Después de muchos meses de espera, de impaciencia, de ganas, de inquietud…de saber que algo especial y distinto iba a empezar el momento había llegado, pensaba: “Eduardo, llegó el momento, esa sensación que tienes de que algo grande te espera merece que te esfuerces a tope”. Quedé con Ferrán en el parking de la parada de Renfe de El Masnou, sus primeras palabras fueron “en el parking de reeenfe, no en el del pueeerto”, efectivamente me fui al otro lado, “empezamos bien, me dije a mi mismo”. Desde ese mismo momento reseteé la mente, tenía las ganas de aprender de un niño pequeño, todos los sentidos a pleno rendimiento, no me quería perder un detalle de nada. El primer café con Il Professore me dio una idea de lo intensa que iba a ser la semana, sin posibilidad de relajarse, en un estado de tensión continuo….estaba deseando empezar. Llegamos al despacho, por fin iba a empezar a entender un poquito el funcionamiento de los mercados. Los que habéis pasado por El Masnou sabéis como va evolucionando la semana, más intensidad, más trabajo, y más trabajo, fijarse en todos los detalles, aprender de los errores….jornadas de 14,15 horas, tiene que quedar la base grabada a fuego, el primer paso…pequeño, pero el más importante. Son días duros, pero son un regalo que hay que valorar como se merece, ¿la mejor forma?, seguir con la misma actitud e intentar llegar lo más lejos posible, sin prisa, pero sin pausa…creo que es la mejor manera de mostrar respeto hacia ese regalo y quizá, algún día, alguno de nosotros tenga la suerte de poder hacer lo mismo.
Gracias Ferrán por el esfuerzo y la preocupación de que quede todo claro, que nos encontremos con el entorno perfecto y preparado para que nuestra estancia sea lo más cómoda posible, y especialmente por ser tan exigente, cuando acabamos la semana aún no somos conscientes de lo que esto significa. Yo no lo soy, mi cerebro tiene que asimilar muchas cosas. Ahora lo único que tengo claro es que tengo más ilusión y ganas de mejorar que nunca, tanto profesional como personalmente, quizá esto es lo más importante. Otro comienzo.
Perdonad por no haber escrito antes, pero la semana ha sido intensísima. Me gustaría sumarme a Juanpedro y dar las gracias a Pedro, Jordi, Abel y María por su amabilidad y sencillez (y por el Carpaccio de bacalao y la paella del otro día, entre otras cosas).