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Para el fin de semana me gustaría proponer dos lecturas interesantes que nos aportan una visión desde ángulos distintos de la organización de nuestra sociedad. Son dos lecturas que abordan la sociedad desde dos puntos de vista completamente distintos, de tal forma que si bien una es realista, la otra la encuadramos en la ciencia ficción. Ambas son relativamente cortas y se leen bastante rápido, pero una usa el formato de novela, y la otra usa un formato bastante más pesado y que podríamos definir como descriptivo. Por supuesto, una trata de establecer la utopía o un objetivo al que debemos converger, la otra habla de la situación que deberíamos evitar en todo caso.

En todo caso, voy a intentar hacer un ejercicio de síntesis sobre las dos, comenzando por una obra maestra que es 1984, un genial libro de George Orwell tras la segunda guerra mundial. Este libro trata de describir una sociedad totalitaria, a través de la vida de Winston, un trabajador del ministerio de la Verdad. Reescribiendo totalmente la historia, borrando y sustituyendo de los archivos históricos incongruencias en las que el sistema político va incurriendo.

El sistema descrito, a lo largo del escrito es un sistema que se define como socialista, aunque en la realidad, el propio libro establece las claves que han de buscar los dirigentes para que el sistema se mantenga en el tiempo. En este sentido, nos encontramos una sociedad con distintas castas y distintos privilegios en los que todos los objetivos, acciones y decisiones sirven al objetivo de mantener el status quo. En este sentido, el autor relata varios conceptos que son las claves para conseguir que sea el primer sistema político que no acabe derrumbado por su desarrollo, o lo que ahora podríamos definir como buscar las claves para definir el modelo político sostenible.

El propio Winston, ocupa un papel clave reescribiendo la historia en función de las necesidades de cada momento, bajo la premisa de que es muy importante que las sociedades tengan en cada momento la sensación de que la situación siempre ha sido la misma. Es de importancia capital, eliminar la sensación de evolución y cambio, confiando de esta forma con acabar con posibles rebeldías. Existe un miedo constante a que la gente descubra cualquier cambio, ya que la evolución podría llevar a la esperanza y esta a la lucha.

Otro de los aspectos curiosos, es la eliminación del lenguaje, (bajo la idea de que el lenguaje es necesario para la generación de las ideas. Limitando el lenguaje, limitamos seriamente las ideas que se puedan transmitir, y al final lograríamos eliminar las ideas).

Por supuesto, existen varias medidas relativas a la despersonalización del individuo, que pasa de ser una persona a un mero engranaje de la sociedad. ¿Cómo rebelarse contra la sociedad si no eres nadie?. En este campo nos encontramos con acciones como el sistema de vestimenta con monos (de distinto color, según el status social), la represión del apetito sexual, (de tal forma que la función del sexo pase a ser únicamente aquella que tiene una finalidad social como es la reproducción), y por supuesto la educación colectiva y la reeducación del individuo en caso de que existan desviaciones no deseadas.

Y al final para mantener la cohesión social nos habla de un líder omnipresente, (Gran Hermano), un líder cuya imagen es omnipresente, no ha sido visto jamás. Por supuesto, los ciudadanos han de tener siempre la sensación de estar completamente vigilados, tanto por el resto de los ciudadanos, como por la multitud de ojos que vigilan tanto los lugares públicos como los privados.

Y la clave para frenar la evolución, se consigue siempre con la sensación de escasez, de penuria, de tal forma que los tres bloques entre los que se divide el mundo están siempre de alguna forma enfrentados en algún conflicto lejano, que provoca que existan continuas restricciones en bienes básicos y cotidianos.

Por cierto, según la Wikipedia, Orwell, se basó en España para afirmar: “Ya de joven me había fijado en que ningún periódico cuenta nunca con fidelidad cómo suceden las cosas, pero en España vi por primera vez noticias de prensa que no tenían ninguna relación con los hechos, ni siquiera la relación que se presupone en una mentira corriente. (...) En realidad vi que la historia se estaba escribiendo no desde el punto de vista de lo que había ocurrido, sino desde el punto de vista de lo que tenía que haber ocurrido según las distintas «líneas de partido». (...) Estas cosas me parecen aterradoras, porque me hacen creer que incluso la idea de verdad objetiva está desapareciendo del mundo. A fin de cuentas, es muy probable que estas mentiras, o en cualquier caso otras equivalentes, pasen a la historia. ¿Cómo se escribirá la historia de la guerra civil española? (...) Sin embargo, es evidente que se escribirá una historia, la que sea, y cuando hayan muerto los que recuerden la guerra, se aceptará universalmente. Así que, a todos los efectos prácticos, la mentira se habrá convertido en verdad. (...) El objetivo tácito de esa argumentación es un mundo de pesadilla en el que el jefe, o la camarilla gobernante, controla no sólo el futuro sino también el pasado. Si el jefe dice de tal o cual acontecimiento que no ha sucedido, pues no ha sucedido; si dice que dos y dos son cinco, dos y dos serán cinco. Esta perspectiva me asusta mucho más que las bombas, y después de las experiencias de los últimos años no es una conjetura hecha a tontas y a locas”.

Un libro muy interesante. Pero no es menos el segundo libro que recomiendo hoy. Este libro ha sido escrito por un colectivo unos 30 años más tarde. Este se llama “La Constitución Española de 1978”. Al igual que el libro anterior, este libro es de obligada lectura.

Al contrario que 1984, en el que novelando se trataba de describir una realidad, este documento, adopta un formato mucho más parecido a lo que podría ser un documental si estuviésemos hablando de cine.

En este libro se nos describe una sociedad, radicalmente distinta a la expresada en el anterior, aunque existen ciertas similitudes (como no puede ser de otra forma). Como por ejemplo en su artículo (en este libro las páginas se llaman artículos), 16 se muestra una sociedad en la que todo el mundo pueda pensar libremente, aunque siempre que se mantenga el orden público previsto en la ley, que desde luego es una idea que subyace en las dos sociedades descritas.

Más similitudes son la prevalencia de los grupos de dirigentes, que son coherentes, sin fisuras y desde luego que tienen que funcionar con total consenso. No se pueden permitir disensiones en los grupos dirigentes en ninguno de los dos textos.

Pero desde luego las diferencias son mucho más notables, y de esta forma, evidentemente la sociedad descrita se basa en el respeto a derechos individuales, el progreso, justicia.

En este sentido, ya en la página 10 se habla del desarrollo de la personalidad, impensable en la otra obra. Se habla de igualdad y de unos objetivos de desarrollo, educación y desde luego de que en esta sociedad se ha de promocionar y promover el desarrollo individual de las personas.

Al contrario que en 1984, donde todo el trabajo de las personas estaba supeditado a mantener la estructura, de forma que al final la casta dominante vivía con ciertos lujos respecto al segundo nivel, en esta constitución se nos relata una sociedad donde cada persona contribuye progresivamente al sostenimiento del erario público, sin establecer excepciones de ningún tipo.

Por supuesto se habla en la página 35 de que la remuneración de los trabajadores debe ser suficiente para atender las necesidades de los trabajadores y su familia, entendiendo que en esta sociedad los trabajadores han de poder pagar la vivienda, comida, vestido y todos los gastos de una familia. Contrasta desde luego con el libro anterior, donde se busca la escasez para impedir el progreso, a la vez que desde el estado se proporcionan los alimentos necesarios.

A diferencia de la habitación a la que tenía derecho el protagonista en 1984, en la constitución se dibuja el derecho a una vivienda digna y un sistema en el que se debe diseñar una política destinada a evitar la especulación. También es el estado el que ha de promover una distribución equitativa de la renta, como dice en la página 40.

En este segundo libro se dice por supuesto que las organizaciones velarán por la protección de las personas como consumidores, por supuesto mediante procedimientos eficaces que velarán por sus intereses económicos.

Para ir acabando, (y no desvelar el final de ninguno de los dos libros), me queda sólo recomendar fielmente su lectura. Ambos, cada uno en su estilo, son realmente interesantes, para un frío fin de semana.

Al final la lectura de estos dos libros puede acabar teniendo una gran utilidad para luego comentarlos en tertulias varias, lo cual puede acabar siendo una gran salida laboral ante cierta crisis que nos amenaza, (la económica, que no la de valores).

Por cierto. En caso de que acabe usando estas obras en una tertulia, tenga usted cuidado en no liarse y acordarse de que 1984 es la obra de ficción y nuestra sociedad se aproxima casi fielmente a nuestra constitución. Acuérdese también que lo políticamente correcto es que la utopía (o el horizonte hacia el que debemos progresar), es el marcado por la constitución. En este caso tenga cuidado y no se líe. Está claro que las utopías son distintas desde el punto de vista en que nos encontremos, ya que no es lo mismo lo que quiere Winston que lo que quiere el Gran Hermano. Pero Vd. debe defender siempre que lo primero es la constitución, sobre todo cuando usted pretenda alejarse de lo por esta marcado.

La última recomendación que me gustaría darle, es que debe usar profundamente palabras como democracia, social, innovación, justicia, progreso. Sobre todo en el caso de que las decisiones parezcan ir en el sentido contrario. Para esto si es muy útil la nomenclatura que encontramos en 1984, con el ministerio de la verdad encargado de mentir, el del amor, (con competencias sobre tortura y guerra),… Por eso es importante que disponga de ministerio de trabajo, (para los parados), ministerio de economía, (en fin), ministerio de justicia, (….), ministerio de igualdad, (aunque sea con discriminación positiva), ministerio de vivienda, (¿algún comentario en un país en el que nadie puede acceder al montón de casas vacías?). Y en círculos reducidos podrá pedir el cambio del ministerio de Fomento, ya que en realidad no cumple la ley de oro y está siendo especialmente activo Fomentando negocios.
  1. #8
    08/11/09 22:50

    Alex

    Gracias por tus palabras.
    me alegro te haya gustado

    un saludo.

  2. #7
    Anonimo
    07/11/09 17:45

    Alex2
    ´Muy fino análisis. He disfrutado leyendoli.

  3. #6
    07/11/09 00:36

    Ernesto.

    dices bastantes cosas.

    Referente a la monarquia, pues mira, la verdad es que tienes razón, salvo en lo de que algo escrito en la constitucion pueda ser inconstitucional. De todas formas no deja de ser un matiz.

    La jefatura de estado es una cosa que se puede discutir, si es hereditaria o si no lo es. Pero realmente al final toca saber lo que queremos.

    respecto a lo del estado de la autonomia, yo no mezclaria con la organizacion del estado. En este caso es mas que evidente que no se entiende que el gasoil tenga mas impuestos en galicia que en castilla y leon. Pero claro, esto no es culpa de las autonomias, sino que es culpa del uso del sistema. O sea, que el problema no esta en la existencia de las autonomias, sino que es un problema de que no se fijan las condiciones minimas.

    Y respecto a la centralizacion/descentralizacion, es lógico tu punto de vista. Hay cosas que funcionan mejor centralizadas y otras que no. Lo que si está claro es que hoy en día es mas facil centralizar. De todas formas, esto entra otra vez en lo que la gente quiera.

    Respecto al cambio de la constitución, pues hombre, me gustaría primero saber si se va a cumplir. Por que hoy la verdad es que hay cosas muy sangrantes de las que se pagan. Si se le va a hacer el mismo caso que esto, resulta que yo paso de votar nada. que elijan lo que les da la gana y que no impriman mi papeleta, que por lo menos ahorramos un papelito.

    Sinceramente, me gustaría empezar primero por las que afectan mas a los ciudadanos. y la redacción de los primeros artículos me parece mas que correcta. lo malo es que es completamente irreal.

    La parte de la política. Pues lo que la gente quiera. Así de simple. Yo aún no sé como pero al final estamos todos cumpliendo las normas que nos dicen que debemos cumplir, pasando de otras y cuando se habla de ley se habla de algo divino, cuando en teoria, las leyes al final son nuestra voluntad.

  4. #5
    Anonimo
    06/11/09 23:23

    Creo que referente a la constitución los artículos referidos a la corona y a las autonomías son contrarios a la parte de la constitución que dice que todos los españoles somos iguales ante la ley.
    Esto no es así debido a que por un lado la jefatura del estado aunque solo sea a nivel representativo, (pero cobra por ello de todos los españoles) se hereda.
    Por otro lado los españoles no somos iguales ante la ley dependiendo de la autonomía en que vivamos.
    En EEUU existen tres administraciones local, estatal y federal. En España existen cuatro: local, autonómica, estatal y europea.
    En Alemania estan empezando a recortar competencias a los estados regionales y Francia tiene una administración centralista.
    En la era de internet en la que todo está interconectado y todas las administraciones se interconectan un estado centralizado sería mucho más igualitario y económico que el actual de las autonomías, pues por lo menos nos ahorraríamos un gran gasto en políticos y altos cargos, también hay que tener en cuenta que no existirían las diferencias legales entre autonomías que ahora existen.
    Creo que todos los españoles debierámos pedir que en vez de aceptar la constitución tal y como está con cosas que unas nos gustan y otras no, debiera de hacerse un referendun de cada título de la constitución para que por mayoría se decidiera si se cambiara o no, así sería algo más democrático.

  5. #4
    06/11/09 22:12

    Cambio.

    Totalmente de acuerdo tambien.

    salvo en un detalle. Casi prefiero que los politicos no lean esta obra...

    ya bastantes ideas se les ocurren para que busquen mas.

    De todas formas, la verdad es que España es muy exagerado en este aspecto,

    hay un libro que es el Florido Pensil, que habla de lo de reescribir la historia en epoca de Franco, con los casos reales, los libros de historia y demas...

    Respecto al libro que recomiendas, la verdad es que alguien me hablo de el y tengo que comprarlo.

    Es cierto que esta crisis en muchos campos es similar a la del 29. Algunos lo quieren ver una casualidad, pero los peores momentos de la distribucion de la riqueza en USA han sido 1928 y 2008.

    La gran ventaja es que la situación de partida para la sociedad es mucho mejor ahora con algunas cosas que nos quedaron de esa crisis: seguridad social, prestaciones de desempleo, indexacion de los salarios, referencias en los mercados.

    Es cierto que poco a poco se han ido destruyendo algunas cosas, pero algunas han quedado y eso es lo que creo que nos va a salvar de lo gordo, (a la sociedad porque Wall Street y los mercados financieros como los conocemos estan quebrados)

    Lo malo es que con esta crisis hay mucha historia reescrita tambien. Pero bueno.... poco a poco.

  6. #3
    06/11/09 22:04

    La verdad es que si. orwell fué un adelantado aunque un pelin pesimista. La verdad es que leyo las situaciones de una forma magistral, pero espero que se haya equivocado en el final.

    Lo malo es que en el de rebelion en la granja, la verdad es que lo calcó.

    Espero que tenga uno de dos aciertos...

    que por lo menos no haya contado con nuestra capacidad de cambiar las cosas, que alguna tendremos.

  7. #2
    Anonimo
    06/11/09 19:09

    Algunas novelas de ciencia-ficción navegan de forma inquietante e inexorable hacia la realidad.

    El futuro es como un campo, como un universo, inexplorado y virgen.

    Y estas creaciones, estas novelas, del hombre son cuerdas que se lanzan hacia delante, que se anclan en algun tiempo mas o menos lejano en el futuro.

    E inconscientemente, llevamos la nave de nuestra realidad por esos caminos aun no andados, pero sí imaginados por la mente de esos novelistas.

    No podemos evitarlo... vamos hacia esa dirección, y parece que sólo puede cambiar el rumbo una nueva novela que aborde el futuro de forma mas positiva... y, se me olvidaba lo mas importante,... que la lean los políticos de nuetro país y los de todo el mundo, por supuesto.

    Mientras eso ocurre... quería comentarte un lbro que ojeé por encima, pero que no he leido, un libro con una prespectiva contraria, del pasado.

    Se llama:

    LA CRISIS ECONOMICA 1929-1939 (EPILOGO DE LLOYD C. GARDNER) (COLECCION ENTRELINEAS, Nº 3)
    de KINDLEBERGER, CHARLES POOR.

    Me llamó la atención por la posibilidad de si lo que vivimos ahora, y tambien hemos vividos en otras décadas, es mas de los mismo que ocurrió entre 1929 y 1939, o mas bien, por la posibilidad de comprender lo que ocurrió y entender por qué ocurrió durante todo el período entre las dos guerras mundiales 1917-1939.

  8. #1
    Anonimo
    06/11/09 18:36

    Pues sí, Orwell fue un adelantado a su tiempo y supo ver más allá de lo que afirmaban las instituciones, partidos, sindicatos etc, por ello creó dos novelas antológicas, la que tú mencionas 1984, una sociedad futura que cada vez en nuestros tiempos es más real y Rebelión en la Granja donde describía magistralmente la realidad del fascismo comunista. Lo dicho dos grandes novelas de un adelantado a su tiempo y que por desgracia lo que ambas describían o se han cumplido o se estan cumpliendo. Saludos.

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