipos. Pero sí será un debate interesante dentro del Consejo sobre el mensaje para el futuro próximo, especialmente la reunión de junio con datos económicos positivos y un mercado más estable.
 
Veremos...
 
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