Jornadas como la vivida ayer nos recuerdan la importancia de la utilización de stops para un correcto control del riesgo en la operativa intradiaria. Con una variación de máximo a mínimo de 220 puntos de máximo a mínimo de la sesión en el futuro del EuroStoxx 50, una operación mala sin stop puede convertirse en una tragedia, incluso dentro del espacio intradiario.

Las cosas son como son, y tienen su lado bueno y malo. El lado bueno de trabajar con instrumentos apalancados, es la posibilidad de aprovechar movimientos mínimos en el precio para conseguir rentabilidad, gracias al efecto apalancamiento y a unos menores constes de transacción. Ahora bien, lo anterior no sirve de nada sin una buena técnica de control del riesgo, y la mejor técnica que hay en mi opinión es la utilización de stops. Pero claro para que los stops funcionen hay que ponerlos. Les puedo asegurar por experiencia propia y derivada del trato con muchos traders a lo largo de los años, que de nada sirven los stops mentales, al final se quedan todos ahí, en la mente de cada uno. Por tanto, la primera regla de oro para controlar el riesgo en mi opinión es introducir orden stop y después tomar posición, en ese orden precisamente. Si la posición al final no se consigue se cancela el stop y no hemos corrido riesgo mayor al inicialmente presupuestado, mientras que si esperamos a meter el stop a tener la posición confirmada, un movimiento brusco de mercado nos puede pillar sin protección, y estropearnos el control del riesgo en ese trade. La segunda regla de oro, no salirse del espacio intradiario, fuera de él no hay stop, no hay control de riesgo.

Ahora bien, ¿Debo meter el stop en función de criterios técnicos, o en función de un número de puntos fijos a perder en cada trade ? En mi opinión la solución es una mezcla de las dos cosas. Conviene calcular el coste de cada trade y fijarlo como un parámetro dentro de la operativa de trading. De esa forma, podríamos determinar que el coste de cada trade no debería exceder el 2% de mi capital por ejemplo. Una vez hecho esto, deberíamos calcular cuantos puntos del futuro que estemos trabajando equivalen a ese 2% de mi capital, para saber los pipos que me puedo jugar en cada trade y finalmente, modular esa variable en función del gráfico del momento, utilizando el tamaño de la posición a tomar.

Como lo anterior parece bastante engorroso, voy a poner un ejemplo para que sea más fácil de comprender: Supongamos que dispongo de un capital de 30.000 euros, un 2% serían 600 euros, que es lo que me puede costar un mal trade. Supongamos que detecto un punto de entrada con un stop a 5 pipos, entonces cada contrato me costaría 50 euros, y como puedo gastar 600 euros en ese trade, estaría haciendo lo correcto si entro con 12 contratos ( 12 x 50 euro = 600 euros). Ahora supongamos que el stop tiene que ir más amplio, porque ha subido la volatilidad como ha ocurrido recientemente, o porque la situación concreta del gráfico lo requiere. Supongamos que el stop debe de ser ahora de 10 pipos, pues para que el trade me siga costando el 2% de mi capital si es malo, debería entrar con 6 contratos ( 6 x 100 euros /contrato = 600 euros ). En las imágenes siguientes se plantea un ejemplo similar para la operativa en contado.

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