Primero decir que soy jubilado de la Duro, y pequeño accionista. Tengo familia trabajando actualmente en la empresa. Herede acciones de mi padre, y no hace tanto, cuando confiaba en la gestión y las cosas iban bien, compre alguna más por encima de los 5€. No me importan tanto las pérdidas de la acción (en mi caso no me arruinaran, por el volumen) como la pinta que tiene el futuro de las familias que trabajan en esta empresa, entre ellas, la mía. Pienso que este Sr., acorralado por su propia ineptitud, ya sabe que es imposible darle la vuelta a esto, y sus últimas decisiones, a mí, y a muchos más que conocemos desde dentro lo que está pasando, nos hacen pensar que se está quemando sus últimos cartuchos y como su ambición de ser alguien en el panorama empresarial (alguien por sí mismo, no por ser algo de alguien) hará que, dado que está claro que ni el patrimonio de su familia política, no el suyo, le importa, haga alguna de las suyas antes que la ola le ahogue. Nos esperamos cualquier cosa. Habra que estar atentos. Porque al final, pagaran los de siempre, o sea, los trabajadores. (los de Asturias, que todo lo que esta montando o mas bien amontonando en su cortijo de Madrid) con el negocio bajo minimos, no se explica, salvo que crea que tener un edificio en Madrid y una organizacion espejo en la capital, revaloriza la posible inversion de algun posible.