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El 10 de junio de 2011, se ha conocido que Santander ha fracasado en el lanzamiento de una emisión de cedulas hipotecarias, de tal forma que los bancos colocadores de la operación se han tenido que quedar con ellas.  La citada emisión fue conocida el 31 de mayo de 2011, donde las noticias eran que se había culminado.

Sin embargo resulta que ha salido la noticia en el Wall Street Journal de que si bien se había culminado, la ausencia de la coletilla “con éxito”; (que difícil es a veces ver lo que faltan hasta el “toro pasado”); era una clave de la breve noticia que apareció en todos los medios, aunque en El Economista, si aparecía la referencia a que la demanda recibida era de 1.300 millones, (para una colocación de 1.000), lo que hacía suponer el éxito.

Una vez conocido por el WSJ que la citada colocación fue un fracaso, sí que los medios españoles han tenido que recoger la noticia, claro que previamente se habrán puesto en contacto con la entidad que ha dado las claves para para la redacción de la noticia; Si nos damos cuenta todos y cada uno de los artículos que recogen tal información comienzan con la idea de que Santander no tiene problema de financiación, que ya ha refinanciado toda la deuda que vencía este año. Y no deja de ser curioso tal mantra, repetido hasta la saciedad, porque las necesidades financieras de un ejercicio, se ESTIMAN inicialmente, y por supuesto se va corrigiendo la estimación según van transcurriendo los acontecimientos.

En realidad el procedimiento, es muy simple; ponemos los ingresos que esperamos tener, le restamos los gastos que necesitamos tener, tenemos en cuenta el dinero que tenemos y ya tenemos la necesidad de tesorería para el ejercicio. La única dificultad de este proceso está en no quedarse dormido y en que el programa informático de turno haga una de las suyas. Salvo por supuesto la dificultad en las estimaciones.

O sea que si al final tenemos más gastos, o tenemos menos ingresos o resulta que el dinero que tenemos no es el que pensamos, o bien incluso nos cambian las circunstancias de nuestro patrimonio para obtener financiación con la que contábamos, el problema está servido. Y si bien nuestra tabla de Excel nos da un resultado, lo que sería realmente increíble es que este resultado finalmente se convierta en realidad.

Por tanto, si los mercados financieros no se comportan de acuerdo a los criterios esperados, o si hay que refinanciar a unas cuantas constructoras que tenían unos créditos que nominalmente y a efectos de cálculo de tesorería pagaban este año, o si los gastos se incrementan, (por ejemplo por una subida en los costes financieros), o bien si resulta que los activos que tenemos se deprecian, y en consecuencia o no podemos acceder a la financiación o bien esta es más cara, se ha ido a tomar viento la cuenta de tesorería. Lo mismo ocurre si resulta que determinados ingresos no se materializan, bien sea por morosidad, bien sea porque después de la estimación hemos vendido los créditos.

Pero es que además me queda el pequeño detalle de ¿Cuánto dinero tenemos?. Es normal que entendamos que normalmente, cuanto tratamos de determinar las necesidades financieras, uno de los valores considerados seguros y no estimados es la liquidez actual de la que disponemos. Es decir,  aunque las estimaciones de gastos e ingresos, se suelen aceptar como seguras cuando no lo son, es posible que se entienda que pueden existir desviaciones en estas partidas, pero en este caso debemos tener en cuenta que la liquidez disponible también está sujeta a riesgo, entre otras cosas porque una de las funciones o motivos  que sugieren la compra de deuda pública es precisamente esto; mantener la liquidez. En este sentido tenemos que entender que cuando hablamos de liquidez de una empresa, compañía o entidad financiera, estamos hablando de que una parte muy importante de esta liquidez está en realidad invertida en deuda pública de distintos países.

La razón para considerar estos instrumentos como liquidez, están en la propia definición de liquidez, que es la constituida por aquellos activos susceptibles de convertirse en efectivo, inmediatamente sin que por las razones de urgencia, sufran pérdida de valor por la causa de la urgencia. En medio de todos los ahorros y simplificaciones en las que nos encontramos, tenemos que se nos ha olvidado de la última frase: “POR LA URGENCIA”. Es decir, un piso es un activo muy poco líquido porque si queremos convertirlo en efectivo inmediatamente tendremos que ofrecer un descuento importante, sobre el precio actual; en cambio la deuda pública la podemos convertir en efectivo al precio de mercado en este momento de una forma rápida y sin asumir pérdidas por la urgencia.

Pero lo que debemos tener en cuenta es que los títulos de deuda pública, varían y mucho de precio; cada vez que se incrementa o reduce la rentabilidad de la deuda pública del país que afectan y del resto de países.

Por tanto el dato; liquidez actual es algo que es muy variable y que aunque las entidades mantengan los datos de ingresos y gastos respecto a la previsión, es posible que las necesidades se desvíen porque la cantidad de dinero disponible varía según el tiempo. Entre otras cosas, porque el valor de la deuda pública se reduce cuando sube la rentabilidad.

Por supuesto todo lo comentado, lo tenemos que entender en un sector donde básicamente el negocio implica captar financiación a corto plazo para prestar financiación a largo, y caracterizado por cierto ocultismo en los balances, acompañado de toda suerte de tácticas reflejadas en informes y manipulaciones de las sensaciones, (como la que nos ocupa de la propia entidad escondiendo de alguna forma el fracaso de la emisión citada).

 

Dicho de otra forma, nadie sabe las premisas sobre las que se determina la liquidez y las necesidades de liquidez de las entidades financieras, (aunque si se conocen las premisas que sirven para determinar los fondos propios computables, lo cual nos puede dar una idea de por dónde van los tiros); pero en todo caso deberemos hacernos unas cuantas preguntas.

¿Por qué una entidad va a cubrir más del 100% de las necesidades de financiación anuales en el primer semestre, (y con frecuencia con emisiones a un plazo no muy largo)?. En este sentido existen muchos indicios que nos llevan a pensar que existe un problema de liquidez en las entidades financieras y que este problema, por my negado que sea, (¿se reconocería alguno?), se va incrementando con el tiempo.

Por un lado, tenemos que señalar lo obvio, ¡Quien más emisiones está realizando es quien necesita más imperiosamente la liquidez!; y por otro parte deberíamos tener en cuenta otro aspecto muy obvio también; si no se logra colocar una inversión triple AAA en el mercado, es que estamos ante problemas de liquidez en el mercado.

Por supuesto, nos cuentan que el problema ha sido que la emisión era de cedulas territoriales de las administraciones territoriales españolas, por lo que en definitiva, estamos en lo de siempre; a Santander le penaliza ser español.

Pero ¿Quién sabe?. ¿no será que a España le penaliza tener el Santander?. ¡Razones hay, si se piensan!. Pero este será el post de mañana, que me temo que va a ser de rabiosa actualidad también.  Por ahora me gustaría recordar el post que puse hace unos días acerca de ciertas declaraciones donde los responsables de la banca ya hablaban de dificultades para financiarse. A lo mejor se aclaran algunas cosas.

  1. en respuesta a Anilomjf
    #4
    15/06/11 17:39

    no me lo tomo a mal

    soy consciente y creeme que hago esfuerzos, pero es que yo tampoco soy escritor y a veces me cuesta y mucho expresar las cosas.

    solo puedo prometer seguir intentandolo y procurar mejorar, aunque milagros....

    gracias

  2. en respuesta a Windsss
    #3
    15/06/11 17:38

    Curiosamente esta solucion la puede hacer el banco y no el país....

    ¿o quien decide el país donde se está?.

    De hecho si España es un problema para Santander...¿que solucion propondrías?

  3. en respuesta a Anilomjf
    #2
    14/06/11 22:16

    No estoy en absoluto de acuerdo. O sea que quizás España esta penalizada por tener una empresa como el Banco de Santander. Bien, pues propongo un cambio de domicilio social de la entidad, por ejemplo a Londres o Brasil y deje el Ibex y pase a cotizar en el FTSE o el Bovespa. Ale, que eres el problema de todos los males de este país.

    No sabía que fuera tan sencillo solucionar los problemas de este país. Ya estoy más tranquilo.

  4. #1
    14/06/11 14:03

    Hola Tu mismo,

    me parece que lo que dices en tus articulos es bastante interesante y enfocas los temas que tratas de una manera original, haciendome caer en la cuenta de cosas en las que no habia pensado, pero por alguna razon me resulta dificil seguirte el hilo argumental.

    Puede ser una cuestion del estilo que utilizas a la hora de escribir.
    Quizas las frases son demasiado largas. No tengo ni idea que puede ser. No soy un escritor experto.

    Espero que no te tomes a mal este comentario mio y gracias de todas maneras por darnos tu opinion.

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