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¿ Iniciaría usted su viaje de vacaciones sin disponer de un detallado plan de ruta que le lleve de forma segura hasta su destino ? ¿ Se embarcaría en un nuevo proyecto empresarial sin diseñar anticipadamente un cuidadoso plan de negocio que contemple las distintas estrategias empresariales en función de los posibles escenarios previstos ? De la misma forma que muy probablemente su respuesta a estas cuestiones sea negativa, le resultará muy difícil alcanzar una operativa de trading rentable, si no elabora con anticipación un plan de actuación que le permita reaccionar de forma rápida ante las distintas oportunidades que plantea el mercado.

En primer lugar tendremos que diseñar un Trading Plan Director, que defina y marque de forma global los parámetros y límites de actuación de nuestra actividad de trading. En este documento, deberá quedar perfectamente delimitado cual será nuestro Capital en Riesgo, como aquella cantidad de dinero que el trader pueda perder sin que afecte radicalmente a su nivel de vida, y que a su vez determinará otros dos importantes factores del Trading Plan: La cantidad de Capital en Riesgo determinará por un lado los tipos de activos sobre los que realizar nuestra actividad de trading, y por otro marcará las expectativas brutas de rentabilidad de nuestra operativa. Mi experiencia a lo largo de los últimos años, me indica que una expectativa razonablemente realista de rentabilidad promedio del capital en riesgo, se sitúa entorno al 40%, por lo que no es recomendable dedicarse full time a esta actividad, a menos que se disponga del capital mínimo suficiente para poder vivir de la misma. De la misma manera, si dispongo de un capital en riesgo de 6.000 euros, no será adecuado elegir subyacentes muy apalancados como el futuro del Ibex, EuroStoxx etc, y sí instrumentos de trading como los futuros miniIbex, el propio contado o los CFDs, donde el grado de apalancamiento es menor. Por otro lado, este documento deberá contemplar la Erosión Máxima de Capital Soportable en nuestra operativa de Trading, fijando así de antemano los límites a partir de los cuales tendré que reconocer que este tipo de operativa no se adapta a mi pefirl inversor. Como en todos los comienzos tendremos que aprender de nuestros propios errores, por lo que fijaríamos este porcentaje entorno al 40 – 50 % del capital en riesgo. Finalmente, el Trading Plan Director deberá contemplar cual va a ser nuestra Estrategia de Trading, en la que tendremos en cuenta los medios materiales a utilizar y su coste, la metodología de Trading y el tiempo a dedicar a esta actividad, siendo siempre recomendable solaparla durante un periodo de prueba prudencial (de 6 a 12 meses) con nuestra actividad laboral habitual, antes de dar el paso definitivo de la dedicación full-time.

Una vez determinado las pautas generales de actuación en mi operativa de trading, tendré que diseñar un Trading Plan particular para cada una de las operaciones que vaya a diseñar. La primera función del Trading Plan, es conceder el permiso para el inicio de los Trades. El dayTrader dispone a diario de multitud de operaciones posibles, siendo una de sus misiones seleccionar aquellas que le ofrecen unas mayores probabilidades de éxito. Por tanto, detallará en el Trading Plan, los motivos para el inicio de la operación, requiriendo la confirmación de volumen y actores del mercado, imponiendo las restricciones de un cociente rentabilidad / riesgo superior a 1,5 veces, y una pérdida máxima en la operación inferior al 2% del capital en riesgo, para la operativa fuera del espacio intradiario.

La segunda parte del Trading Plan, se centrará en el control del riesgo. Una vez tomada una posición en mercado los escenarios posibles se reducen a tres: evolución a favor, evolución en contra o lateralidad. Pues bien, el Trading Plan deberá considerar estos escenarios, detallando las pautas de actuación para cada una de ellos, detallando una estrategia de entrada, una estrategia de salida en stop-loss, y una estrategia de realización parcial y total de beneficios de la posición. Una de las principales bases que justifican la actividad de trading la constituye el comportamiento tendencial del mercado, lo que a su vez determina dos de las más importantes reglas de esta operativa: dejar correr las ganancias y limitar las pérdidas. Por tanto el Trading Plan deberá recoger estos conceptos, por lo que fijaremos un único nivel de stop-loss y dos niveles de objetivos.

Finalmente, el Trading Plan deberá recoger un espacio reservado para la evaluación y conclusiones obtenidas en la operación. Cada operación de trading enseña algo nuevo al propio trader. Fijándonos sobre todo en los errores cometidos, y llevando un registro ordenado de cada una de nuestras operaciones, podremos tipificar aquellos errores a los que somos más vulnerables, para focalizar nuestra atención sobre los mismos con el objetivo de erradicarlos de nuestra operativa.
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