Hacía tiempo que el Ibex tenía una cuenta pendiente con la zona de 9.800-10.000 puntos y por fin la ha pagado. Puede que algún inversor de ésos que acostumbra a sentarse sobre las acciones se haya podido acordar de aquellos días de caídas abultadas de 2008 y haya sentido sudores fríos, pero, bueno, parafraseando a la señorita Lydia Grant: la rentabilidad cuesta y hay momentos en que hay que pagarla con sudor.
Desde luego, no se puede decir que la severa caída de las últimas semanas haya sido extraña o sorprendente, dados los niveles de precio alcanzados, los niveles que apuntaban los indicadores y el claro sesgo bajista que mostraban las distintas escalas temporales. Por otra parte, es sabido que tanto los excesos como las cuentas pendientes antes o temprano terminan por pagarse.
Esa unanimidad bajista que aparecía en las señales de los gráficos diarios, semanales y mensuales tiene también su reflejo en los gráficos de más largo plazo. De hecho, en el gráfico trimestral se han podido aprovechar muy bien los giros de mercado; y tras indicar en junio una pauta de corrección de 3 a 5 velas, se podría dar por válida una nueva pauta en enero.

La primera pauta fue una corrección a una caída: 5 velas a la baja consecutivas, con máximos y precios de cierre inferiores a los de las velas precedentes. Disparó una señal de compra con la superación de los 9.770 puntos y ha marcado salida al perderse el mínimo de la última vela en 11.100, deparando una rentabilidad estupenda y tranquila.
La segunda pauta dibujaría el escenario inverso, no sería la corrección de los descensos sino la de los ascensos: 3 velas al alza consecutivas, con mínimos y precios de cierre superiores a los de las velas precedentes, y además aviso de posible giro en la última vela de la pauta. La operativa en este caso habría consistido en vender una vez que se pierde el mínimo de esa última vela; es decir, los susodichos 11.100 puntos.
Por tanto, en el gráfico trimestral se puede leer el mismo mensaje que se leía en las escalas inferiores: ahora mismo se debe estar fuera del mercado o favorecer las posiciones vendedoras.
La pérdida del soporte del 50% de la línea blanca grande del tercer trimestre de 2009, sito en torno a los 10.800, suponía ir a buscar la parte inferior de esa misma vela, esto es, precios de 9.200 puntos. Corresponde reseñar que, en primera instancia, aparece la zona de soporte de 9.800, cuya pérdida dejaría bastante dañado al selectivo español y abortaría la estructura alcista dibujada en torno a esa zona.
De acabar el trimestre en mínimos, las velas retratarían una figura de estrella vespertina. Sin embargo, aunque en los marcos temporales inferiores resulta evidente la importancia de la zona alcanzada –y desde el blog se ha insistido en la misma–, en esta escala no cabría considerar la figura como una pauta propiamente operativa, sino más bien como un punto y aparte, dado que tales formaciones suelen ser difíciles de superar.

En el gráfico anual se pueden observar ambas cosas. Por un lado, la pauta de corrección de 3 a 5 velas, que funcionó perfectamente tanto en los cinco años de subida como en los tres de bajada. Por otro, una enorme estrella vespertina que puso fin a la tendencia alcista previa. El cuerpo real pequeño equivale a la figura de techo patente en las escalas inferiores, mientras que la enorme vela bajista de 2008 resume claramente la contundente respuesta a la misma. La importancia de esa enorme vela queda tan manifiesta en el gráfico que es la vela de mayor tamaño de la serie y define la zona de techo.
Aunque el precio se haya detenido hacia la mitad de ese gran cuerpo rojo, hay que decir que en las líneas grandes negras el 50% de la vela carece de la relevancia que tiene esa zona en las líneas grandes blancas, y lo que prima es la superación de los máximos de la vela. Y por añadidura, en tanto no se superen los máximos de la estrella se seguirá bajo el influjo de la misma.
Si bien la vela de 2009 incumple los requisitos para considerarla un fuego de paja, sí que se podría considerar que ha supuesto una maniobra de distracción sobre la pauta de giro precedente. La vela en curso en 2010 de momento parece retomar el proceso bajista, así que no convendría despreciar con ligereza la posibilidad de ir a buscar los mínimos de marzo de 2008.
En cuanto a los años venideros, ya he comentado al hablar del nuevo decenio que el doji de onda alta permitía abrir posiciones vendedoras, aunque en esta escala todo parece apuntar a un amplio lateral que en algún momento intente buscar tanto la zona de mínimos como la zona de máximos.
Empezaba con la señorita Grant de Fama y termino con el sargento Esterhaus de Canción Triste: Tengan cuidado ahí fuera.
Accede a Rankia
¡Sé el primero en comentar!

Cookies en rankia.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Configuración de cookies”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra política de cookies.

Aceptar