Bueno, poco a poco voy aclarando algunas cosas, pero esta aprobación tiene bastante miga respecto a los pasivos de Duro Felguera. En primer lugar, las deudas ordinarias afectadas por el plan —deuda financiera, créditos ordinarios, proveedores no estratégicos, obligaciones convertibles, etc.— quedan sometidas a la reestructuración aprobada. En algunos casos, según el plan, la quita puede ser total. Es decir, dentro del perímetro afectado, esos acreedores ya no podrán reclamar a DF en España como si el plan no existiera. El segundo bloque es más gris: los pasivos contingentes y litigiosos de proyectos históricos como Djelfa, Iernut o similares. Si esos clientes se opusieron al plan, de momento han perdido en España: el juez mercantil ha homologado el plan y ha validado que esas contingencias queden afectadas. Eso no significa necesariamente que los arbitrajes internacionales se apaguen o que esos clientes no puedan seguir litigando. Pueden seguir intentando obtener un laudo o una condena contra DF. La diferencia es que, si luego quieren cobrar contra DF en España, la compañía podrá oponer el plan homologado y decir que ese crédito ya estaba afectado, reducido, extinguido o neutralizado conforme al plan. Por tanto, en España DF queda bastante protegida frente a embargos derivados de esos pasivos afectados. Fuera de España es otra historia. Si en el futuro DF tuviera cuentas, activos, filiales o derechos de cobro en otras jurisdicciones, algún acreedor internacional podría intentar ejecutar allí un laudo o una sentencia. La eficacia del plan español fuera de España dependerá de cada jurisdicción, del reconocimiento del plan y de cómo esté estructurado el crédito, la garantía o el contrato. Además, los avales bancarios o garantías de terceros no desaparecen automáticamente. Un cliente con un aval vivo puede intentar ejecutarlo contra el banco garante. Si el banco paga, luego será el banco quien reclame contra DF, y ahí sí entraría el tratamiento previsto en el plan. DF queda muy protegida en España y limpia gran parte del impacto económico de los proyectos legacy, pero no necesariamente elimina todos los litigios internacionales ni todos los riesgos asociados a avales o activos fuera de España. Hay otros temas como futuras multas por el juicio de corrupcion de venezuela o la deuda con la SS o el prestamo SEPI de 120 kilos que hay siguen y seguirán hasta que la empresa se vaya al garete...