Medida para crear empleo – Holoparamonia

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Medida para crear empleo – Holoparamonia
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Medida para crear empleo – Holoparamonia
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Medida para crear empleo – Holoparamonia

 

Tengo una idea que, en teoría, resolvería el problema del desempleo en muy poco tiempo. Y lo mejor es que no costaría nada a nadie, solo algo de organización.

Pienso que debe tener algún fallo que yo no encuentro. Por eso quiero exponerla para que me digáis que puntos no os parecen correctos.

En primer lugar, mostraré la causa de las crisis económicas desde mi punto de vista. La medida para crear empleo que propongo, entiendo que funcionaría independientemente de que la causa de las crisis sea o no la que yo expreso. Por eso, no hace falta que comentéis, si no estáis de acuerdo con dicha causa. El querer exponerla, es porque, de ser cierta, la medida que propongo le daría una solución. Además de servirme para introducir un concepto.

Posteriormente mostraré dos circunstancias: “El empleo se mantiene a si mismo” y “La inversión no es la única forma de crear empleo”. Circunstancias que entiendo se dan en la vida real y en las que se basa la medida para crear empleo. Medida que expondré a continuación. Tanto para las circunstancias como para la medida sí me interesa saber que puntos no os parecen lógicos.

 

 

Causa de las crisis económicas

Para que la economía funcione es necesario que todo el dinero que sale de las empresas vuelva a ellas (en conjunto) regularmente. De modo que, el dinero que la sociedad detiene, en forma de ahorro, sea sustituido por el que las entidades bancarias prestan a la sociedad.

La misión del dinero es repartir lo que la economía produce y seleccionar lo que la sociedad quiere que se produzca.

El problema de este ciclo es que el dinero se puede detener, al no ser obligatorio usarlo. Y en casos de miedo colectivo, por la previsión o el inicio de una crisis, se va a detener, de forma que a las empresas no vuelve todo el dinero que sale de ellas. Causando, inevitablemente, la destrucción de empleo.

Si se prevee una crisis, los bancos pasan a prestar solo a quienes tengan la seguridad de que les va a devolver el préstamo. Esta disminución de los préstamos ya hace que a las empresas no retorne todo el dinero que sale de ellas, dando lugar a la destrucción de empleo e iniciando la crisis. Si todos los bancos continuasen prestando como de costumbre no pasaría nada. Pero es necesario que todos lo hagan. Que un banco siga prestando como de costumbre, mientras los demás no, solo le perjudica a si mismo, porque no evitaría la crisis y se encontraría con más morosos que los demás bancos. Se le acusaría además de mal gestor.

De la misma manera, quienes teman perder su empleo, sin vistas a encontrar otro pronto, tenderán a ahorrar más, pensando en esa posibilidad. Es decir, menor retorno de dinero a las empresas, mayor destrucción de empleo.

En los párrafos anteriores se observa una circunstancia que no sé si tendrá ya nombre. Pero, como yo no lo he encontrado y va a aparecer más adelante, me referiré a ella como “holoparamonia”. Del griego holo-para-mono, todo-contrario a-uno. Que se podría definir como la circunstancia en la que una causa aplicada a un solo elemento produce un efecto que es el contrario al efecto que produce esa misma causa aplicada a todos los elementos del conjunto.

Un ejemplo de holoparamonia. Procesiones de Sevilla, año 2000. Se producen carreras y avalanchas de personas sin un motivo real de peligro detrás. La gente corre porque los demás corren. Si tuviéramos un mando con el que poder detener a una persona, teniendo en cuenta que no hay un motivo de peligro detrás, las consecuencias para esa persona serían malas. Podría incluso morir aplastada. Si el mando lo utilizamos con todas las personal a la vez, las consecuencias serían buenas, evitando posibles caídas y aplastamientos.

Una posible solución a la causa de las crisis económicas planteada es que el dinero no se pueda detener. Todo lo que se me ocurre al respecto me parece engorroso.

Entiendo que es más sencillo impedir que se produzca el miedo colectivo.

 


 

El empleo se mantiene a si mismo

¿Qué quiero decir con esto? Lo explicaré con un ejemplo. Imagina una empresa de venta de muebles con 100 trabajadores que funciona bien, es decir, sus ventas dan para mantener esos 100 trabajadores y tener beneficios con una rentabilidad adecuada. Imagina que el resto de las empresas despidiera al 50% de sus trabajadores y en empresas pequeñas se despidieran trabajadores de forma que el número total de trabajadores se redujera en un 50% ¿Crees que la empresa de muebles podría mantener sus 100 trabajadores con la misma rentabilidad? Yo pienso que al disminuir la masa salarial total del país al 50% de lo que era antes, la venta de muebles también disminuiría al 50%. Y para mantener la misma rentabilidad, la empresa de muebles debería quedarse con 50 trabajadores.

Es decir, que cada porcentaje que se considere de los trabajadores de una empresa es mantenido por ese mismo porcentaje de trabajadores de las demás empresas

Si funciona a la baja, también debe funcionar al alza. Si todas la empresas incrementasen el número de sus trabajadores en la misma proporción, su rentabilidad se mantendría y sus beneficios se incrementarían en esa misma proporción.

Esta sería una posible solución al desempleo. Obligar a todas las empresas a que incrementasen el número de sus trabajadores en un porcentaje que dé lugar a la contratación de todos los desempleados, con un salario que mantenga el salario medio de la empresa. La forma de obligar a las empresas sería, por ejemplo, imponiendo multas por el equivalente al salario medio de la empresa, por cada trabajador no contratado. Habría que fijar el número de trabajadores de cada empresa, sobre el que hacer el incremento, en un momento anterior al que se sepa de la aplicación de la medida, para evitar fraude.

Esta solución presenta, al menos, tres problemas que la hacen inviable:

1 – Que todas las empresas incrementase el número de sus trabajadores en el mismo porcentaje, haría que la facturación media de las empresas se incrementase en ese porcentaje. Pero, unas empresas saldrían beneficiadas y otras perjudicadas. Y la solución planteada no permite reaccionar ante esto.

2 – Las empresas pequeñas no contribuirían adecuadamente, quedando beneficiadas en perjuicio de las grandes. Debido a que en las empresas pequeñas la parte decimal del número de trabajadores a incrementar resultaría más significativa que en las grandes. Por ejemplo, empresas de hasta 3 trabajadores no contribuirían en nada, al resultar el número de trabajadores a incrementar inferior a la unidad.

3 – La solución no se puede mantener indefinidamente. Con el tiempo, los gustos e intereses cambian. Ese número de trabajadores de cada empresa, fijado en un momento, no reflejaría la realidad. Y no se puede cambiar de momento, ya que el número de trabajadores posteriores se basa en ese momento anterior.

 

 

La inversión no es la única forma de crear empleo.

La inversión no es la única forma de crear empleo, ni la mejor. Es la única que se produce espontáneamente.

La inversión creadora de empleo supone sacar al mercado algo nuevo: un producto o servicio nuevo, una marca nueva de un producto o servicio ya existente, una marca ya existente de un servicio en un nuevo lugar.

Pensar que la razón del desempleo es la falta de inversión, o basar la creación de empleo en la inversión, equivale a pensar que la razón del desempleo es que faltan productos que inventar o marcas nuevas de productos ya existentes. Lo cual me parece absurdo. Si los desempleados quieren trabajar es porque lo que ya hay en el mercado les interesa, no necesitan nada nuevo.

Para crear un empleo en una empresa nueva, producto de la inversión, se utilizan muchos más recursos de los que se necesitarían para crear un empleo, destinado a la tareas habituales de la empresa, en una empresa ya consolidada. Además, la mayor parte de las nuevas empresas quiebran a los pocos años. Por eso, creo que es más eficiente fomentar la creación de empleo en las empresas ya existentes, destinado a los mismos productos o servicios que ya hacen. Teniendo en cuenta que esta creación de empleo se comportaría de forma holoparamónica.

 

 

La medida

Con el fin de facilitar la contratación en las empresas existentes, para que cuando lo necesiten no se pierda tiempo en la selección de personal, lo mejor es que las empresas ya conozcan a los posibles candidatos, por haberlos tenido trabajando en evaluación y así conocer sus capacidades y actitudes.

La medida consistiría, básica y resumidamente, en que por cada trabajador del sector privado y de forma periódica se tendría que contratar en evaluación a un desempleado. Así, al contribuir en la misma proporción todos los sectores que se verían beneficiados del aumento de la masa salarial total del país y del aumento de riqueza generado por la economía que dicha medida supondría, no solo no resultaría un coste para las empresas, sino que estas aumentarían sus beneficios.

La medida consistiría, como ya he dicho, en obligar a las empresas a hacer contratos de evaluación y de forma periódica a un desempleado por cada trabajador que tengan contratado. Con un salario no inferior a un porcentaje del salario del trabajador de la empresa que da lugar a ese contrato de evaluación.

La forma de obligar consistiría en que, de no realizarse el contrato de evaluación en el periodo asignado, la empresa sería multada por valor del salario mínimo del contrato de evaluación.

Los contratos de evaluación serían semanales. Y como su finalidad es que la empresa conozca a posibles empleados futuros, no en convertirse en otro tipo de contrato, cada empresa podría hacer contratos de evaluación al mismo trabajador un número máximo de semanas que permita conocerlo, por ejemplo, 10 semanas.

La periodicidad de los contratos de evaluación por cada trabajador que lo origine sería tal que permitiese cubrir un porcentaje de los desempleados, el 50% por ejemplo, para que por término medio, cada semana estuviese con contrato de evaluación el 50% de los desempleados. De esta manera, cada desempleado, por término medio, estaría con contrato de evaluación el 50% del tiempo.

Para evitar que los contratos de evaluación sean acaparados por unos desempleados en detrimento de otros, se tomarían medidas como que un desempleado no pudiera tener contratos de evaluación más de dos semana seguidas.

Para evitar que contratos temporales sean sustituidos por contratos de evaluación, bastaría con no permitir a la empresas realizar contratos de evaluación de forma continua. Por ejemplo, que solo pudieran realizarlos una de cada dos semanas o una de cada tres.

Un posible problema es que la distribución del desempleo no es homogénea por provincias. Esto haría que, por término medio, en unas zonas los desempleados tuvieran contratos de evaluación más de la mitad de su tiempo y en otras zonas menos de la mitad de su tiempo. Lo que podría dar lugar a migraciones.

 

Esta medida no supondría un coste para las empresas, aunque estén obligadas a realizar los contratos de evaluación.

Lo explico:

  • Si una empresa tiene que pagar al Estado el equivalente a un sueldo de forma periódica, supondría un gravamen para esta.

  • Si la empresa tiene que pagar ese sueldo a un desempleado a cambio de su trabajo, sería también un gravamen, pero menor, al obtener el trabajo en contrapartida.

  • Si son todas las empresas las que tienen que realizar contratos en la misma proporción, la riqueza generada por la economía, que se reparte mediante sueldos y beneficios empresariales, aumentaría en esa proporción, la masa salarial total del país aumentaría en esa proporción y la facturación de las empresas aumentaría en esa proporción, permitiendo costear los contratos realizados y obtener los beneficios correspondientes.


 

Ventajas

- Los desempleados tendrían asegurado trabajando, por término medio, el equivalente a la mitad de un sueldo. Lo que desde el primer momento da una solución al principal problema del desempleo, que es la falta de ingresos en desempleados sin derecho a subsidio. Aunque la finalidad de la medida es que acaben incorporándose al mercado de trabajo.

- Los desempleados adquirirían experiencia que podrían añadir a su currículum. Les orientaría y motivaría a la hora de ampliar su formación.

- Los empresarios sabrían a quien contratar en caso de necesitarlo, sin tener que iniciar procesos de selección. Con la consiguiente y entiendo que muy importante para agilizar la creación de empleo, reducción del tiempo entre el momento en que se decide contratar y el momento en que se acaba haciéndolo, que pasaría a se inmediato.

- Las entidades bancarias no paralizarían la concesión de préstamos, al saber que toda persona con voluntad tendría asegurados unos ingresos mínimos. Lo que evitaría el inicio de crisis y desbloquearía las existentes.


 

 

 

Antonio Serrano Navarro

#2

Parece mentira.

Cualquier medida que pueda ofrecer algo nuevo al fracaso existente, es siempre bienvenida.

Yo destacaría, aunque nadie sabe el impacto en la realidad de las medidas que propones, dos asuntos de suma importancia:

1) La necesidad de intervenir del estado sobre las empresas en el mercado laboral y de poner al empleo como prioridad politica, pero no con tanta charlatanería como hacen los politicos.

2) La necesidad de conciencia colectiva o BIEN COMUN, es decir la libertad de empresa parte de que cada empresa actúa en su beneficio y egoistamente, pero no se puede hacer nada sin tener en cuenta el interés del colectivo y que además el sistema financiero se pone al servicio de todos.

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Huelga decir que los fundamentalistas del libre mercado y de libertad empresarial no van a dejar que esto se implemente en la realidad.

La realidad es que mientras en USA, la reserva federal tiene en cuenta el paro para intervenir, al BCE en cambio no le han dotado de autonomía para tomarlo en cuenta

Suerte.

La Raíz - Parece mentira (con Panxo de "ZOO")

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El pleno empleo resultó el núcleo sobre el que se configuró el Estado del Bienestar. La desaparición de ese pleno empleo como objetivo real de la política económica a partir de 1973 caracterizó la "crisis" de la que parece que todavía no hemos logrado salir y puso en cuestión la viabilidad del Estado del Bienestar. La consecución, en nuestro hoy y ahora, del pleno empleo no es algo imposible. Sólo exige reflexión y rigor en los planteamientos, aprendizaje de los errores pasados y sobre todo voluntad política para su logro.

https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=273366

Un saludo

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