Oro: Otra alternativa de inversión




"Se extrae de las entrañas de la Tierra, en África o cualquier otro lugar. Luego lo fundimos, excavamos otro agujero, lo enterramos de nuevo y pagamos a gente para estar a su alrededor custodiándolo. No tiene ninguna utilidad. Cualquiera que nos viese desde Marte se rascaría, incrédulo, la cabeza".(Warren Buffett).

El oro se utilizó durante muchos siglos como moneda de cambio a nivel económico. En la Edad Media se empezó a guardar en lingotes y durante el siglo XIX y parte del XX, este metal fue la referencia única del sistema financiero internacional. A pesar del buen funcionamiento, el patrón oro terminó por desaparecer con la llegada de la Primera Guerra Mundial.

En época de crisis financiera, con las bolsas internacionales instaladas en una gran incertidumbre, son muchos los que se preguntan sobre la existencia de una inversión alternativa para estos períodos de recesión económica. Precisamente una de estas posibilidades se centra en todo un clásico: la inversión en oro, una interesante opción para los inversores que deseen obtener la máxima rentabilidad de sus ahorros, aun a costa de recurrir a mercados que requieren de un conocimiento profundo. Además, aunque el oro es un valor refugio y proporciona seguridad en tiempos de crisis, no ofrece dividendos e implica costes adicionales por su mantenimiento y seguridad.

El oro es un activo sin pasivo, perfecto para invertir en situaciones en las que exista un alto nivel de endeudamiento y riesgo de estallido de burbujas financieras y/o inmobiliarias. ¿Cuál es el mejor sitio para refugiarse en estos casos?. Los expertos tienen claro, como señala Juan Ramón Caridad, director de productos de Atlas Capital, que es el oro la mejor opción de ahorro para una situación económica como la que viven España y otros países industrializados. El ahorrador puede afrontar la inversión desde diversas perspectivas, y ésta es, precisamente, una de las principales ventajas del metal amarillo para los inversores. Se puede recurrir a la inversión directa en lingotes de oro de diverso peso (desde 2 gr. a 1 kg.) así como monedas, pero también mediante títulos de acciones de empresas mineras, la solución más adecuada para no tener físicamente los lingotes en casa -bastante molesto para cualquier inversor, tanto desde el punto de vista de la seguridad como de la comodidad-. Pero, además, el mercado financiero ha desarrollado otras formas de invertir en oro, con grandes posibilidades de obtener beneficios.
  • Certificados de depósito: Constituyen una de las formas más sencillas para adquirir oro físico en el mercado, ya que el comprador de este tipo de certificados es propietario de oro físico aunque no lo tenga en su casa ni en ninguna entidad financiera. ¿Qué se consigue con este modo de operar? En primer lugar, abaratar los costes de transporte y mantenimiento que tienen este tipo de operaciones y, en segundo lugar, reducir los riesgos de robo. Estas operaciones están limitadas, y no pueden realizarse a través de cualquier entidad financiera sino que se instrumentalizan por medio de bancos de inversión de alta gama especializados en este tipo de operaciones.
  • Futuros sobre el oro: Una de las particularidades de esta operación es que el diferencial entre compra y venta es mínimo. Tiene algunas ventajas, como ser un producto asimilable por el pequeño y mediano inversor, pero, al igual que sucede con otros activos financieros más tradicionales con idéntica mecánica, hay que estar pendiente de las fechas de vencimiento, cotizaciones, etc.
  • Fondos de inversión: Es la más usual entre todas las formas de inversión. Son fondos que básicamente invierten en acciones de compañías mineras. Aun así, y debido a su escasa implantación en el panorama financiero, es una opción más arriesgada que la basada en empresas que cotizan en el Ibex-35 o en el Dow Jones, por citar solamente algunos ejemplos. Su futura rentabilidad depende del momento para entrar en estos fondos, y lógicamente también en su salida, como en la renta variable tradicional. Puede ser una opción válida para épocas de crisis, especialmente en los períodos alcistas, en los que la rentabilidad de los fondos de oro suele ser mayor que la de otros.

Oro direct, una de las empresas españolas comercializadoras de oro por Internet, cita en su página web estas 10 razones para invertir en oro :

  1. El oro es la única moneda que no está bajo el control de ningún gobierno y, por tanto, en la que no pueden influir los políticos.
  2. El exceso de liquidez global y el crecimiento de la oferta monetaria (M3) están causando una devaluación real del papel moneda. En Europa, los tipos de interés están por debajo de la inflación y son, por tanto, negativos. El crecimiento de la oferta monetaria y la inflación son las principales razones de que el “papel dinero” pierda valor diariamente.
  3. El oro es un valor refugio en un escenario de crisis. Mientras que diversificadores tradicionales, como bonos y acciones de alternativas, a menudo fallan en épocas de tensión e inestabilidad de mercados, el oro ha demostrado mejorar los resultados de portfolios tanto en tiempos de estabilidad como de inestabilidad financiera durante los últimos 5.000 años.
  4. Todo el mineral de oro extraído en la historia de la humanidad asciende a unas 153.000 toneladas según el World Gold Council. Esto equivale a un cubo tan alto como la Estatua de la Libertad en Nueva York. Las reservas de oro restantes no superan las 50.000 o 60.000 toneladas dependiendo de la fuente consultada. Con una producción minera anual de 2.900 toneladas/año, en un plazo de 12 o 15 años se extraerá la última onza de oro de la tierra.
  5. La población mundial crece en unos 100 millones de habitantes al año. Este crecimiento exponencial de la población junto con la limitada disponibilidad de recursos naturales como el petróleo, oro, plata, platino y otros metales, causará con toda probabilidad una subida aún mayor del precio del oro.
  6. Existe una correlación entre el precio del petróleo y el precio del oro. Es muy probable que el precio del petróleo continúe su tendencia alcista ayudado por el incremento en el consumo de crudo de algunas economías en desarrollo, principalmente China, India y Sudeste Asiático.
  7. La apreciación del oro en las economías emergentes. La legislación china cambió hace unos meses permitiendo por primera vez a los inversores privados comprar oro. China tiene una de las tasas de ahorro más alta del mundo. Adicionalmente, India es el mayor país consumidor de oro del mundo y el oro tiene un papel dominante en la sociedad india. Según los pronósticos demográficos, India superará pronto a China en el ranking de países con el mayor número de habitantes.
  8. El oro es una inversión de alta liquidez. Es tanto un activo como una moneda. Hay muy pocas otras inversiones que puedan convertirse tan fácil y rápidamente en moneda como el oro: sin penalizaciones, sin tiempos de espera, sin condiciones adicionales.
  9. Esta tendencia no ha pasado desapercibida a los grandes inversores globales que han comenzado a comprar oro en cantidades nunca vistas hasta ahora. Esto ha contribuido a un aumento paulatino del precio del oro y está resultando en unos rendimientos fantásticos de más de dos dígitos en los últimos años.
  10. A todo esto contribuye sin duda también la exención del Impuesto sobre el Valor Añadido en todas las inversiones en oro.

Pero, si bien la inversión en oro tiene muchas ventajas, no pueden dejarse de lado algunos inconvenientes como el hecho de que no proporciona ningún tipo de dividendos (como pasa con la compra de títulos en bolsa). Además, tiene un mantenimiento complejo, ya sea porque puede ser robado, ya por el coste adicional que implica depositarlo en las cajas fuertes que tienen los bancos, un desembolso que suele encarecer de forma notable la inversión realizada. Otro aspecto que puede retraer al pequeño y mediano inversor es el desconocimiento acerca de este mercado financiero, desde cómo contratarlo, a los productos que ofrece el mercado, pasando por los pilares en que se basa la evolución de su mercado.

Por hacer referencia a algunas empresas españolas que venden oro para inversión, además de la ya mencionada Oro direct, podríamos citar a CIODE.

Antes de decidirse a invertir en oro es primordial consultar esta decisión con los expertos de este mercado a través de alguna entidad o intermediario financiero, que serán quienes dictaminen la idoneidad o no de utilizar estos canales, en función de las necesidades de cada cliente. Lo más aconsejable para los inversores que desconozcan este mercado es abstenerse de invertir, ya que cada producto (compra física, certificado de depósitos o futuros) tiene una compleja mecánica, que debe manejarse de manera adecuada por especialistas.

Uno de los mayores atractivos de la compra de oro para los inversores es que está exenta de IVA. En efecto, la exención del Impuesto sobre el Valor Añadido está estipulada en todas las inversiones que se realicen en el metal amarillo según consta en la directiva europea 1998/80/CE del Consejo, de 12 de octubre de 1998.

A efectos prácticos, esto quiere decir que frente a otros bienes, aquí no hay recargo del 16% por este concepto. Pero, además, el inversor se puede beneficiar también del hecho de que el aumento de la oferta monetaria hace que el papel dinero pierda progresivamente valor, cosa que no sucede con este metal precioso, ya que no se devalúa.

Se puede seguir toda la actualidad sobre el oro y su cotización en Oro y Finanzas, primer diario digital del mercado del oro.

¡¡¡Felices inversiones!!!



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