Uranio me hace una pregunta muy interesante:

Hola tomas: 
Te querria preguntar que dirias si en una tertulia hogareña se intenta explicar tus argumentos y te responden que algundia acertaras y que todo es ciclico? 
Gracias y un saludo.”

 

En primer lugar, lo primero que tendríamos que hacer es centrar un poco el tema. ¿Qué argumentos?; y sobre todo, ¿en qué se supone que acertaré? Sin estos datos parece un poco difícil decir cuáles son los argumentos.

En todo caso creo que ya he acertado en unas cuantas cosas y, de hecho, suelo poner los post de hace años para que se comprenda por qué han pasado los acontecimientos y que no era tan difícil prever determinados efectos y, sobre todo, los cisnes negros.

A partir de la escasa información aportada por el comentario, entiendo que se refiere a los aspectos cíclicos y, por tanto, que lo de acertar se refiere al camino de la economía y las finanzas.  Pero como no lo tengo nada claro, me voy a permitir contestar sobre los ciclos.

Respecto a los ciclos pasa una cosa curiosa; la evolución casi nunca suele ser lineal y sea cual sea la evolución de cualquier economía tendremos épocas en las que las cosas van mejor y épocas en las que las cosas van peor. Fuera de la economía, en los mercados financieros, los ciclos se ven mucho mejor en las distintas gráficas disponibles; tenemos períodos en los que los precios de los activos suben, luego bajan, en medio de una subida bajan o se mantienen…. En fin, tenemos ciclos primarios, secundarios… y lo que se nos ocurra.

Como los índices y variables económicos suben y bajan tenemos aquella frase de “hasta un reloj estropeado muestra correctamente la hora dos veces al día”.  

Vamos a usar un símil que podamos entender; imaginemos que vamos a acompañar a un amigo al concesionario a recoger el coche nuevo que ha comprado. El coche será la última tecnología, brillará, olerá a nuevo, estará limpio y no hará apenas ruido de ningún tipo. De vez en cuando volveremos a subir en ese coche. Seguirá siendo nuevo, pero con el tiempo comenzarán las manchas, comenzará a no ser tan silencioso y comenzará a tener pequeños fallitos. Si vamos anotando el estado, veremos que poco a poco empieza a “empeorar”. Transcurrido un tiempo, resulta que irá teniendo averías más gordas y quizás una reparación gorda. Si acompañamos al amigo después de una de estas reparaciones gordas, comprobaremos algo parecido al del primer día; el coche vuelve a funcionar perfectamente.

El diagnóstico del coche va variando en el tiempo, unas veces estará mejor y otras estará peor. Pero lo importante es que depende de muchas variables. Cada uno de nosotros contestará distinto a una pregunta sobre la duración del mismo coche.

Si digo que el coche de tal persona se va a estropear, acertaré algún día. Es indudable. Pero ojo, que si predigo que el coche va a estar funcionando perfectamente en algún momento del futuro puede que no acierte. Puede que la próxima avería sea la definitiva, por mucho que durante toda la vida del coche hayamos alternado etapas en las que el tubo de escape estaba un poco picado con otras en que no, etapas en las que el embrague se endurece y luego cuando se arregla y todo va perfecto… etc.

Ahora voy a tratar de traducir un poco el símil a este blog. Yo no presto demasiada atención a los altibajos.  Este blog no tiene demasiada relevancia para el mercado financiero porque la respuesta al “cuando” es la clave. En muchas ocasiones he dicho que no hago recomendaciones financieras de ningún tipo, precisamente por esto.  Es decir, yo no trato de determinar si el coche se va a estropear hoy o mañana. Trato de exponer que, dado el mantenimiento, la forma de conducir, las carreteras por las que circulamos y la forma de actuar del taller, el destino del coche es lúgubre.

Cierto que nos vamos encontrando con situaciones en las que no arranca; lo estamos llevando al taller, poniéndole un parche que lo empeora todo a cambio de tirar unos cuantos kilómetros más. ¿Se puede sostener esto indefinidamente? La realidad es que no; ¿se puede saber cuándo se va a estropear? Tampoco.

Sigo con más ejemplos. Este blog comenzaba con una serie de post sobre la deflación. En aquellos momentos todo el mundo estimaba la hiperinflación. Sin embargo, yo afirmaba que nos esperaba un período prolongadísimo de deflación. Nadie puede contestar ni cuánta ni en qué plazo. Es sencillo, estas cosas dependerán de decisiones concretas que no se pueden conocer y de otros factores exógenos. Un banco central puede retrasar el proceso a cambio de hacerlo peor en el futuro o puede acelerarlo; y cualquiera de las dos opciones puede suceder en todo momento.

Otro de los leiv motiv de este blog desde el inicio es en la sostenibilidad del euro en las circunstancias actuales; en aquellos momentos era completamente irreversible y hoy no lo es.

En todo caso, en cada uno de los post trato de establecer los argumentos y las premisas que me llevan a advertir (más que predecir). ¿Por qué? Pues porque este blog es una continua lucha, si se quiere a la desesperada, para evitar determinadas cosas. Así, por ejemplo, explicaba las razones por las que el euro es insostenible por una simple causa; ¡para cambiar las cosas y tratar de que sea sostenible! Quizás el ejemplo más reciente sea el de Grecia; cada vez estoy más convencido de que está fuera del Euro y ya explicaba el porqué en 2010. ¿Existe la posibilidad de que no se cumpla? Por supuesto, y precisamente por esto escribo estos post.

Cuando vemos que alguien trata de una forma desastrosa su coche le puedes decir: “vas a destrozar el coche”; lo haces para evitarlo y lo haces no en el sentido que antes mencionaba: está claro que todos los coches se estropean, pero también debemos entender que existen diferencias significativas según el cuidado y mantenimiento del vehículo.

Respecto a las recuperaciones cíclicas, ocurre lo mismo; nunca una recuperación económica ha venido del “paso del tiempo” por mucho que nos digan. La recuperación tiene un proceso y ocurrirá cuando se rectifiquen las causas que llevaron a la crisis (es decir cuando el coche se lleve al taller). ¿Están garantizadas? Pues es importante que entendamos la necesidad de cambiar los dogmas y corregir lo que nos ha llevado al desastre porque las recuperaciones no están garantizadas y todo lo que suponemos de los ciclos nos esconden algunos puntos que deberíamos considerar.

Ha habido tantos declives en la historia que debemos tenerlos en mente. En los declives tenemos estancamientos, caídas e incluso recuperaciones; pero debemos recordar que si fuese cierto aquello de que las cosas vuelven a su sitio, Roma seguiría siendo un imperio, en España no se pondría el Sol, Gran Bretaña dominaría los mares o la U.R.S.S. no hubiese colapsado.

Los ciclos tampoco son los mismos en Estados Unidos que en Uganda. Ni tan siquiera cuando crecemos o cuando caemos; los ciclos existen y son otra cosa diferente a los movimientos de fondo. Por lo tanto, creo que lo mejor que podría decir es que los ciclos no son incompatibles con la necesidad de analizarlo todo para cambiar un sistema dogmático que nos ha llevado al desastre.

Pero lo importante es entender que  todo ocurre por unas razones determinadas y de una forma determinada. Es importante porque a veces el mejor triunfo es contribuir a que determinadas predicciones no se hagan realidad. De hecho, este es el peor fracaso que he tenido; que en muchas variables no he logrado no acertar.

 

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