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Ponga un cocinero en su empresa

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Ponga un cocinero en su empresa

Lo que es capaz de hacer un cocinero con una empresa, si ahora resulta que en vez de directivos los que deberían formar el consejo de administración son los cocineros, como esta el mundo...

Multinacionales de alimentación, cadenas hoteleras y aerolíneas han encontrado en los grandes ‘chefs’ un filón para cubrir objetivos tan dispares como la ampliación de la oferta, el impulso a su imagen e, incluso, la revitalización de negocios en horas bajas.

Los templos gastronómicos españoles se han convertido en los trampolines más imponentes para lanzar al estrellato empresarial a los grandes chefs. Desde sus restaurantes, los cocineros se han transmutado en asesores capaces de diseñar productos, lanzar marcas alimentarias, desarrollar nuevos conceptos de diseño e inversión, ser la imagen de supermercados y hoteles, y, por qué no, revitalizar las cuentas de algunas líneas de negocio.

Cadenas hoteleras, grupos de alimentación, aerolíneas y, en los últimos tiempos, firmas de diseño representan los principales colectivos interesados en contratar como asesores a los cocineros, que, sin embargo, son reacios a hablar de finanzas y a dar números sobre sus sociedades.

¿Con qué objetivo ficha una empresa a una cocinero? Los hoteles lo hacen por imagen y para recibir asesoramiento técnico y culinario. Es el caso de Occidental (asociado con Sergi Arola), NH Hoteles (con Ferran Adrià), Hesperia (con Santi Santamaría), Meliá Hoteles (con Dani García) y Derby Hoteles (con Joaquín Felipe). “Una alianza entre un hotel y un cocinero es rentable”, dice el chef Sergi Arola, que estima en un millón y medio de euros la inversión para abrir un restaurante de alto nivel.

En algunos casos, un grupo empresarial puede ver en un gran chef y su imagen un salvavidas para relanzar un negocio. Es el caso de Nestlé, que firmó en febrero una alianza con el Rey Midas Ferran Adrià para desarrollar nuevos chocolates gourmet, en colaboración con el arquitecto Jean Novel, y relanzar varias marcas, como Cailler.

La multinacional suiza pretende revitalizar su negocio y plantar cara a su rival británico Cadbury en las ventas de chocolate negro. “En un mercado cada vez más complejo, nuestra fuerza está en las marcas”, explicó Luis Cantarell, director de Nestlé para Europa.

Rentabilidad
Para los cocineros, estas alianzas son interesantes. “Los restaurantes de alta cocina hoy no son rentables, pero sirven de marco para darte a conocer y hacer cosas, con las que ganas dinero y mantienes tu restaurante”, explica Juan Mari Arzak, que, con tres estrellas Michelin, asesora a Nestlé y ha trabajado para Kaiku. En su opinión, “si no nos planteáramos estos asesoramientos, tendríamos que cobrar unos precios que no se admitirían”.

Los ejemplos de la figura del chef metido a consultor se han multiplicado en los últimos años. Ferran Adrià ha generado un gran imperio empresarial en torno a su restaurante El Bulli, que ostenta tres estrellas Michelin y que ha sido elegido esta semana en Londres mejor restaurante del mundo, por un jurado internacional de 560 chefs y críticos.

Adrià, que participará en el próximo Expomanagement en mayo, creó en 2002 elBullicarmen, tras “observar la necesidad de separar la creatividad culinaria de la creatividad aplicada a los negocios”. elBullicarmen se materializa en un gran estudio desde el que se crean y gestionan todos los proyectos en torno a Adrià y su socio Juli Soler.

Con esta sociedad, mantienen acuerdos con empresas y hoteles para desarrollar productos o asesoramientos. “elBullicarmen constituye la viabilidad económica del proyecto El Bulli, el pilar sólido con el que podemos desarrollar nuestra filosofía de cocina”, explican en el grupo.

El resultado es un rosario de variopintas alianzas con NH Hoteles, la cadena de supermercados Caprabo, los cafés Lavazza, el grupo lácteo Kaiku, la empresa de aceites y frutos secos Borges, Nestlé, la línea de vajillas Ola y la Universidad Camilo José Cela.

Adrià asegura que sólo asesora a las empresas