Fracasado por el momento en su afán de superar la resistencia creada por el primer objetivo de subida de la fase ascendente de este ciclo (situado entre 5,59 y 5,63), el banco español fue repelido ayer desde esta zona y se mantiene a la espera de un nuevo intento, que tal vez llegue hoy mismo.
De hecho, el ciclo sigue instalado en su fase ascendente, máxime cuando el precio no rompió ayer a la baja la línea horizontal fijada en 5,44, impidiendo la activación de la señal de la posible conclusión de esa fase ascendente. Por lo demás, cabe destacar que el pronóstico de la onda sinusoidal sobre el techo teórico (TT) del ciclo se ha modificado ajustándose ligeramente a la derecha. Así, ahora el TT se prevé para el 5 de junio. En función del comportamiento del Santander durante los próximos días, no es descabellado pensar que el pronóstico sobre el TT pueda variar de nuevo, algo sobre lo que informaría de inmediato.
Por su parte, las vibraciones de Gann capaces de forzar un techo que ya hemos dejado atrás han funcionado muy bien ejerciendo su influencia bajista sobre el precio. En el horizonte aparecen tres vibraciones más, ubicadas los días 6, 12 y 17 de junio.
Por último, para activar una señal de la posible conclusión de la fase ascendente del ciclo, el precio sigue estando obligado a romper a la baja la línea horizontal fijada en 5,44.
Antres de concluir, quisiera enseñar hoy de forma excepcional el gráfico con el que sigo el ciclo de 10 días del Santander. Veámoslo primero y después lo comento de forma sucinta.
Resulta obvio que de mis acostumbradas herramientas de análisis sólo he desplegado el oscilador de confirmación, para que se repare en lo bien que ha ido reflejando el vaivén del ciclo. En la rotación actual, el Santander alcanzó ayer un objetivo de caída y está obligado a superar la línea horizontal fijada en 5,59 para activar la señal de la posible conclusión de la fase descendente de su ciclo de 10 días.
Permanezcan atentos.