Lo que yo veo desde mi prisma:
- Endurecimiento de las condiciones para la concesión de préstamos hipotecarios por parte de las entidades financieras, siendo prácticamente condición sin equanom que el cliente aporte algo de capital/ahorros a la operación.
- ¿Hipotecas a más del 80% LTV? Ni de broma.
- Préstamos personales cerrados completamente salvo los ya preconcedidos de muchos bancos y campañas comerciales. En este punto, es casi imposible que una entidad conceda un personal a un cliente de otra entidad porque no existe vinculación por parte del cliente. Es decir, el cliente que tiene sus recibos y su nómina domiciliada en el Banco A va a su banco y no le conceden el préstamo. Se va al Banco B y se lo dan pero el cliente no domicilia nómina y no se vincula como el Banco B "exige" y se desentiende de ingresar el dinero del préstamo. Impagado total.
- Campañas asfixiantes de líquidos y pasivo. BBVA con los cuchillos de su libretón, Bancaja regala unas sábanas, La Caixa unas sartenes, Banesto creo que una cubertería. Además, campaña de planes de pensiones en el mes de Junio (la he visto en Caja Madrid y Caja Rural), hacía mucho que mis ojos no veían esto.