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A principios de la década de los 90, se empezaron a ver, esos aparatos que hoy llevamos todos encima. A finales del año 2009, había más de 51 millones de líneas contratadas. O lo que es lo mismo, más de un terminal por ciudadano, contando niños recién nacidos y personas de muy avanzada edad.


Resulta obvio, que este nuevo negocio que mueve al año más de 14.000 millones de euros, se ha convertido en un gasto adicional en las economías familiares, que antes no existía.

Los ingresos totales del sector en el año 2000, eran de 24.783 millones de euros y de 41.765 millones a finales de 2009. Un incremento del 68,5 %. Con un resultado de explotación de 9.169 millones, casi un 22% sobre la cifra de negocio.

Paralelamente, el empleo se ha visto notablemente reducido desde 91.075 empleos en el año 2000 hasta 80.080 empleos en 2009.

 


No tenemos que hacer un gran esfuerzo para comprobar como se puede mejorar el negocio y reducir el empleo al mismo tiempo. ¿Es lo que se conoce como productividad o podemos llamarlo codicia sin límites?.

Un aumento de las ventas del 68,52 % con una reducción del empleo del 12,07 % produce un incremento del resultado del 416,01 %. ¿Quién decía que las matemáticas son una ciencia exacta?

Bien, hecho este preámbulo, quiero dar contenido al título que encabeza el artículo.

Como todos somos usuarios de estos “aparatitos” a todos nos es familiar ese error que tenemos a veces al tocar el teclado, nos conectamos con Internet, emoción o algo parecido y nos soplan 1 euro o más, si no nos damos cuenta rápidamente. ¿Es casualidad que la tecla dichosa sea una de las más accesibles o la ponen así de fábrica a propósito?.

Otro tema que tampoco les será extraño, es el de esos misteriosos mensajes que nos envían y encima nos cobran, bien cobrados. Nada, las operadoras se lavan las manos y dicen no ser ellas las remitentes de los misteriosos y caros mensajes. Pero si se reparten con el remitente las ganancias. ¿Nadie va a poner coto a esa presunta estafa?. Que por cierto, es en terminales de prepago donde más proliferan y duran en el tiempo, con el agravante de que sus usuarios, son normalmente niños.



 

Y que me dicen de los servicios de atención al cliente, a veces localizados en “las chimbambas”:
Si quiere dar de alta una línea, pulse 1 (Siempre lo cogen, muy amables)
Si quiere contratar ADSL, pulse 2 (También lo cogen igual de amables)
Si su llamada es por otro motivo pulse 3 ( A veces se corta y vuelta a empezar)
Ya no digo nada, cuando se trata de hacer una reclamación. Tras varios intentos, pasadas de un operador a otro. Vuelta a cortarse. Vuelta a llamar. La paciencia hay que tomarla en “píldoras para caballo”. Al final, perdida de tiempo y cabreo morrocotudo.

Bueno, y que les voy a contar de las tarifas. “Tiempo Libre” “Para siempre” “Mini Plana” “Superplana” “Fin de semana” “Rebajas de verano”,….hay miles. Todas pensadas para lo mismo, exprimirte el bolsillo al máximo. Que si te has pasado de los minutos contratados, que te ha saltado el “roaming” sin haber salido al extranjero, por que estabas dando una vuelta por Ayamonte, que si has hecho más llamadas que las contratadas, o sea otro infierno. Claro, mejor no llamar para reclamar, ya sabes lo que pasa.

¡Ah! Y si encima se te ocurre devolver una factura incorrecta, nada, te registran en el RAI, sin más argumentos que su testimonio. Eso si, si una operadora no paga a sus proveedores, da igual, presenta un concurso de acreedores, les hace una quita del 70%, cambia el nombre, la absorben, la fusionan y vuelta a empezar.

Mientras, nuestras autoridades, no se enteran, no quieren enterarse, se dan por enterados pero no hacen nada o simplemente pasan.

  1. #4
    Anonimo
    31/08/10 11:53

    Yo acabo de largarme de Vodafone después de darme cuenta de que llevaban tres meses cobrándome una tarifa plana de datos que me ofrecieron para probar gratuitamente durante un mes. Cuando la acepté le pregunte específicamente a la amable señorita si luego tenía que llamar yo para darla de baja y la muy guarra me aseguró que no.

    Por supuesto, pasaron totalmente de mí hasta que inicié una portabilidad a otro operador (el único momento en el que puedes hablar con un operador español, por cierto). En ese momento me ofrecieron un importante descuento en la factura, pero sin devolverme lo que me habían cobrado incorrectamente así que los mandé a tomar viento.

  2. #3
    Anonimo
    31/08/10 00:00

    Efectivamente amigo, tiene usted toda la razón. La elección de un buen proveedor y un uso racional del móvil evitaría muchos de los inconvenientes descritos. Pero hay que darse cuenta, que muchos niños, jovenes y/o personas ya muy mayores, no reparan en esos detalles picaros que practican las operadoras. Total son pocos euros en la factura, pero multiplicados por millones de usuarios da....una cifra enorme.

  3. #2
    Anonimo
    30/08/10 04:02

    Mire, la culpa es nuestra. Siendo el móvil una cosa útil no entiendo por qué nos emperramos en dejar que las operadoras amarguen nuestra vida.

    Un móvil sencillo libre ("ZTE", 22,00 euros), una operadora móvil virtual (Eroski), una tarifa sencilla (0,15 cts./min. a todos los operadores, a la hora que sea y sin establecimiento de llamada) y un uso puntual...

    No veo otro camino. Para comunicarse, está este invento de internet y el Skype y todo eso. Nos dejamos amargar porque queremos.

  4. #1
    Anonimo
    22/08/10 18:29

    El asunto de las compañías telefónicas es incomprensible e inaudito. No creo que haya un sector económico que maltrate más al cliente "ya hecho" que en el caso de las operadoras.

    Antes era Timofónica, por su situación preponderante y casi monopolista, pero ahora, el resto, en vez de crear distancia con ese modelo... ¡¡¡LO IMITAN!!!

    Se centran en captar nuevos clientes pero luego les importa -con perdón- tres carajos una vez que fichas y te fidelizan, al menos durante 18 meses, con un semi-regalado móvil de última generación (que habría que ver en verdad cuánto te están regalando).

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