Segunda entrega de derivados: los CFD's.

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Hola a todos. Aquí estamos de nuevo.

Antes de proceder a publicar el artículo de hoy, quiero agradecer a todos los que me han escrito a mi correo, y a todos los que han escrito comentarios, la bienvenida. A los lectores que no hayan dado señales de vida, también agradezco que se hayan tomado la molestia de dedicar tiempo a leer mi espacio, pero al no saber quienes son, no puedo personalizar. Sin más preámbulos, continuemos con el propósito del blog.

Derivados: todo lo que necesitas saber, y nunca te atreviste a preguntar.

2. CFD's. Qué son. Para qué sirven. Cómo se usan.

¿Qué son los CFD's?

Desde hace relativamente poco tiempo, ha llegado a España un nuevo producto derivado. Se trata del CFD (Contrato por diferencias). Es un tipo de contrato derivado de un subyacente (acción, índice, divisa, tipo de interés, etc) que negocia las diferencias de los precios. A diferencia de los contratos de futuros, no hay entrega del subyacente, y, por tanto, no hay vencimiento. Y ya que ha aparecido la palabra, voy a hacer un paréntesis para explicar algo común a todos los derivados.

¿Qué es el subyacente?

Cuando hablamos de derivados, sean éstos sobre el producto que sea, hay que hablar de subyacente de ese derivado. Siempre que hablemos de derivados (cualquier derivado), nos referimos a un contrato (del tipo que sea) con un subyacente (el objeto de ese contrato). Un contrato de futuros sobre el BBVA, por poner un ejemplo, tiene como subyacente 100 acciones del BBVA. Un contrato por diferencias sobre el BBVA, tiene como subyacente 1 acción del BBVA. Cuando operemos con derivados, debemos informarnos bien acerca de cuál es el subyacente sobre el que está definido el contrato inherente a ese derivado.

En el caso de los CFD’s, tenemos un tipo de contrato que, careciendo de vencimiento, replica al subyacente, otorgando todos los derechos económicos sobre el subyacente, y careciendo de los derechos políticos sobre el mismo. ¿Qué significa esto?

Ejemplos de CFD's

Un poseedor de 1000 acciones del BBVA, tiene derecho a:

- Cobro de dividendos, ampliaciones, retribuciones, o cualesquiera tipo de reparto de beneficios sobre los accionistas por parte de la empresa.

- Beneficios procedentes de la diferencia de precio entre la compra y la venta de las acciones.

- Derecho a asistencia, opinión y voto en las juntas de accionistas.

De estas 3 cuestiones, las dos primeras constituyen los derechos económicos. La tercera, son derechos políticos.

El poseedor de 1000 contratos CFD sobre el BBVA tiene derecho a:

- Cobro de dividendos, ampliaciones, retribuciones, o cualesquiera tipo de reparto de beneficios sobre los accionistas por parte de la empresa.

- Beneficios procedentes de la diferencia de precio entre la compra y la venta de las acciones.

Es decir, todos los derechos económicos, y ninguno de los políticos. Al no haber entrega del subyacente, es lógico que no podamos asistir a los derechos políticos, puesto que no poseemos acción alguna.

En prácticamente todos los sentidos, los CFD’s replican al subyacente.

En el artículo anterior, hablaba de futuros, los cuales, también replican (con matices) al subyacente. Al ser el CFD y el Futuro derivados similares (económicamente), es necesario establecer una comparación, ventajas e inconvenientes de cada uno, ya que ello nos servirá para decidir en qué casos conviene utilizar un tipo de derivado u otro.

Ventajas e inconvenientes de los CFDs y de los Futuros

Los futuros cotizan en mercado abierto. El precio teórico de un futuro, básicamente consiste en:

Precio teórico = Cotización subyacente + interés a vencimiento – dividendo antes de vencimiento.

Ese es el precio teórico, lo cual no significa que, al cotizar en mercado abierto, esté el 100% del tiempo cotizando donde su precio teórico indica. Eso tiene un inconveniente a la hora de operar: los movimientos los marca el subyacente, es el que ‘manda’. Las decisiones especulativas, deben tomarse sobre el subyacente, pero la operación hay que hacerla sobre el futuro, con lo cual, resulta complicado establecer un precio adecuado para la entrada o la salida, y no siempre se podrá ejecutar la orden a ese precio.

Otro inconveniente de los futuros, es que son paquetes cerrados. Con futuros, no podremos replicar, por ejemplo, 853 acciones sobre el BSCH. Cada contrato compromete un número fijo de acciones (o lo que sea el subyacente). No se puede fraccionar. Esto es un inconveniente particularmente importante, por ejemplo, en contratos de futuro muy grandes, como por ejemplo el futuro del DAX, cuyo subyacente es 25 veces el índice. Para carteras pequeñas, es un tamaño excesivo.

Otro inconveniente adicional, es el hecho de que tiene fecha de vencimiento. Eso significa que, para posiciones a largo plazo, hay que estar pendiente para pasar la posición al siguiente vencimiento (lo que se conoce como ‘rolar’ la posición).

Todos esos inconvenientes de los contratos de futuro, no existen en los CFD’s. Pero eso no significa que los CFD’s no tengan los suyos. Los tienen, y, básicamente, son los siguientes:

Las posiciones largas (compradoras), pagan un interés (en realidad, los futuros también, la diferencia es que el interés va incluido en el precio del futuro, como se vio anteriormente). Las posiciones cortas, lo cobran (al igual que en futuros). El inconveniente radica en que, mientras que en posiciones de futuros, el interés pagado en posiciones largas es exactamente el mismo que el cobrado en posiciones cortas, en CFD’s, el interés pagado en posiciones largas es CONSIDERABLEMENTE MAYOR que el cobrado en posiciones cortas. Esto puede llegar a comprometer la rentabilidad de las posiciones largas a largo plazo.

Del mismo modo, mientras que en futuros, el dividendo se cobra íntegramente (por adelantado) en posiciones largas, y se paga íntegramente (por adelantado) en posiciones cortas, en posiciones cortas en CFD el dividendo se paga íntegramente, mientras que en posiciones largas se cobra solo parcialmente.

Además, aunque el CFD tiene la ventaja de que replica EXACTAMENTE al subyacente, no cotiza en mercado abierto. Nuestras órdenes, solo van a encontrar contrapartida contra el creador de mercado, no contra otros compradores o vendedores de CFD. Ello implica que, en todas las operaciones, además de la comisión, pagaremos la horquilla (diferencia de mejor posición de compra y mejor posición de venta), lo cual supone un coste adicional a la operación.

Por el contrario, el hecho de que cada contrato sea una unidad de subyacente, es una tremenda ventaja a la hora de utilizarlos como cobertura, o en estrategias combinadas. Personalmente, los CFD’s me parecen la herramienta ideal para:

- Operaciones cortas (bajistas)

- Coberturas

Uso de apalancamiento como reductor de riesgo. Esta última, que se verá más adelante, es una de las mayores ventajas (por no decir la mayor) que presentan los CFD’s. Proporcionan una posibilidad (léase bien, posibilidad, no obligación) de apalancamiento enormemente superior a la de los futuros. Y esa posibilidad de mayor apalancamiento, nos va a permitir, como se verá en el futuro, no solamente reducir el riesgo de nuestra cartera, sino potenciar las posibilidades de rentabilidad de la misma a su máximo nivel posible.

Hasta la próxima entrega.

Amenophis
  1. #5
    Anonimo
    18/09/08 22:34

    Hola amenophis:

    Enhorabuena por tus artículos, gracias por enseñarnos

    javieron1

  2. #4
    Anonimo
    11/09/08 14:54

    Tb puedes operar con CFD's en OreyiTrade, a precios más bajos y con la plataforma más premiada del mercado.

  3. #3
    10/09/08 14:34

    Hola Anónimo. No sé si puedo o debo hacer publicidad. A riesgo de meter la pata por ello, te diré que opero CFD's a través de Hanseatic Brokerhouse.

    Saludos,

    Amenophis

  4. #2
    Anonimo
    10/09/08 14:29

    Con qué broker operas cfd´s ?

    gracias

  5. #1
    Anonimo
    10/09/08 13:45

    Me alegra ver que has puesto en marcha el blog y que la calidad de los artículos no defrauda en absoluto.

    Enhorabuena. Saludos

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