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 Hace tiempo leí en un libro la siguiente descripción de un ciclo alcista: 

 
Las tres fases del ciclo alcista en los mercados de acciones son:

1. Cuando solo unos pocos son capaces de anticipar que las cosas van a ir a mejor.

2. Cuando la mayoría de los inversores se dan cuenta de que efectivamente esa mejoría está teniendo lugar.
3. Cuando todo el mundo concluye que las cosas siempre irán a mejor. 

 
Desde entonces no he encontrado una descripción mejor. La sencillez, sentido común y experiencia de esas palabras delatan el talento excepcional de su autor, Howard Marks. Es uno de las mentes más brillantes de la gestión, fundador de Oaktree Capital donde también publica unos memos que son auténticas joyas sobre el análisis de los mercados y la inversión. 

Pues bien, tomando como base esas tres fases del ciclo nos proponemos aterrizar la idea, dotarle de números y aplicación práctica. Para ello utilizamos el “Termómetro” del mercado con el que medimos la temperatura del mercado de acciones europeo con cinco sensores diferentes, que situamos en dos zonas fundamentales: valoración y sentimiento. Las lecturas del Termómetro oscilan entres dos extremos: “¡Oportunidad!” y “¡Alerta!”. La evolución reciente de la temperatura está representada en el siguiente gráfico.



 
Ahora crucemos las lecturas del Termómetro con las tres fases del ciclo alcista: 

1.      “Unos pocos anticipan que las cosas van a ir a mejor”. Cuando se derrumban las cotizaciones la polvareda apenas deja ver oportunidades, los inversores solo pensamos en sobrevivir. Pero es precisamente ese desplome y ese pánico el que lleva a las valoraciones a niveles extremadamente baratos, y estresa el sentimiento inversor hasta los límites del pánico. Una combinación que nuestro Termómetro identifica como “¡Oportunidad!”. 

2.      “La mayoría de los inversores se dan cuenta de que efectivamente esa mejoría está teniendo lugar”. El polvo se empieza a levantar, la recuperación de las cotizaciones ya es un hecho, y el pánico deja de ejercer su influencia sobre nuestra toma de decisiones. Las valoraciones siguen siendo atractivas, y la recuperación del ánimo inversor da recorrido alcista a las cotizaciones. El Termómetro divida esta etapa en tres fases: “Bueno tono – Neutral – Ligeros excesos”

3.      “Todo el mundo concluye que las cosas siempre irán a mejor”. El horizonte se despeja y los inversores nos olvidamos de los ciclos y las valoraciones. La codicia es el motor y la propensión al riesgo alcanza cotas máximas, como la sobrevaloración del mercado. Una combinación que el Termómetro identifica como “¡Alerta!”.
 

En el siguiente gráfico resumimos el nuevo enfoque para el análisis del ciclo bursátil, resultante del cruce que hemos explicado anteriormente. En las líneas están representadas las frecuencias de subidas iguales o superiores al +15% (próximos 6 meses) y caídas iguales o superiores al -15% (prox. 6 meses). Por ejemplo, cuando el Termómetro está en “¡Oportunidad!” en un 42% de las ocasiones el Eurostoxx subió un +15% o más en los seis meses siguientes; y solo en un 9% de las ocasiones el Eurostoxx cayó un -15% o más. Las probabilidades están de nuestro lado (área verde), y lo contrario sucede en el otro extremo.



 
En el análisis del ciclo bursátil nos encontramos con un grito al inicio y otro al final. Son exclamaciones necesarias porque en esos extremos del ciclo (i) la supuesta racionalidad de los inversores se convierte en instinto de supervivencia y (ii) la supuesta aleatoriedad de las cotizaciones sobre la que se construye el imperio de la “normalidad” se transforma en bucles de retroalimentación que hacen realidad escenarios no contemplados por esa "normalidad" (caídas y subidas bruscas como terremotos). El resultado, la hipótesis de los mercados eficientes salta por los aires, la “sabiduría de la multitud” acaba en “locura de las masas”. Y es necesario gritar para recordarnos que tenemos que hacer lo contrario de las masas. 

  1. #4
    Ergmeg
    Más razón que un santo..
  2. en respuesta a Daniel Suárez
    #3
    D. Pages
    gracias por tu respuesta Daniel
  3. en respuesta a D. Pages
    #2
    Daniel Suárez
    Hola,
    El período de análisis son los últimos 20 años.
    La referencia el Eurostoxx.

    La construcción del indicador no la puedo detallar... es uno de los activos de nuestra empresa... Te puedo comentar que es el resultado combinado de analizar información relacionada con el sentimiento inversor y la valoración. Para ello estudiamos volatilidad, encuestas de sentimiento, ratios, valoración relativa y análisis multifactorial.

    Gracias por la lectura y el interés! 
  4. #1
    D. Pages
    Gracias por el artículo.
    Sería muy interesante si nos explicases como construyes el indicador y sobre que periodos de tiempo lo has testado.
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